Una apuesta por Grecia y el futuro de la zona euro


#b#Gerardo Duplat, responsable de UFG-LFP para España#/b##br#Para nadie es un secreto la situación actual de la deuda soberana ahora llamada periférica en la zona euro. Sin embargo, la volatilidad e incertidumbre del momento pueden esconder oportunidades de medio plazo muy interesantes. A mediados de enero algunas casas especulaban con un posible impago griego. Después se creó una especie de consenso según el cual habría volatilidad en dichos papeles, pero la posibilidad de impago en un país de la zona euro no parecía muy probable gracias a los rumores de constitución de un plan de ayuda orquestado por Francia y Alemania.

Gerardo Duplat, responsable de UFG-LFP para España Para nadie es un secreto la situación actual de la deuda soberana ahora llamada « periférica » en la zona euro. Sin embargo, la volatilidad e incertidumbre del momento pueden esconder oportunidades de medio plazo muy interesantes. A mediados de enero algunas casas especulaban con un posible impago griego. Después se creó una especie de consenso según el cual habría volatilidad en dichos papeles, pero la posibilidad de impago en un país de la zona euro no parecía muy probable gracias a los rumores de constitución de un plan de ayuda orquestado por Francia y Alemania.

Las últimas noticias indican que Grecia tiene plazo hasta el 16 de marzo para poner su casa en orden y demostrarle al mundo que su plan es creíble, como lo ha hecho Irlanda. Si esto no sucede, el mercado enviará su señal de desacuerdo a través de un aumento de los diferenciales de la deuda griega y periférica y un plan B de ayuda directa tendría que entrar en acción lo antes posible para evitar no sólo un impago de Grecia sino un efecto dominó hacia otros países que le podría salir mucho más caro a la Unión.

La historia reciente de la deuda soberana es interesante, sobre todo si partimos del punto de que el mundo aprendió la lección con la caída de Lehman. La ampliación de los diferenciales entre países periféricos y Alemania en febrero de 2009 nos parecía exagerada. No sólo los periféricos parecían baratos, sino que « el vuelo hacia la calidad » y la liquidez hacía ver los papeles alemanes excesivamente caros en aquel entonces.

Esta es la apuesta que mantenemos en nuestro fondo LFP Souverains, un fondo sencillo que, desde su lanzamiento en marzo de 2009, toma posiciones largas en deuda periférica y cortas en deuda alemana a través de futuros.

Hoy, para aquellos que comparten la idea de que Grecia no hará default, es claro que cualquiera que sea la solución a la crisis, la reducción de diferenciales no vendra únicamente de una baja de los tipos de interés periféricos, sino muy probablemente de un aumento de los tipos del papel alemán, ya sea por el fin del « vuelo hacia la calidad » o porque Alemania tendra que soportar el peso de ayudar a los periféricos y esto tendría que verse reflejado en una caída de su rating crediticio y por tanto en un aumento en el tipo de interés de sus papeles de referencia.

La base del mercado es la confianza, no el nivel de deuda. Si el segundo fuera más importante, Japón e Italia habrían tenido problemas hace mucho anos y España no estaría teniéndolos ahora. Si algo aprendimos de 2008 es que todo puede ocurrir. Sin duda, habrá volatilidad en las próximas semanas. Sin embargo, en LFP confiamos en que muchos años de esfuerzo por consolidar el bloque económico más grande del planeta no podrán venirse abajo por el déficit exagerado de uno de sus países. Para aquellos que comparten este sentimiento, las oportunidades de inversión a medio plazo parecen hoy muy prometedoras.

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