Un multiactivo conservador de Allianz


En la actual etapa de mercado, con estimaciones de crecimiento económico moderado en todo el mundo y la expectativa de la continuidad de políticas monetarias expansivas, por parte de los principales bancos centrales, parece conveniente actuar con cierta cautela.

La guerra comercial abierta entre Estados Unidos y sus principales socios comerciales -con un impacto que se ha hecho ya notar en las economías china y alemana- los populismos o las elecciones en Europa contribuyen también a un entorno de incertidumbre, que no es el mejor ingrediente para la estabilidad de los mercados. Sin olvidarnos de otros temas estructurales como el envejecimiento de la población o la llegada de tecnologías disruptivas que van a suponer grandes cambios tanto en el entorno social como laboral.

Al inversor conservador, dispuesto a asumir un nivel de riesgo menor, le resultará difícil obtener un retorno de su inversión en este entorno. Sin embargo, un gestor experto puede encontrar oportunidades en ineficiencias del mercado, que pueden explotarse de forma sistemática para generar resultados positivos consistentes, sin incurrir en un alto riesgo por volatilidad.

Este es el caso del fondo ALLIANZ STRATEGY 15 CT que gana desde comienzos de año un 1,92% por rentabilidad, con un dato de volatilidad a un año de los más reducidos de la categoría VDOS de Mixto Conservador Global en que se encuadra. Denominado en euros, su objetivo es lograr un rendimiento comparable al de una cartera equilibrada, en la que un 15% corresponde a mercados globales de renta variable y un 85% a bonos en euros a medio plazo. Toma como referencia los índices MSCI World (20%) para la parte de renta variable de la cartera y JPMorgan Economic and Monetary Union Government Bond Investment Grade (80%) para la de renta fija.

Para su gestión, explota  de forma sistemática las ineficiencias causadas por el comportamiento de los inversores -como sesgos de Comportamiento gregario (herding) o de Conservación- capaces de generar impulso (momentum), pero también por la sobreconfianza que puede causar que el momento generado llegue a ser excesivo. Sigue por tanto un estilo de inversión activo, focalizado en la asignación por tipo de activo y en la gestión del riesgo, de acuerdo con un método sistemático y disciplinado.

El equipo Multiactivo de Allianz Global Investors (GI) sigue un proceso de inversión disciplinado que combina análisis fundamental sistemático con habilidades avanzadas de gestión de riesgo para construir carteras capaces de ofrecer retornos ajustados por riesgo atractivos. Gestionando un total de 127.000 millones de euros en fondos y mandatos multiactivo, Allianz GI se posiciona como uno de los mayores grupos de soluciones multiactivo en Europa. Cuenta con 96 profesionales con una experiencia media de 16 años, distribuidos globalmente en 10 localizaciones diferentes.

Dentro de este equipo global, la responsabilidad directa de la gestión de ALLIANZ STRATEGY 15 CT reside en el equipo de Retail – Unit Linked basado en Frankfurt, Alemania. Integrado por cuatro gestores, con una experiencia media de 22 años, está dirigido por Cordula Bauss, gestora principal de los fondos Allianz Strategy.

Cordula se incorporó a Allianz GI en 1997 como analista de divisas, llegando a gestionar carteras de divisas, mandatos de estrategias de cobertura en divisas y mercados emergentes en divisa local. En 2008 comenzó a gestionar carteras equilibradas. Comenzó su carrera como editora de Finanzen-Verlag, Munich, en 1994. Cordula es Máster en Económicas (Diplom-Volkswirtin) por la Universidad de Gotinga.

Su enfoque activo de la asignación de activos, combinado con la gestión activa del riesgo, se sitúan en el centro del proceso de inversión. Comenzando con una asignación estratégica de activos, el fondo busca capturar tendencias y ajustar la asignación dinámicamente. Su gestión activa del riesgo se orienta a la estabilización del riesgo a lo largo del tiempo, gestionándose activamente la volatilidad del fondo.

Desde el comienzo, el fondo proporciona una exposición diversificada a renta variable global y a bonos del Gobierno en euros. Sin embargo, la diversificación no es suficiente para alcanzar el nivel deseado de atenuación de riesgo. Por esta razón, la estrategia se gestiona dinámicamente, sobreponderando las clases de activo atractivas y reduciendo la exposición a las que tienen un comportamiento inferior.

Para conseguir esto, el equipo gestor se apoya en un enfoque propietario de asignación de activos que  captura las tendencias a medio plazo en los diferentes tipos de activo, combinando componentes tanto procíclicos como anticíclicos. Creen que este enfoque activo en la asignación por tipo de activo generará retornos superiores, al mismo tiempo que atenuará el riesgo respecto a una cartera equilibrada estática a lo largo de un ciclo de mercado.

Con el elemento procíclico de su estrategia busca aprovecharse del hecho de que los mercados muestran su tendencia la mayor parte del tiempo. Como consecuencia, las compras durante la tendencia alcista y las ventas en etapas bajistas, deberían de generar un exceso de retorno con el tiempo. Sin embargo, los mercados sobrerreaccionan ocasionalmente, llevando a la reversión a la media.

Su proceso sistemático busca capturar estas reversiones utilizando el elemento anticíclico. Durante una etapa excesivamente alcista, buscan reducir la sobreponderación en la clase de activo afectada, mientras que en bajadas pronunciadas, incrementan el peso del tipo de activo correspondiente.

El proceso inversor se complementa con una gestión activa del riesgo que se focaliza en estabilizar la exposición del riesgo del fondo a lo largo del tiempo. El equipo gestiona activamente la exposición de la cartera para mantener el nivel de riesgo cercano al nivel conservador predefinido para este fondo. El beneficio de esta gestión activa del riesgo es doble; en periodos de niveles de riesgo al alza, su sistema activo de riesgo reduce la exposición a tipos de activo arriesgados, buscando mitigar el riesgo.

Pero además, sirve para gestionar oportunidades, incrementando la exposición a tipos de activo (tanto acciones como bonos) orientados al crecimiento, cuando el riesgo de mercado observado está por debajo del nivel predefinido. Puesto que los entornos de bajo riesgo habitualmente coinciden con mercados al alza, estiman que se puede ganar una prima de riesgo. En estos entornos de bajo riesgo, el objetivo del fondo es explotar oportunidades invirtiendo la cartera por encima del 100 por ciento, es decir, con un cierto grado de apalancamiento.

Gestiona un patrimonio de 472 millones de euros, de los que 221 corresponden a esta clase, incluyendo entre las mayores posiciones en su cartera emisiones del Gobierno de Francia FIX 5%25.04.2029 (2,53%) FIX 2,250% 25.10.2022 (2,39%) y FIX 0,50% 25.05.2025 (2,39%), además de Bonos y Obligaciones del Estado Español FIX 1,50% 30.04.2027 (2,44%) y la emisión italiana de Buoni Poliennali del Tesoro FIX 2,15% 15.12.2021 (1,92%).

De los dos tipos de activo en los que el fondo invierte primordialmente -renta variable global de mercados desarrollados y bonos gubernamentales en euros- el componente de renta variable se implementa a través de una cesta de 6 futuros de índices que replica el MSCI World Index, por lo que los porcentajes por sector reflejan los del índice con exactitud, sin que haya ningún tipo de posicionamiento activo como consecuencia de infra o sobre ponderaciones. A finales de febrero la exposición a renta variable era de 9,70%.

La evolución histórica del fondo por rentabilidad lo sitúa entre los mejores de su categoría, en el primer quintil, durante 2018, batiendo al índice de su categoría en 2016 y 2017, con un dato de volatilidad a tres años de 2,40% y de 3,85% a un año, que lo posicionan entre los mejores de su categoría por este concepto. También a un año, su Sharpe es de 0,03 y su tracking error, respecto al índice de su categoría, de 3,56%. Aplica a sus partícipes una comisión fija de  hasta 1,40%.

Los riesgos geopolíticos continúan siendo un motivo de preocupación en los mercados globales de renta variable. La fecha del Brexit se acerca en Europa, no se ha conseguido aún llegar a un acuerdo comercial entre Estados Unidos y China y aumentan las señales de desaceleración en el crecimiento económico global. Sin embargo, en opinión del equipo gestor y a pesar de que los beneficios corporativos parecen haber tocado techo, la economía global no se dirige hacia una recesión.

Por otra parte, la continuidad de una política monetaria expansiva por parte de la Reserva Federal y del Banco Central Europeo, deberían apoyar la inversión en renta variable que, en Europa, ofrece valoraciones y dividendos atractivos. De forma general, esperan que la volatilidad continúe siendo elevada con los diferentes sectores y países moviéndose en direcciones diferentes.

Los bonos del gobierno del sur de Europa deberían continuar recibiendo apoyo de la política monetaria expansiva del Banco Central Europeo, aunque el entorno político en Italia y la proximidad del Brexit podrían generar cierto nerviosismo en los mercados y causar una huída hacia la seguridad, lo que beneficiaría sobre todo a los bonos del gobierno. A la vista de la política monetaria y del escenario actual de reflación, los rendimientos de los bonos del gobierno de los países centrales de la Eurozona deberían aumentar moderadamente, por lo que parece conveniente acortar las duraciones. En el caso de los bonos del gobierno de la periferia de la Eurozona, están presionados por los riesgos políticos. Aunque la disputa sobre el presupuesto entre Italia y la Comisión Europea se ha resuelto por ahora, la causa de esta disputa no ha desaparecido.

Por su evolución por rentabilidad en el último periodo de tres años, respecto a la volatilidad incurrida en el mismo periodo, el fondo obtiene la calificación cinco estrellas de VDOS.

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