La paradoja de las compañías de baja capitalización


Principales características que se buscan a la hora de seleccionar compañías de baja capitalización en la construcción de carteras

En Standard Life Investments nos hemos dado cuenta de que, especialmente en el ámbito de las compañías de baja capitalización, un nivel de riesgo elevado no proporciona altas rentabilidades, siendo de hecho las firmas de menor riesgo las que generan las mejores rentabilidades a largo plazo. Por tanto, somos de la opinión de que, en lo que respecta al segmento de las compañías de baja capitalización, es tan importante centrarse en la calidad como en los cambios, objetivo que conseguimos a través de nuestro enfoque Focus on Change.

Focus on Change –nuestra filosofía de inversión diferenciada– se aplica a escala mundial y procura identificar cambios en fundamentales de las empresas antes de que otros inversores los anticipen. Para su desarrollo, centramos nuestros amplios recursos en obtener y analizar información sobre las perspectivas cambiantes de las empresas, concentrándonos en los factores más importantes que determinan el precio de mercado de una inversión. El objetivo es identificar los factores positivos que motivan los cambios dentro de una determinada empresa y que el mercado aún no ha reflejado en sus valoraciones –tales como perspectivas no consensuadas– y aprovecharlos antes de que las opiniones del resto de inversores se alineen con las nuestras. En la práctica, empleamos un enfoque verdaderamente fundamental y bottom-up (de abajo hacia arriba) en la selección de valores, y la aplicación sistemática de nuestro proceso de inversión sólido y reproducible garantiza que dichas perspectivas, específicas para cada valor, sean un factor determinante de la rentabilidad.  En el marco de Focus on Change, una oportunidad puede adoptar diferentes formas, como por ejemplo reestructuraciones internas, medidas de aceleración del crecimiento de las ventas o cambios en las dinámicas competitivas del sector, el entorno normativo o las tecnologías. Aunque dichos cambios suelen desembocar en un incremento de la facturación, también pueden llevar aparejado una actualización de la valoración o una acción corporativa que cristalice el valor o genere flujo de caja.

Cómo construir carteras concentradas y, al mismo tiempo, diversificadas

Lo que nos diferencia de la mayoría de nuestros competidores es que gestionamos carteras comparativamente concentradas de entre 40 y 50 posiciones ampliamente diversificadas, en las que cada posición es significativa e importante. Su active share suele ser superior al 90%, un logro que hemos alcanzado manteniendo a la vez un tracking error relativamente moderado.

Creemos que este número de valores es suficiente para obtener ventajas por diversificación y, al mismo tiempo, mantener la confianza en los valores que poseemos. Nuestro equipo de inversión en compañías de baja capitalización es un equipo especializado e independiente que aprovecha la escala y los recursos de una gestora de inversiones de primer nivel pero manteniendo un firme control sobre la selección de valores. Para concentrar nuestros esfuerzos y reforzar nuestro proceso de selección de valores, empleamos un robusto proceso de análisis y filtrado que denominamos “The Matrix” y que nos proporciona una lista preseleccionada de valores en los que podríamos invertir. Posteriormente, y tras tener conversaciones con el equipo directivo en las que tratamos de calibrar la sostenibilidad del crecimiento de las empresas individuales para reducir el riesgo de pérdidas, escogemos los valores que integrarán nuestras carteras. Este proceso ha permanecido inalterado desde que lanzamos el UK Smaller Companies Fund hace más de 16 años. En Standard Life Investments consideramos que nuestro proceso –que ha evolucionado siempre de forma predecible– proporciona resultados consistentes que pueden ser extrapolables en el futuro.

Cada oportunidad de inversión encierra tres componentes principales que el gestor de cartera debe evaluar para determinar si debe o no incluir en su cartera un determinado valor:

  • Nivel de convicción: ¿Cómo de convencido está de que esta idea de COMPRA va a dar resultados?
  • Importancia relativa: ¿Qué potencial alcista tiene el valor de esta idea de COMPRA?
  • ¿Logrará esta idea de inversión dar los resultados esperados en un plazo razonable?

La gestión de riesgos es también una parte integral de nuestro proceso de inversión en renta variable, ya que resulta imposible entender las rentabilidades que va a proporcionar una cartera sin comprender los riesgos que entraña.  Nuestro objetivo es gestionar carteras bien diversificadas, y por lo tanto un análisis detallado del riesgo es un aspecto clave de cómo construimos nuestras carteras.  Nuestros gestores utilizan una serie de herramientas cuantitativas de riesgo para asegurarse de que conocen y entienden a la perfección todos los riesgos presentes en las carteras que gestionan.  Además, nuestros sistemas de gestión de riesgos supervisan y analizan los riesgos activos, la composición de las posiciones de cartera y las contribuciones globales y marginales al riesgo de cada posición. Aunque las ponderaciones sectoriales y geográficas son un producto residual de las decisiones sobre la selección de valores, éstas son supervisadas y examinadas para garantizar que no asumimos riesgos excesivos en ningún ámbito concreto. Asimismo, vigilamos y gestionamos cualquier riesgo temático para asegurarnos de que ningún riesgo involuntario domina la cartera y que ésta disfruta de un nivel de diversificación adecuado.

Sesgos en el estilo de gestión

Aunque somos agnósticos al estilo de inversión, solemos buscar compañías de baja capitalización con negocios sostenibles cuyo crecimiento sea reproducible en el futuro. El crecimiento orgánico es una prioridad, y por lo tanto valoramos de cara al futuro el crecimiento orgánico de las ventas (siempre que éstas crezcan a un ritmo superior al de la economía subyacente). Nuestro sesgo se inclina principalmente hacia empresas rentables, capaces de generar flujo de caja y susceptibles de ser valoradas mediante técnicas tradicionales basadas en los beneficios y los dividendos. Nuestro proceso de inversión en compañías de baja capitalización hace hincapié en la predictibilidad, la visibilidad, la calidad y la estabilidad, junto con un sesgo positivo en el negocio subyacente y en los beneficios.

Nuestro análisis financiero se centra en la calidad de los beneficios, prestando especial atención a:

  • La sostenibilidad del crecimiento
  • Los flujos de caja
  • Una estructura de capital adecuada
  • Unas rentabilidades estables y atractivas
  • Los márgenes

Además de la importancia específica del potencial de crecimiento, la cuota de mercado, las barreras de entrada y la capacidad de fijación de precios, la evaluación de la cultura corporativa de la empresa puede ser también de importancia significativa para el futuro del negocio.

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