Velázquez y Goya, ¿sintomáticos?


Que la economía española no goza de buena salud lo saben hasta en la Cochinchina. Y el mercado del arte español no ha sido una excepción. Incluso Velázquez o Goya, si se me permite, han sido españoles en crisis.

  

Les cuento brevemente dos largas historias.

 

En agosto de 2010 un retrato considerado menor iba a ser subastado por Bonhams en Oxford por unas 300 libras. Pero el lienzo llamó la atención de los especialistas, que solicitaron una investigación. Y, tras un año de estudio, se llegó a la conclusión de que se había descubierto un nuevo Velázquez

 

Mi idolatrado Velázquez tiene catalogadas alrededor de 125 obras que poseen, en su mayoría, grandes museos e importantes colecciones. El Museo del Prado solo posee alrededor de 50 de sus lienzos. Por ello, su salida a venta suscitó enorme expectación. ¿Quién realmente interesado en Arte no quisiera contar con un Velázquez? Esta era una rara oportunidad para hacerse con una de sus obras.

 

La cita fue el pasado 7 de diciembre, en Bonhams London, donde el lienzo salía con una estimación de 2-3 millones de libras. Sin embargo, la obra se adjudicó al marchante Otto Naumann por 2,95 millones de libras tras una breve y aburrida puja. Sólo otro interesado comprador al teléfono pujó por la obra, pero sin convencimiento. Naumann afirmaría después que esperaba que la obra alcanzara los 20 millones. Estaba loco de contento.

 

La segunda historia tiene como protagonista a un Goya excepcional: “Retrato de Don Juan López de Robredo”. El propietario, un coleccionista español, ofreció la obra al museo del Prado y a Patrimonio Nacional; ambas instituciones, sin embargo, afirmaban no disponer de la cantidad requerida y no se llegó a un acuerdo para la adquisición de una obra por muchos considerada de interés nacional.

 

Por esta razón, en una acción que suscitó gran controversia, el Ministerio de Cultura accedió a conceder una licencia de exportación al lienzo.

 

Nuestro Goya era la estrella de la “Christie´s Old Masters sale” del pasado 6 de diciembre; la estimación era de 4-6 millones de libras. Pero Goya se quedó compuesto y sin novio. Nadie quiso pagar por él.

 

Sé que la mía es una lectura simple de dos historias complejas. Pero ¿no les parecen dos casos sintomáticos de la situación en la que se ha visto el país en 2011? Para mí se trata de dos casos ilustrativos de la situación de España. Y, rizando el rizo, de cómo se percibe a España en el panorama internacional.

 

Me marcho a ver el precioso autorretrato de Velázquez que tengo en un museo muy cerca de casa… Y les deseo un feliz año nuevo.

 

 

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