Un fondo que desafía los principios de Markowitz


Para obtener mayores rentabilidades, hay que asumir más riesgo. Esto es, al menos, lo que se desprende de los principios del premio Nobel Harry Markowitz, cuyo trabajo representa uno de los pilares de la teoría de construcción de carteras. Sin embargo, hay quien no se conforma y busca el Santo Grial de la inversión: generar mejores rentabilidades asumiendo un riesgo muy bajo. Es el caso de Michael Fraikin (en la imagen, a la izquierda), que gestiona junto con Thorsten Paarmann (a la derecha) el Invesco Pan European Structured Equity Fund, un fondo que se basa precisamente en la idea de que las acciones menos volátiles resultan más rentables.

“La idea del fondo surgió de una conversación con un cliente, que nos propuso desarrollar un producto que combinase la prevención de riesgos bajistas con una elevada generación de alfa y que a la vez se mantuviese relativamente independiente del índice”, explica Fraikin en declaraciones a Investment Europe. “Se trataba de algo completamente nuevo. Es posible que los inversores de baja volatilidad lo estuviesen haciendo de forma instintiva pero nunca de forma consciente”.

Creado en el año 2000, el fondo lleva aplicando con éxito esta estrategia desde 2005. “Los resultados nos han sorprendido incluso a nosotros, porque contradicen totalmente la teoría económica”, afirma el gestor de Invesco Asset Management, que añade que, desde la implementación, el fondo ha batido al mercado de renta variable europea en un 5% de media con un menor riesgo bajista durante los momentos de crisis. Entre junio de 2007 y septiembre de 2009, el fondo registró una volatilidad anualizada (delta) del -9,9%.

Resolviendo la paradoja

¿Cómo se explica esta paradoja? Para Fraikin, la clave podría estar en el plazo: “Los productos volátiles suelen ofrecer elevadas rentabilidades, pero a muy corto plazo. Si tomamos la rentabilidad mediana ponderada por las pérdidas, estos productos resultan mucho menos atractivos. Markowitz está en lo cierto a corto plazo –si analizamos un periodo de varios minutos− pero, a largo plazo, sus supuestos son incorrectos”.

El experto señala, además, la importancia del ‘timing’. “Hay periodos en los que los productos volátiles suelen comportarse mucho mejor, que suele ser justo después de una crisis económica”. De hecho, el rally que vienen viviendo las bolsas desde 2009 ha lastrado el comportamiento de los fondos de baja volatilidad, cuya rentabilidad activa crece a un ritmo relativamente lento (de entre el -3% y el 3% en el caso del Pan European Structured Equity Fund) en un entorno de normal a alcista. Por eso, el fondo se apoya en otros dos pilares básicos: la estrategia cuantitativa, piedra angular de la estrategia de inversión de Invesco, y las finanzas conductuales, que aplican al análisis de los cambios en las valoraciones y los precios.

En el actual entorno de recuperación económica, hay quien cuestiona la necesidad de un producto de baja volatilidad. No obstante, Fraikin defiende que “hay muchos inversores escépticos, gente que no confía plenamente en las políticas adoptadas por Draghi hasta la fecha pero que, al mismo tiempo, quiere beneficiarse de la recuperación”. Y concluye: “En un entorno de este tipo, en el que la continuación del mercado alcista resulta incierta, el fondo representa una solución perfecta”. 

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