“Un exceso de información en gente sin formación provoca decisiones erróneas”


Los procesos de inversión de los fondos de pensiones en Latinoamérica son objetos interesantes de análisis. Además de porque son un pilar básico de las economías y sociedades de los países donde está instaurado el sistema de capitalización con administradoras (AFP, OPC o Afores) privadas, también por los resultados obtenidos. De hecho, aunque reconoce que son escenarios muy distintos, en una comparativa entre rendimientos acumulados por los fondos de pensiones privados a uno y otro lado del Atlántico “gana Latinoamérica, que tiene rentabilidades por encima del 8% real. Pero lo anormal es lo que sucede en la región, porque el objetivo debe ser batir a la inflación y conseguir algo más, entre un 0% y 2% real”, señala Diego Valero.

El profesor de la Universidad de Barcelona y fundador y presidente de Novaster, consultora que trabaja para empresas españolas que quieren establecer para sus empleados fondos de pensiones complementarios y para organismos, gobiernos y administradoras en Latinoamérica, analizaba la semana pasada las características de competencia, funcionamiento o regulación de los sistemas latinoamericanos. Los conoce bien porque los ha estudiado como académico (es profesor de la asignatura Economía de la Seguridad Social) y desde dentro como consultor. En esta segunda parte de la entrevista (ver la primera parte de la entrevista a Diego Valero) analiza elementos de los procesos de inversión y también la información desde un punto de vista conceptual de los sistemas latinoamericanos de capitalización por acumulación individual en entidades privadas. 

En este sentido, no se muestra muy favorable del reglamento en Chile por el que una AFP que obtiene rentabilidades por debajo del promedio tiene que compensar esta pérdida de acumulación para el afiliado con recursos propios. “La idea de que si pierdes dinero tienes que ponerlo como una aseguradora me parece interesante conceptualmente. Pero la forma de llevarlo a la práctica comparando la media del mercado de corto plazo hace que inviertas precisamente a corto y pierdas oportunidades a largo plazo”, explica Diego Valero. El autor del libro ‘Pensiones en Latinoamérica’ pone el acento en el comportamiento de manada que se produce entre las AFP, con carteras casi calcadas y sin grandes diferencias entre las seis. “Esta normativa puede hacer que todas las AFP inviertan igual para que no haya diferencias que te penalicen. Todas tienden a invertir en los mismos activos, las carteras son prácticamente iguales”.

Otro aspecto característico del sistema de pensiones chileno es el de la abundante información que se ofrece. En la Superintendencia de Pensiones se pueden consultar datos de casi todo tipo y mensualmente publica un informe con las rentabilidades del mes y acumuladas en periodos mayores de las AFP, así como porcentajes de inversión en cada activo. “Tiene que haber transparencia con las pensiones”, opina Diego Valero. Sin embargo, “un exceso de información para gente que no tiene formación lo que provoca normalmente son decisiones erróneas. Si pides información a la AFP te la facilita, pero que se publique mensualmente y el afiliado mire la rentabilidad cada mes puede ser problemático. Esto no debería ser trading sino un enfoque a más largo plazo. Yo defiendo la transparencia pero un exceso de información no es bueno en un mercado complicado donde la gente no siempre entiende y se juega muchísimo. Creo que hay un punto de exceso de información en Chile que puede provocar decisiones equivocadas”, añade.

Como propuesta, arguye que “haya obligación legal de informarte una o dos veces al año de cómo van las cosas me parece bien, pero no más. El sobre naranja de Suecia es un buen ejemplo, si sigue igual la cotización la pensión sería X, con información de futuro. No hay que decidir en función de las rentabilidades de un mes o de un año, sino pensando en el futuro. El estilo de información que debería exigir el Gobierno sería homogénea y de enfoque de largo plazo”.

Un elemento en el que destacan positivamente las administradoras chilenas es en el de invertir fuera del país para diversificar las carteras y reducir la dependencia en la renta fija corporativa o pública local y, sobre todo, en la bolsa chilena que además no está en su mejor momento. El límite de inversión en el extranjero es del 80% de los portafolios, aunque estos suelen estar entre un 40% y 45%. En otros países la restricción es mayor. En Perú, donde los fondos de pensiones tienen un gran ritmo de crecimiento por nuevos afiliados al sistema y cuya bolsa local tiene menos profundidad, el límite está en el 36% aunque subiéndose paulatinamente por parte del Banco Central. Sin embargo, las AFP reclaman más margen. Perú no es el único, avisa Valero: “En general se invierte muy poco fuera, y eso hace que estés invirtiendo en títulos públicos o en el sector financiero. Chile está mucho más diversificado, Perú está todavía en ello, México está empezando, pero en otros países hay mucha concentración en los portafolios”.

Chile también fue pionero con los multifondos, para establecer distintos niveles de riesgo en los fondos de pensiones que oferta cada AFP. Sin embargo, en determinados momentos, como en la caída del mercado bursátil tras la caída de Lehman Brothers, hubo muchos traspasos una vez sufridas las pérdidas desde las categorías de más riesgo a las más conservadoras y no se beneficiaron de la recuperación posterior. En 2013 los traspasos volvieron a ser controvertidos ya que en dos ocasiones se acercaron a los 100.000 por recomendaciones de Felices y Forrados. “Yo creo que el modelo de inversión ideal en pensiones es el que sigue el ciclo de vida y que se ajuste la inversión al perfil de riesgo. Como a veces es complejo llevarlo a la práctica Chile creó el modelo de multifondos que es lo más parecido y es positivo. Pero la experiencia en general dice que a la gente le cuesta decidir con el perfil de riesgo y puede equivocarse. En todos los países hay que implementar información financiera y algo de formación, buscar que haya que tomar pocas decisiones y que si no las toman vayan a un sitio seguro, un adecuado fondo por defecto. Creo que el modelo multifondos es bueno y cada vez lo adoptan más países. Quizás una fórmula sería que haya un mínimo del ahorro en el multifondo más conservador y el resto se mueva. Hay mucha gente estudiando esto”, analiza Diego Valero.

Volviendo al tipo de inversión, Novaster realiza muchos trabajos de inversión socialmente responsable (ISR). Sin embargo, avisa Valero, este concepto no está muy extendido en Latinoamérica. “Se está empezando y se llegará a ello. Al final la ISR no es sino gestión de riesgos. Gestionas riesgos financieros pero también riesgos extra financieros que pueden impactar en el desempeño del título, por ejemplo BP con el Golfo de México, con fallos en el gobierno corporativo y en el control de la cadena de suministros. Son riesgos extra financieros que provocaron una gran caída en las acciones. Creo que acabarán imponiéndose pero no están aún entre las prioridades de las autoridades latinoamericanas. Nosotros cuando trabajamos en Latinoamérica siempre explicamos los beneficios de la inversión socialmente responsable”.

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