“Un ritmo de austeridad fiscal más lento no sería un desastre para Grecia”


El resultado de las elecciones helenas ha dado una mayoría parlamentaria a los partidarios de aceptar el plan de rescate europeo lo que, por el momento, reduce la probabilidad de una salida de Grecia de la eurozona. “Una vez se constituya el nuevo Gobierno, el siguiente paso será la renegociación de los acuerdos del segundo plan de rescate con Bruselas, en tanto que una extensión del programa se antoja inevitable teniendo en cuenta que Grecia se encuentra actualmente por detrás de sus objetivos”, asegura UBS Global Asset Management. Y es que, “un ritmo más lento de austeridad fiscal no necesariamente sería un desastre para Grecia”.

En un informe elaborado por Joshua McCallum y Gianluca Moretti, del equipo de renta fija de la firma, ambos expertos se muestran convencidos sin embargo de que esta renegociación de los plazos es difícil que vaya a suponer una suavización de las demandas de reformas estructurales requeridas por la troika comunitaria. “Claramente estas medidas de ajuste solicitadas por la Unión Europea son impopulares, pero son la única esperanza de la troika de que la deuda griega sea sostenible a largo plazo”, indican los gestores de la entidad helvética.

Eso no significa –matizan desde la firma- que el riesgo de ‘Grexit’ haya desaparecido. “Al menos, se abre un espacio alentador”, aseguran. En opinión de ambos, si el partido de extrema izquierda hubiese ganado, es probable que se produjese una fuerte corriente vendedora y que la paciencia de la troika con el Gobierno de Syriza fuese más bien escasa. “La postura de Syriza se asemeja al de un paciente que se enfada con su médico por recomendarle una dieta: no es culpa del médico el hecho de que el paciente tenga sobrepeso, ni tampoco es culpa de los restaurantes en los que comió: se trata de permitirle al paciente bajar el sobrepeso en algo más de tiempo”, ejemplifican.

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