Ventajas e inconvenientes de invertir en ISR a través de ETF


No solo es posible usar ETF para realizar inversiones socialmente responsable, si no que es razonable. Así opina Miguel Antonio Benítez, selector de fondos de Bankia AM, en el marco de un desayuno organizado por FundsPeople y patrocinado por Amundi ETF. Añade que “es una manera cómoda y rápida de hacer exclusiones, de delegar en la gestora de ETF el voto y el engagement, ambos elementos muy importantes en este ámbito. Además, es una forma de acceder con facilidad a los índices ASG, nos aporta control de la inversión”. No obstante, también pone sobre la mesa un inconveniente: su desarrollo está todavía en una fase inicial, aunque su crecimiento actual es exponencial. 

¿Y cómo seleccionan esos fondos y ETF que se van a incluir en la cartera? Explica que en el equipo de fondos de fondos y retorno absoluto calculan una serie de ratios a partir de los precios de Bloomberg que luego se clasifican por diferentes plazos temporales y a partir de ahí sacan una nota, que posteriormente se completa con datos que preguntan a la gestora como si son firmantes de los PRI, si aplican criterios ASG en su gestión, si la gestión del fondo está ligada a los ODS… Con todo ello crean una calificación ASG para cada fondo y ETF que tienen intención de incluir en las carteras, además de contar con un rating derivado de herramientas externas. Con ambos otorgan un rating para cada producto. “De ahí sale la lista global de fondos recomendados por nuestro equipo, de la que se nutren tanto el equipo de renta variable, mixtos y empleo, como el de sicav, como nosotros mismos en Bankia AM”, explica.  

Alberto Gómez Reino, responsable de Inversión Sostenible y Asset Allocation Institucional en BBVA AM, considera que el uso de ETF en la inversión ASG ofrece muchas posibilidades, pero cree que no es tan sencilla su utilización como en el caso del resto de ETF de índices tradicionales. Explica que en el caso de la gestora “siempre hemos partido de la máxima de que solo vamos a invertir en directo en aquellos mercados en los que tengamos equipos especialistas que podamos cubrir con solvencia”. Una vez que se ha hecho esta primera reflexión hay que pensar si el instrumento que se va a utilizar para realizar la inversión, en este caso un ETF o el índice al que siga, representa lo mismo que uno quiere o pretende de la inversión sostenible: “Es una vía fácil y rápida de acceder a la inversión socialmente responsable, pero hay que ver si tiene sentido esa aproximación con respecto a tus principios”.

Pone sobre la mesa otro problema, el de los volúmenes: “No siempre es sencillo acceder a determinados mercados porque los volúmenes de los ETF todavía son muy justos”. En general, considera que la industria se encuentra en periodo de transición. “Todo el mundo está haciendo y ofreciendo cosas, pero no hay denominadores comunes. Sí los hay en el primer nivel: todos estamos de acuerdo en que el voto es importante, pero el sentido del voto es una segunda derivada crucial. En el caso de las exclusiones, ¿dónde pones el límite a una exclusión?, ¿qué es ético?, ¿qué no es ético?, o ¿por qué hay determinadas industrias que pueden ser castigadas cuando están en una fase de transición? Son estos pequeños matices los que todavía no se han decantando a un nivel inversor final que permita que existan productos con volumen, suficientemente grandes, líquidos, y que faciliten el acceso a esos mercados”.

Fernando Aguado, CIO de Fonditel, coincide en que a la gestión que integra aspectos de inversión socialmente responsable le queda todavía mucho camino por recorrer, y cree que ocurrirá algo similar a lo que ha sucedido con la inversión pasiva tradicional, ”de la que al principio nadie pensaba que pudiera llegar a tener un peso tan relevante como el que tiene hoy en día”. Explica que, en su caso, cuando analizan los fondos pasivos de ISR, son más partidarios de buscar productos que tengan una identificación clara con la ISR que aquellos con un tracking error bajo: “Al final, yo lo que quiero tener son unos principios de integración claros, una indexación que sea una metodología clara, que favorezca realmente el tener compañías que lo están haciendo bien, que son responsables, que tienen capacidad económica y buenas perspectivas, más allá de que eso signifique un tracking error más grande contra un índice concreto”.

En línea con esta idea, desde el punto de vista del uso, explica que para seleccionar cualquier producto ISR pasivo “tenemos que estar de acuerdo con la metodología, con la forma de indexación, conocerla bien. Tenemos que estar de acuerdo con la política del ejercicio del voto, no solo que voten, algo que revisamos anualmente, y con la forma de valorar las controversias”. Utilizan los ETF de dos formas. Una de ellas como inversión core, “aunque todavía tiene más peso la inversión tradicional, poco a poco va cogiendo fuerza”; y la otra “como sustituto entre oportunidades”. Y lo explica: por ejemplo, si en la cartera de bonos socialmente responsables tienen una determinada emisión y vence, y no ven nada atractivo en el mercado, venden esa emisión y mientras encuentran algo en lo que invertir se quedan en un fondo indexado que incluya los principios de inversión socialmente responsable a la hora de elegir bonos.

“Al final, lo que queremos tener es la mejor manera de implementar las carteras y de implementar nuestras ideas de inversión”, resume Alberto Estévez, gestor y responsable de Construcción de Carteras y RM de Global Multi Asset Solutions en Santander AM, quien también insiste en la importancia de la metodología, y en la relevancia del tracking error: “Hay veces que lo que se quiere es solo un bajo tracking error, y hay veces que lo que se quiere es otro tracking error, que lo que realmente te aporte sea sostenibilidad”. Añade que los ETF son un vehículo de inversión que tiene sentido incorporar a las carteras, pero teniendo muy en cuenta el análisis que se hace de la metodología así como su encaje dentro del abanico de posibilidades que tenemos dentro de la construcción de carteras”.

Explica que realizan un análisis de todos los fondos, “por eso es vital tener una metodología propia y un equipo dedicado que sea especialista en estas clases de activos”. Además del análisis aplican un rating cuantitativo, “con lo que al final sí que tenemos una visión, tanto fundamental como de sostenibilidad, de todos los activos, fondos y acciones en los que invertimos. Y todo ello con un foco global, no solo tenemos en cuenta España sino también todos los países en los que estamos presentes”. Destaca, además, lo bien que ha funcionado la inversión sostenible en términos de reducción de riesgo y en rentabilidad, no solo en Europa y en emergentes, sino en todos los mercados y tanto en mercados bajistas como en alcistas.

Juan San Pío, director comercial de Amundi ETF, Indexing & Smart Beta para Iberia y Latinoamérica, coincide en que en lo que se refiere a producto “estamos todavía muy centrados en el crecimiento. Cuando hablamos del volumen en el caso de los ETF, es cierto que todavía cuesta encontrar instrumentos con más de 1.000 millones de euros. Nosotros en concreto tenemos cuatro ETF por encima de esa cifra, dos de los cuales están ligados a la ASG: el Climate Change, el MSCI Europe SRI y otros dos son de corporate. Pero es verdad que gestoras con gran capacidad de inversión necesitan volúmenes de fondos a partir de los 1.000 millones, e incluso 2.000 millones de euros”.

Los productos evolucionan y los índices también, y pone como ejemplo el ETF Low Carbon, un instrumento que lo que pretendía era bajar las emisiones de carbono en base a las emisiones scope 1 y scope 2 y que ahora ha evolucionado con las expectativas de los inversores a un índice Climate Change, que también incorpora las emisiones a futuro scope 3: “Las políticas de exclusión de los índices ASG existentes también deben cambiar a medida que cambian las expectativas de los inversores y los reguladores. En un futuro cercano esperamos ver índices que vayan más allá para cumplir con los requisitos de la nueva legislación, como los nuevos índices de referencia alineados con el Acuerdo de París, lo que finalmente permitirá a los gestores de activos construir ETF para replicarlos. Los gestores de índices están trabajando mano a mano con los proveedores de índices para realizar estos cambios, y creo esos desarrollos serán rápidos”.

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