Visión macro de Groupama AM para 2018: Confianza y crecimiento sin caer en la complacencia


TRIBUNA de Christophe Morel, economista Jefe de Groupama AM. Comentario patrocinado por Groupama AM.

Nuestro escenario económico distingue el análisis estructural (largo plazo) del diagnóstico coyuntural (corto plazo). Sin duda, somos más prudentes que muchos sobre el entorno a largo plazo, pero más optimistas que la media en el corto plazo. Y a medida que avanza la economía, los inversores deberían ver el "vaso medio lleno en lugar de medio vacío. Obviamente, los activos financieros serían vulnerables a una desaceleración económica.

Nuestro análisis estructural describe un entorno de crecimientos persistentemente bajos, de endeudamientos públicos y privados elevados tanto en los países desarrollados como en los países emergentes, que requieren una represión financiera (es decir, un control de la curva de tipos por parte de los bancos centrales) frente a un riesgo a largo plazo más deflacionista que inflacionista. Esta suposición nos hace obviamente no ser complacientes.

Sin embargo, nuestro análisis económico sigue siendo muy favorable para los próximos dos años con una confianza bastante alta en las perspectivas de crecimiento en los países desarrollados, y estadísticas de inflación cíclica (inflación subyacente) que deberían sorprender al alza. Básicamente, tres factores apoyan el crecimiento:

- la razón principal es puramente cíclica, es decir, que todavía hay un retraso en la reconstitución de inventarios y en la inversión;
- luego están los desequilibrios externos que están globalmente contenidos sabiendo que un problema se cristaliza, sin embargo, en el déficit por cuenta corriente americano y en el superávit chino;
- finalmente, las políticas monetarias siguen siendo muy acomodaticias, y generalmente están bien articuladas con las políticas fiscales (por ejemplo, el superávit por cuenta corriente chino teóricamente requiere una política fiscal expansiva y condiciones monetarias más restrictivas, es lo que observamos).

Los países emergentes se beneficiarán de la recuperación de los países desarrollados, pero no lo impulsarán precisamente porque están más avanzados en el ciclo de producción / inversión / endeudamiento.

Dado este escenario central, el balance de riesgos es bastante positivo en el corto plazo y negativo en el medio plazo. A corto plazo, la confirmación de una reforma fiscal en Estados Unidos y la dinámica del comercio mundial podrían llevarnos a revisar al alza nuestras previsiones de crecimiento. A medio plazo, existen dos riesgos principales a la baja: primero, el riesgo de fuertes fluctuaciones en las divisas o los activos financieros, lo que podría conducir a un endurecimiento de las condiciones financieras; además, la tendencia ascendente de las desigualdades y la precariedad laboral alimentan los riesgos sociales y políticos.

En cuanto a nuestro escenario monetario, ratificamos la heterogeneidad monetaria:

- En la Reserva Federal, la política monetaria no convencional claramente comenzó a endurecerse, ya que se espera que el balance disminuya del 22% del PIB actual al 14% del PIB a finales de 2019. La política monetaria convencional también debería endurecerse con un aumento de los Fed Funds en 2017 y 3 aumentos en 2018 para luego alcanzar el tipo de interés nominal neutral, que lo situamos alrededor del 2% -2.5%. Por lo tanto, en un año, veremos el final del ciclo de ajuste en Estados Unidos.

- En el BCE, es hora de considerar el final del ciclo de compras mensuales marginales el próximo mes de septiembre debido a las revisiones al alza del crecimiento nominal, las limitaciones operativas de la escasez de títulos (especialmente para los bonos alemanes) y una Junta de Gobernadores cada vez más dividida sobre la política de compras de activos.

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