Warren Buffett ya tiene sustituto como CEO de Berkshire Hathaway, aunque no dice quién


A los 81 años, Warren Buffett no tiene intención de dejar el mando de su compañía, Berkshire Hathaway pero ha anunciado que ya tiene identificado al que podría ser su potencial sucesor como consejero delegado. Así lo anuncia el gurú de la inversión de estilo valor en su carta anual a sus accionistas que ha remitido este fin de semana y en la que también informa de los resultados de la compañía. No obstante, según publica El País, el oráculo de Omaha no ha desvelado el nombre de sus sucesor. Consulta la carta completa aquí.

 

La carrera sucesoria de Buffett, que tiene 81 años, lleva años en marcha. Esta sufrió una importante baja en mayo, cuando David Sokol se vio forzado a dimitir por haber comprado acciones de Lubrizol, una compañía que acabaría sumándose a la cartera de inversión de Berkshire. Era su mano derecha y el mejor situado entonces para tomar las riendas. En septiembre, Berkshire Hathaway fichó a Ted Weschler, hasta entonces gestor del fondo Peninsula Capital Advisors, para dirigir parte de su cartera de inversiones junto a Todd Combs, que entró en la compañía en 2010. Weschler conoció a Buffett tras ganar, en dos ocasiones, la subaste benéficia que realiza anualmente el inversor de Omaha y que consiste en una cena con él mismo.

 

Las cartas parecen que están ahora repartidas. El elegido es un individuo, señala Buffett, que conocen bien los miembros del consejo de administración y del que admira por su capacidad de gestión y calidad humana. Y cuando llegue el momento de la transferencia de responsabilidad, augura que se hará sin sobresaltos y no afectará a las perspectivas del conglomerado.

 

Buffett habla también de otros dos individuos que tiene en reserva, en caso de que el elegido no aceptara tal responsabilidad. Pero al tiempo dice, por primera vez, que ha identificado al sucesor. Buffett señala que goza de una “salud excelente” y deja claro que no va a dejar el mando diario del conglomerado. “Amo lo que hago”, remacha. El relevo será, por tanto, uno de los temas calientes ante la junta de accionistas en mayo.

 

En cuanto a resultados, Berkshire cerró el ejercicio con un beneficio de 6.215 millones de dólares (unos 4.600 millones d eeuros), una caída frente a los 7.928 millones de dólares de 2010. Los ingresos subieron de 136.185 a 143.688 millones. La cartera de inversión se revalorizó un 4,6%.

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