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Un enfoque holístico para medir el cambio climático


TRIBUNA de Andrew Howard, head of Sustainable Research de Schroders. Comentario patrocinado por Schroders.

El cambio climático es un tema clave para inversores, las compañías y, en general, para la sociedad. No es algo que podamos ignorar ya que de una manera u otra nos está afectando en muchos ámbitos de nuestra vida, incluso en el campo de la inversión.

Científicos y políticos han fijado como objetivo reducir el calentamiento global a 2 ºC para 2030. Esto significa reducir las emisiones de gases de efecto invernadero un 80% por persona en los próximos 30 años hasta que llegue a 0 en los siguientes 10-20 años. Actualmente de media una persona en el mundo genera emisiones de carbono (CO2) similares a la media de un francés (4.57). Esta cifra necesita reducirse hasta alcanzar la media de emisiones de un pakistaní (0.9) en una generación. En España cada persona genera de media 5.03 toneladas métricas[1].

Conseguir estos resultados requiere de un cambio radical en nuestros comportamientos. La economía global es muy dependiente de los combustibles fósiles, que representan el 80% de la energía total. Eliminar esta dependencia implicará invertir 2 billones de dólares por año en tecnologías limpias y aumentar las penalizaciones por emitir CO2.

Si no implementamos estas medidas, nos enfrentaremos a un escenario catastrófico en el que los riesgos serán mucho más altos. Específicamente, el equipo de economistas de Schroders ha estimado que el PIB global podría reducirse a la mitad a finales del próximo siglo si no tomamos partida en el cambio climático.

Para Schroders es fundamental entender cómo este tipo de cambios pueden afectar las inversiones de nuestros clientes. Por esta razón, hemos centrado nuestra investigación en dos cuestiones clave: por un lado, identificar cuándo se intensificarán los efectos del cambios climático; y, por otro lado, intentar medir el impacto que el cambio climático tendrá en las compañías en las que invertimos.

Para predecir la rapidez con la que este fenómeno dejará de ser una cuestión que debería preocuparnos en el futuro para convertirse en un riesgo actual, hemos desarrollado el Climate Progress Dashboard, que ofrece una visión transparente y objetiva y debería ayudar a los inversores a basar sus decisiones de inversión en la probabilidad, en lugar de en aquellos escenarios que les gustaría presenciar.

El dashboard monitoriza una serie de indicadores (acción política, uso de energías renovables, ventas de coches eléctricos….) y estima el impacto que tendrán en las temperaturas. A diferencia de otras metodologías, el dashboard permite tener una visión integral sobre el cambio climático ya que ninguna variable, por sí sola, es suficiente para cuantificar los avances que se realizan para combatir este fenómeno. Actualmente el dashboard indica que las temperaturas aumentarán hasta 3.9 ºC, dato que nos muestra que todavía hay mucho trabajo por hacer para cumplir con los objetivos fijados en París.

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Sin embargo, es igual de importante ser capaces de medir lo lejos que estamos de cumplir con el Acuerdo de París como entender qué consecuencias tendrá este compromiso para nuestras inversiones.

Para poder responder a esta pregunta es básico entender qué cambiará y qué significarán estos cambios para el valoraciones de las compañías en las que invertimos. Con este fin, en Schroders hemos analizado los siguientes desafíos: la subida del precio del carbón en los costes de las compañías, los precios de los productos y la demanda de los mismos; la reasignación de capital favoreciendo las actividades limpias; el impacto de la reducción del uso de combustibles fósiles en el sector petrolero, gasista y la industria del carbón; y, finalmente, el impacto de los efectos físicos derivados del cambios climático en los activos de las compañías. Y los hemos puesto en común. Una vez más, disponer de una visión de conjunto que aglutine todos estos desafíos nos permite hacernos una idea de los riesgos que deberá afrontar cada compañía y permite a nuestros analistas y gestores de fondos identificar ganadores y perdedores.

El cambio climático será uno de los factores de inversión más relevantes para los próximos años y las próximas décadas. Por esta razón, en Schroders queremos estar lo más preparados posible para ayudar a nuestros clientes a gestionar los riesgos e identificar las oportunidades que este fenómeno.

[1] Fuente: Banco Mundial, 2014.

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