“Ya se ha hecho todo el dinero fácil: ahora es el momento de los buenos stock pickers”


Para Wahid Chammas, co-director del equipo europeo de análisis de Janus Capital y analista de renta variable, el dinero fácil en los activos bursátiles ya está hecho. Ahora ya no resultan válidas las posiciones por países, sectores o por exposición o no a los mercados emergentes. “Todos esos posicionamientos ya están descontados por el mercado, es una fase ya superada y ahora estamos un paso por delante de esas apuestas”, afirma el experto. Por eso, en el escenario actual, con unas características “únicas”, sólo vale hacer una buena selección de acciones que diferencie aquellas compañías capaces de crear valor de aquellas que no y, sobre todo, los buenos de los malos gestores. “Es el momento de los buenos stock pickers”, apostilla Chammas.

Más aún, cuando la correlación de los mercados ha llegado a sus máximos y ahora empieza a resquebrajarse. “Los mercados no volverán a moverse al unísono en una sola dirección”, comenta, pronosticando que se producirán “enormes divergencias” entre los valores buenos y los que no lo son.

El gestor se muestra aún constructivo con los mercados de renta variable, que están viviendo una fase de recuperación en línea con la vuelta del apetito por el riesgo, si bien está convencido de que los planes de estímulo gubernamentales ya han sido descontados por los inversores. “Estamos en un escenario único donde el dinero fácil de la Fed e incluso del Banco Central Europeo, con sus planes de compra de deuda soberana, ha creado un ambiente artificial en el que algunas compañías, como por ejemplo, las mineras, pueden beneficiarse pero otras lo tienen más difícil”, afirma, asegurando que las decisiones de los Gobiernos no ayudan de forma ecuánime a todos.

Por todo ello, Chammas considera esta fase ya superada y apuesta por buscar compañías capaces de crear valor sobre sus costes de capital, con las oportunidades que se presentan en el escenario actual. Como ejemplos en España, señala algunas compañías hoteleras y de ocio, como Sol Meliá o la francesa Accor, firmas que “están reciclando de forma agresiva su capital, vendiendo activos inmobiliarios en un mercado en recuperación y con bajos tipos de interés en el que los compradores están volviendo, y que además cuentan con una penetración creciente en mercados emergentes”.

Para el experto, el hecho de reciclar capital en un escenario de recuperación y reflación, en el que la Fed dejará los tipos de interés en los niveles actuales durante un largo periodo de tiempo, favorece a los activos inmobiliarios, así como la recuperación de los hoteles. “Incluso en lugares como España, los beneficios crecerán a doble dígito”, apostilla. Otro ejemplo de firmas que han dejado los malos tiempos atrás son las firmas minoristas europeas e incluso algunos bancos, con oportunidades “únicas”.

En este contexto, para Chammas sólo hay una apuesta posible: las firmas capaces de generar valor, crear una buena marca y servicios. En contra de lo que dicen otros gestores, para él “no es suficiente apostar por los mercados emergentes, pues los costes están aumentando en China y el incremento de la inflación supone un riesgo real”, comenta. Para dar un paso adelante y encontrar firmas capaces de crear valor y tener así una ventaja competitiva, evitando también aquellas compañías con mayor potencial bajista, el enfoque adoptado debe ser global y holístico. Por eso, ya no vale con analizar el equipo gestor de las compañías, sino ir más allá y analizar también a sus suministradores y a sus competidores.

De hecho, Chammas destaca cinco claves para generar alfa: empezar con el análisis, no con el benchmark; crear una visión diferenciada que no se derive únicamente de las reuniones con el equipo de gestión de las compañías; la inversión con alta convicción; el empleo de una estrategia disciplinada a la hora de construir las carteras; e impulsar una cultura de colaboración y debate.

Sobre los flujos de capital actuales, que favorecen a los activos de renta fija (el 60% del total) y a las acciones de países emergentes (el 50%), frente al 8% que van hacia las bolsas del mundo desarrollado, Chammas considera que “es un error, pero la clave está en cómo hacer parar esa dinámica”. Y en este sentido, la elección de firmas capaces de crear valor y que subrayen la divergencia entre buenos y malos gestores puede ser de gran utilidad.

 

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