Update del J.P. Morgan Global Income: cómo gestionar con enfoque de rentas en el entorno actual


Dejamos atrás un trimestre muy complejo para los fondos mixtos y multiactivos. La flexibilidad que les brinda poder construir sus carteras con todo el espectro del mercado no ha servido en un contexto de corrección generalizada. ¿Cómo lo han vivido los gestores? Michael Schoenhaut, cogestor del J.P. Morgan Global Income, explica cómo está ajustando la cartera para afrontar la volatilidad causada por el COVID-19.

El primer punto a recordar es que este fondo de J.P. Morgan AM, con Sello FundsPeople 2020 por su calificación de Consistente, nunca buscará ser el que más rentabilidad ofrece; ni siquiera se marcan un objetivo de rentabilidad predeterminado. El objetivo del equipo gestor es “generar una rentabilidad que tenga sentido en las circunstancias actuales de mercado”. Por eso, los gestores ya entraron en este periodo con una postura bastante cauta. “En nuestra opinión, nos hallamos en un entorno de final de ciclo, de modo que hemos reducido un poco nuestras ponderaciones a renta variable; en high yield se dirige más hacia el extremo inferior del rango, que podría suponer un posicionamiento histórico en el Global Income Fund. La crisis nos ha cogido en una posición más cauta y defensiva”, explica Schoenhaut.

El fondo cuenta con dos décadas de experiencia navegando los mercados. Tienen muy claro que una de las claves es tener la flexibilidad de moverse tanto para tratar de protegerse frente a las correcciones como para, más importante aún, intentar posicionarse con el fin de poder captar algunas de esas oportunidades. Es una estrategia testada frente a múltiples momentos difíciles, la crisis de 2008, la crisis de la zona euro, incluso el complejo final de 2018. Ahora se enfrenta a una pandemia que está paralizando la economía, por lo que hay diferencias con los anteriores escenarios. Pero la filosofía se mantiene: la forma de enfocar los niveles de riesgo, la diversificación, y definir en qué posición quieren estar cuando salgamos de esta situación.

“Como es lógico, damos casi por seguro que se producirán cambios drásticos en las políticas de dividendos y ratios de pay-out; de hecho, algunas empresas, si van a recibir asistencia de los diversos paquetes de ayuda que existen en el mundo, pueden verse obligadas a suspender tanto las recompras como los dividendos. Esto es algo sobre lo que vamos a estar muy atentos”, reconoce Shoenhaut. Aun así, confían en mantener (si no aumentar) el nivel de rentabilidad por dividendo que hemos venido ofreciendo en el fondo hasta ahora.

Empezar a examinar oportunidades

Es imposible predecir si hemos tocado el suelo de la corrección o vaticinar que la volatilidad se contendrá, pero Schoenhaut sí se aventura a defender que es vital empezar a examinar las oportunidades y preguntarse cómo saldremos de este entorno de crisis. El equipo gestor ha analizado con detalle dónde están los desajustes y qué se está descontando.

Una de esas áreas interesantes está en los titulizados, inversiones estadounidenses que albergan, entre otras cosas, títulos con garantía hipotecaria, valores respaldados por activos y otros títulos por el estilo. Son activos están muy ligados al mercado laboral, a un consumidor que ha tenido un balance relativamente sólido pero que sin duda se ha visto cuestionado por la amenaza de un tremendo repunte del desempleo en todo EE.UU., nota el experto. “Algunas de las cifras de parados que hemos visto al principio de esta crisis muestran una tremenda tensión en el sistema, afirma. De ahí que la clase de activos se haya visto severamente castigada. “Algunas áreas titulizadas de mayor calidad, incluso triple A en algunos casos, donde nuestro equipo monitoriza los valores y los considera buenos y todavía sólidos en términos de fundamentales, han sido objeto de ventas masivas porque eran los activos líquidos que los inversores podían vender”, cuenta Schoenhaut.

También se han visto ventas extremas en el segmente de bonos BB, según explica el gestor, porque son algo más líquidos, quizás más incluso que los bonos high yield de menor calidad. Y aquí ven una oportunidad. La clave es examinar lo que la Fed y otros bancos centrales tienen intención de comprar. “No hay solo un área en la que vayamos a estar atentos exclusivamente a medida que nos recuperemos”, afirma el gestor.

Screen_Shot_2020-05-05_at_12En renta variable tiene una exposición aceptable ante una mejoría de la perspectiva económica, para cuando se produzca, pero van a vigilar muy de cerca algunos de los desajustes que se han creado y en áreas donde puedan poner el dinero a trabajar con una recompensa mayor de la que normalmente cabría esperar.

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