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Un paso adelante para el ahorro finalista: Bruselas aprueba el reglamento para el desarrollo de los PEPP


Nuevo paso de gigante hacia la creación de un nuevo vehículo que permita un ahorro estandarizado de largo plazo en Europa: la Comisión Europea acaba de aprobar el proyecto del reglamento para la creación del PEPP por sus siglas en inglés, es decir, del Producto Personal Paneuropeo de Pensiones. La regulación del nuevo producto se articula en una propuesta de reglamento que deberá ahora debatirse en el Parlamento Europeo y en el Consejo. Una vez adoptado, el Reglamento entrará en vigor a los veinte días de su publicación en el Diario Oficial de la Unión Europea. La decisión llega después de que la Comisión hubiera abierto un periodo de consultas públicas sobre el producto, entre julio y octubre de 2016.

Será el primer producto de ahorro paneuropeo para la jubilación. Bajo las siglas PEPP (pan-European personal pension product), Bruselas propone la puesta en marcha de un nuevo producto que tendrá las mismas características básica en toda la UE y podrá venderse por una amplia gama de proveedores como gestoras, empresas de inversión, compañías de seguros, bancos o fondos de pensiones de empleo de manera transfronteriza. Como impulso inicial a este producto, la Comisión recomienda a los Estados que el trato fiscal que otorguen a los PEPP sea el mismo que ya exista a nivel nacional para otros productos similares aunque, estrictamente, no cumplan con todos los requisitos. Asimismo, se invita a los Estados miembros a que intercambien las mejores prácticas existentes sobre la tributación de sus actuales productos de pensiones individuales para fomentar la convergencia de los sistemas tributarios.

Los proveedores de PEPP podrán vender sus productos a los consumidores de toda la UE a través de canales de distribución electrónica. Este nuevo plan de ahorro se podrá transferir de un Estado miembro a otro de tal forma que los cambios de residencia no serán un obstáculo para seguir aportando al plan. Asimismo, se podrá cambiar de proveedor una vez cada cinco años ya sea de un proveedor nacional a otro también nacional o de manera transfronteriza a otro Estado. Esta operación tendrá un coste máximo regulado. Según la nota de prensa difundida este jueves por la Comisión, los PEPP suponen aumentar la capacidad de elección de los ahorradores y un gran impulso a la competencia porque, además de ser muchas las entidades que los van a poder distribuir, estas podrán ofrecerlos tanto en su mercado nacional como más allá de sus fronteras dentro de la UE para lo cual contarán con un pasaporte europeo.

Los proveedores deberán contar con una autorización de la Autoridad Europea de Seguros y Pensiones de Jubilación (AESPJ) para ofrecer los PEPP y estarán sometidos a estrictas normas de información y de distribución, que serán accesibles en línea. Asimismo, los PEPP otorgarán a los ahorradores un elevado nivel de protección en tanto que consumidores, gracias a una opción sencilla de inversión por defecto. Los proveedores podrán desarrollar PEPP en varios Estados miembros, agrupar activos más eficazmente y lograr economías de escala. También está previsto articular distintas opciones de rescate al final de la vida útil del producto.

Según datos de la Comisión, en la actualidad, solo el 27% de los europeos de entre 25 y 59 años ha adquirido un plan de pensiones. El objetivo es que los PEPP ayuden a liberar este potencial y estimulen la inversión. Según datos de la Comisión, se espera que el mercado actual de fondos de pensiones –valorado en torno a los 7 billones de euros- se expanda hasta los 1,4 billones de euros (según cálculos del organismo) o incluso hasta los 2,1 billones de euros (incluyendo la hipótesis de que se añadan ventajas fiscales al PEPP). Es decir, que el organismo estima que “el PEPP supondrá en torno a la mitad del incremento potencial del mercado total de fondos de pensiones”, procediendo la otra mitad del patrimonio a “dinámicas de crecimiento procedentes del desarrollo de los productos vendidos actualmente a escala nacional”.

EFAMA, la Asociación Europa de Fondos y Gestión de Activos, se ha apresurado a proporcionar su apoyo público al reglamento. En particular, la organización ha destacado su apoyo al objetivo de la Comisión de “crear un fondo de pensiones individuales simple y estandarizado, que se pueda mover por la UE”. En opinión de EFAMA, estas cualidades permitirán “generar economías de escala, de manera que, a su vez, los consumidores se beneficiarán de unos costes más bajos”.

No obstante, la entidad también ha introducido algunas acotaciones a la aprobación del reglamento. Por ejemplo, que la articulación del PEPP sólo generará los efectos positivos subrayados “si hay suficiente flexibilidad para permitir a diferentes tipos de proveedores que ofrezcan un PEPP y alienten el desarrollo de diferentes tipos de estrategias de inversión por defecto, incluyendo los ciclos de vida”. EFAMA afirma sobre esta estrategia que “no es sólo coherente con los objetivos generales de la agenda hacia la Unión del Mercado de Capitales, sino que ya está considerada una opción por defecto adecuada por las autoridades de muchos países de todo el mundo”. Según la Asociación, “debería depender de los proveedores de PEPP decidir si quieren ofrecer estrategias de ciclo de vida o estrategias con un mínimo retorno garantizado como opción por defecto”.

Antecedentes

La creación de este vehículo parte de la constatación de la necesidad de un ahorro a largo plazo destinado a la jubilación en un contexto de envejecimiento creciente de la población europea. Tal y como afirma en el documento aprobado hoy la comisión, “los mercados de pensiones están desigualmente desarrollados y los productos personales de ahorro para la jubilación también son desigualmente asequibles a lo largo de la UE”, por lo que aquellas personas que deseen ahorrar para la jubilación “necesitan una mayor oferta de productos personales para la jubilación que sean adecuados y que dependan de inversiones basadas en el mercado de capitales”.

El desarrollo del PEEP se ha tratado, de hecho, de una propuesta largamente demandada por EFAMA, por razones como “la necesidad demográfica de alentar a los ciudadanos de los Estados Miembros a ahorrar más para su jubilación e incrementar su inversión en instrumentos de inversión de largo plazo basados en mercados de capital”.

EFAMA también ha subrayado como otro elemento a favor del desarrollo del PEPP “el alto grado de fragmentación entre mercados nacionales, que dificulta la distribución transfronteriza de fondos individuales de pensiones y da como resultado una competición limitada entre las diferentes categorías de proveedores, precios elevados y la ausencia de portabilidad de fondos de pensiones entre Estados Miembros”.

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