Un gestor para el 2013


Inicié el año pasado recomendando el que creía podía ser el mejor gestor para el 2012. Resultaba algo atrevido recomendar a Crispin Odey en enero del 2012, sus resultados en 2011 habían sido decepcionantes, insistía en invertir en un activo pasado de moda sin presencia en las carteras -la bolsa- y, lo que era peor aún, encontraba valor en compañías europeas en pleno debate sobre la ruptura del euro y la vuelta a la recesión.

Sus pronósticos se cumplieron, pese a ser un año marcado por el debate político y por las dudas macroeconómicas, la bolsa europea, aunque volátil, no cesó de subir, demostrando una vez más que la bolsa y la macro no siempre van de la mano. El fondo insignia de Crispin lidera todo los ranking de 2012, subió en torno a un 30%, un comportamiento excepcional. No ha sido el único, los stock picker tuvieron un año magnifico, las dudas macro les ha permitido cazar buenas compañías a magníficos precios. Entre todos ellos me gustaría destacar y detenerme en Richard Pease. Su fondo se ha revalorizado un 25.46% en el 2012 y desde su creación - hace ahora tres años - acumula un 52% frente a una subida del 4% del Euro Stoxx 50.

Crispin Odey y Richard Pease más allá de ser cuñados son dos de los gestores que más me gustan y pensar en ellos me trae a la cabeza la frase de My Fair Lady “adoro el estilo perpendicular inglés”. A simple vista no tienen nada en común: Crispín trabaja en la boutique que fundó en su día y Richard en Henderson, una de las mayores gestoras de inversión; Crispín lidera uno de los más antiguos hedge fund de Europa con performance fees, oficina en Mayfair y equipo de 15 analistas, mientras Richard, brilla por su long equity, no sale en prensa  por lo que gana en comisiones y cuenta con un equipo muy  reducido con el que trabaja muy estrechamente; Crispin parte de una visión macro, y como si de un guru se tratara todos están expectantes a su próximo diagnostico de la economía. Richard es un stock picker, botton up, habla de compañías, las visita, conoce a sus gestores y confiesa que no sabe que hará la economía; Crispin escribe las cartas más bonitas del sector, de Richard jamás leí nada… podríamos seguir  señalando las diferencias entre uno y otro, de su proceso de inversión, filosofía o tamaño, sin embargo de nada vale, porque por lo que realmente los admiro y creo pueden ser buenos compañeros de viaje en 2013 y próximos años, es por lo que tienen en común.

Los dos son gestores con mucha experiencia de mercado, más de 25 años, y un track record que demuestra sus talentos. Son independientes, no se dejan arrastrar por modas - disfraces de los mediocres – e invierten a largo plazo con paciencia y convicción. No sé si son humildes, a mí me lo parecen, al menos no son arrogantes, reconocen y hablan de sus errores. Son gestores transparentes, con mucha comunicación y poco marketing. Disfrutan de la relación directa con el cliente, con el que buscan la alineación de intereses, pero no es común verles de road show, prueba de que sus objetivos, más allá de crecer, son las rentabilidades y el cliente. Invierten su patrimonio en sus propios fondos, síntoma de honestidad y de que sus intereses y el de sus clientes coinciden.

No hay arte sin disciplina, a pesar de las diferencias los dos coinciden en que lo más importante es saber valorar las cosas “porque, si no, te dejas llevar por el viento” (Crispin). Saber valorar e invertir a largo plazo les permite la preservación del patrimonio y el crecimiento del capital, y lo consiguen sin dejarse guiar por los índices - pobre representación del potencial universo de inversión -. Gestionan usando un  enfoque más empresarial y aprovechando las ineficiencias de mercado para encontrar  buenas compañías, entendibles y a buen precio.  Pero, de entre todas las cosas que tienen en común, para mí, la pasión por su trabajo es el factor más importante; ni los años, ni el dinero que han ganado  les ha hecho perder ni un ápice del entusiasmo por la inversión, porque lo que más les gusta en esta vida y mejor saben hacer es invertir.

Posiblemente en 2013 la falta de crecimiento, la salida o no de Grecia, los bancos españoles, el rescate, el no rescate, las primas de riesgo, los recortes, las elecciones en Italia y Alemania... volverán a cubrir todas las portadas, llenándonos de pesimismo y preocupación por el futuro de Europa. Sin embargo, Richard nos insiste “no hablo de recomendar Europa sino de comprar compañías globales que están en Europa”. Sencillamente porque “es más fácil saber qué ocurrirá con estas compañías que adivinar qué pasará con Europa y que harán los políticos”.

Por tanto, para 2013 sin abandonar al gestor que analiza los riesgos macro antes de invertir en compañías (Crispin), apostamos por el gestor que analiza compañías para acertar sean cual sean los riesgos macro (Richard). Confío en que estos dos gestores sabrán hacer de la volatilidad y de las dudas macro sus mejores amigos, convirtiendo los problemas en oportunidades y demostrando una vez más que invertir como dueños  y tener un horizonte a largo plazo es una ventaja.

Los cambios en la cartera propios de estas fechas para afrontar el año, me llevan a una reflexión: “Se cambia de propósitos,  de coche, de casa, de ropa, de zapatos, de mes, de look, de trabajo, de año, incluso a veces de gestor; PERO NUNCA DE AMIGOS. ¡¡Feliz año nuevo!! ”