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Update del JPM Global Income: menos renta variable, más high yield


Para los inversores expuestos al desafío de obtener rentas en un mundo de tipos bajos, una de las ofertas más consolidadas en el mercado español es el JPM Global Income. Recientemente ha estado de visita en Madrid Nicola Rawlinson, especialista de producto del equipo de Multi-Asset Solutions de J.P.Morgan AM, y ha ofrecido una actualización de la construcción de su cartera.

Actualmente, la estrategia del producto  refleja ocho temas macro con los que quiere generar el mejor retorno posible ajustado a un perfil de riesgo atractivo. Algunos temas macro tienen alcance global, y otros están centrados por regiones: debilidad de la oferta, fortaleza de la economía estadounidense, incremento de las divergencias políticas a nivel global, recuperación gradual del crecimiento en Europa, entorno de baja inflación, reequilibrio en el mundo emergente, la transición económica de China y Japón más allá de las Abenomics.

Rawlinson explica que estos temas son fruto de la visión top down del equipo de multiactivos de J.P.Morgan AM, y también se aplican para la generación de ideas concretas de inversión en los fondos JPM Global Macro y JPM Global Macro Opportunities. No obstante, los gestores de cada fondo pueden tener cierto margen de adaptación, que Rawlinson explica con un ejemplo: “La preferencia del equipo de multiactivos es primero por activos estadounidenses y secundariamente por los europeos. No obstante, el Global Income tiene mayor preferencia por Europa, para poder beneficiarse del pago de dividendos más atractivos”.

Reducción de riesgos

El equipo gestor ha estado rebajando su posición en renta variable desde el pasado mes de agosto, y ahora presenta una ponderación neutral, con un peso ligeramente inferior al 35% (incluyendo REITS) sobre el resto de activos en cartera. “No es una postura bajista, es para reflejar que estamos preocupados por el incremento de fuentes de volatilidad, como el Brexit o las elecciones en EE.UU.”, aclara la especialista.

Dentro del universo de renta variable, la preferencia del equipo gestor es por activos desarrollados antes que por los emergentes. “El enfoque por empresas europeas que pagan dividendos ha ayudado a amortiguar las caídas generales del mercado”, indica la experta. Ésta añade que se podría contemplar el incremento de la exposición en activos de renta variable asiática “si se vieran oportunidades”.

Como contrapartida a la reducción de la asignación de la renta variable, el fondo reinició en julio del año pasado una exposición a deuda estadounidense en grado de inversión; se trata de un tipo de activo en el que no invertía desde el cuarto trimestre de 2009. Algunas de las razones que respaldan esta decisión han sido la atractiva rentabilidad del 5,3% que están ofreciendo de media las emisiones a 30 años, pero también su componente diversificador en renta fija, la reducción del riesgo y su contribución a la mejoría del perfil de rentabilidad del conjunto de la cartera. La posición en deuda corporativa estadounidense con grado de inversión asciende al 4,4% de la cartera.

No obstante, la principal apuesta del fondo es por deuda high yield, al ser la clase de activo donde el equipo se siente más optimista. La preferencia es por activos estadounidenses y que se ubiquen en los segmentos de mayor calidad crediticia dentro del grado especulativo: “Nos centramos en las emisiones de mayor calidad dentro del high yield, porque aportan mayor equilibrio y consistencia en los retornos. El equipo gestor busca contribuidores a la rentabilidad con un crecimiento moderado, que aporten equilibrio y diversificación”.

Rawlison aclara que, aunque en los últimos meses los precios de la deuda de alto rendimiento en EE.UU. hubieran retrocedido hasta niveles más propios de recesión, ése no es el escenario con el que trabajan en J.P.Morgan AM: “Prevemos el repunte de la tasa de impago en algunos sectores, pero en general estamos positivos con el high yield estadounidense y creemos que ofrece una buena compensación por el riesgo asumido”.

La especialista de producto añade que el equipo de multiactivos se siente cómodo con la deuda high yield por dos motivos: por una parte, por la gran experiencia del grupo en la inversión en este tipo de deuda; por otra, porque los dos gestores al frente del Global Income tienen libertad para aplicar visiones diferentes, y así contribuir a la diversificación de las fuentes de riesgo en cartera. La exposición actual es del 34,5%.

“Pensamos que actualmente puede ser un buen momento para entrar en high yield”, insiste Rawlison. Se basa asimismo en evidencias estadísticas: “En los últimos 25 años, los diferenciales llegaron a superar los 700 puntos básicos en 60 ocasiones, y sólo nueve veces han contribuido a generar un retorno negativo”. “Pensamos que el tramo largo de la curva está bien afianzado, puede ser atractiva para invertir en el caso de aquellos inversores institucionales que busquen retornos superiores al 5%”, añade.

En lo que va de año, el JPM Global Income ha generado una renta anualizada (y pagada trimestralmente) del 5,4%, gracias a la apuesta por la deuda de alto rendimiento, que ha sido la principal contribuidora al alfa por el estrechamiento de los diferenciales. La experta indica que, de aquí en adelante, los inversores deberían esperar un retorno del fondo más en línea con el rendimiento anualizado a tres y cinco años.

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