Una mirada española hacia la inesperada victoria de Donald Trump en Estados Unidos


Contra (casi) todo pronóstico, el republicano Donald Trump será el próximo presidente de Estados Unidos. El número 45, más concretamente. Sus 279 votos electorales han sobrepasado ampliamente a los 218 de su rival demócrata, Hillary Clinton. Además de a politólogos, economistas y estadísticos, el resultado ha pillado por sorpresa a la mayoría de analistas de mercado y gestores de fondos, también a los españoles, que ahora replantean sus escenarios de inversión para la recta final de 2016 y comienzan a sentar las bases de lo que podría ser la estrategia de 2017.

Una de las implicaciones más directas a corto plazo que puede tener la victoria de Trump es una caída de las principales bolsas desarrolladas. El equipo de Análisis de Bankinter estima caídas entre el miércoles 9 y el viernes 11 del 8% para el S&P 500, del 5% para el EuroStoxx 50 y del 7% para el Ibex 35. “La clave es la reacción el lunes”, cree el grupo liderado por Ramón Forcada.

Lo que haga la Fed con los tipos de interés oficiales a partir de ahora también preocupa a los expertos. Según el departamento de Estrategia de Mercados de Banca March, en estos momentos las probabilidades de subida de tipos en diciembre se desploman por debajo del 50%, desde el 80% que descontaban el martes. Bankinter prevé que la Fed los subirá 25 puntos básicos en su reunión del 14 de diciembre, hasta la horquilla del 0,50%/0,75%. “Trump no tiene intención de renovar a Janet Yellen como gobernadora de la Fed, pero su actual mandato se extiende hasta 2018 y no tiene capacidad para hacer cambios a corto plazo”, recuerda el banco español.

Empresarialmente, hay sectores que saldrán beneficiados de la victoria de Trump, mientras que otros se verán claramente perjudicados. Bursátilmente, atl Capital espera que los sectores con mejor comportamiento relativo sean los de infraestructuras, defensa, petróleo y utilities. Los sectores más castigados deberían ser, en opinión de la firma, energías renovables y tecnología.

“Plan de infraestructuras y gasto fiscal son la clave en el corto plazo para evitar la recesión, y Trump no va a dudar en hacerlo, con lo que muchas compañías en estas áreas se podrán beneficiar. El factor capital puede resultar perjudicado en el medio plazo por una mayor presión en salarios, pero un tipo de cambio debilitado y un mayor consumo pueden ser una compensación razonable”, pone en contexto Alberto Espelosín, gestor del fondo Abante Pangea en Abante Asesores Gestión.

Divisas y renta fija

En lo que respecta al mercado de divisas, atl Capital augura una primera reacción a la baja del dólar por el incremento de la percepción de riesgo en EE.UU. Por el contrario, las divisas beneficiadas podrían ser el euro, el yen y, en menor medida, la libra. Entre los mercados emergentes, sobre todo México pero también China sufrirían la política aislacionista de Trump.

En términos globales, afirma Bankinter, los bonos deberían apreciarse, es decir, subir en precio y reducir sus TIR de mercado. “La perspectiva menos clara es la de los bonos americanos. Deberían depreciarse estructuralmente porque la victoria de Trump deteriora la calidad crediticia de EE.UU., pero a corto plazo deberían actuar como activo refugio”, justifica. Sin embargo, “los bonos europeos deberían convertirse en un buen refugio global, los soberanos en primer lugar, pero también los corporativos”, estima la entidad.

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