UCITS V: la resolución de los problemas de la custodia


El asunto Madoff puso de manifiesto las debilidades existentes en las funciones y responsabilidades de la actuación de las entidades depositarias de IIC, ya que en ese caso, la cadena de subcustodios diluía la responsabilidad de los depositarios frente a los inversores ante pérdidas de los activos cuya custodia se había delegado.

Ante este escenario y teniendo en cuenta la falta de armonización de la regulación UCITS en materia de depositaría, Europa decidió proponer la regulación de esta materia en la Directiva conocida como UCITS V, incluyéndola en un paquete de medidas junto con la regulación de un KIID sobre productos financieros para inversores minoristas y la revisión de la directiva sobre mediación de seguros.

Entre las principales novedades de UCITS V destaca la armonización de los siguientes aspectos: los criterios para poder actuar como entidad depositaria de IIC, las normas sobre la delegación de la custodia y la determinación del nivel de responsabilidad del depositario sobre la devolución de los instrumentos financieros perdidos en la cadena de custodia.

La propuesta europea hace especial hincapié en que la delegación de las funciones de depositaría tiene que estar presidida por una actuación diligente en la selección, designación y control de las actividades del subcustodio. Por otro lado, destaca que la responsabilidad en caso de pérdida de los instrumentos financieros custodiados implica la obligación de devolverlos por parte del custodio principal, no siendo posible la dilución de su responsabilidad dentro de la cadena de custodia.

En otro orden de cosas, UCITS V, además de armonizar las sanciones administrativas, pretende establecer los principios generales en materia de remuneración de SGIIC con objeto de evitar la asunción de riesgos excesivos por parte de sus empleados, debiéndose elaborar políticas detalladas en esta materia.

Como una conclusión preliminar se puede señalar que UCITS V se presenta como una medida de protección de los inversores; sin embargo, no podemos obviar que los costes derivados de las nuevas responsabilidades que se impondrán a las entidades depositarias han levantado ampollas en el sector. Por tanto, habrá que esperar a la publicación de la futura Directiva para comprobar si las presiones del sector financiero consiguen modificar lo que hoy se nos presenta como propuesta.

Lo más leído