UBS Global AM: por qué los economistas no están prediciendo bien los movimientos del mercado


¿Se comportan los mercados de una forma predecible? Miles de economistas llevan años tratando de dar respuesta a esta pregunta, buscando pautas que se repitan de tal manera que se puedan establecer tendencias y diseñar estrategias de inversión. Sin embargo, no sólo se ha dado con ninguna respuesta definitiva, sino que parece que los estudiosos están ignorando la aparición de nuevas pautas de comportamiento. Esa es la conclusión a la que llegan los economistas de UBS Global AM Joshua McCallum y Gianluca Moretti en el último informe Economists Insights de la entidad.

Lo describen así: “Cada año desde 2010, los economistas han empezado el año sorprendidos por los datos económicos, después rápidamente decepcionados durante los siguientes seis meses o más, y después sorprendidos por la fuerza de la economía a final de año”. Los expertos estiman que “aunque la decepción llegó antes este año que en ejercicios anteriores (gracias al tiempo), la pauta general todavía está intacta”.

Sin embargo, después de cinco años, McCallum y Moretti se preguntan si los economistas deberían tener en cuenta este ciclo. “La presión no está ahí, porque los economistas no están en un mercado apropiado”, concluyen. Con esta afirmación, se refieren a que los mercados financieros no se han visto tan afectados por esta pauta como los propios economistas: los diferenciales de crédito –que los expertos de UBS Global AM consideran un buen indicador risk on/risk off-  unos años han terminado más elevados y otros más bajos.

“Sorprendentemente, durante la primera parte del año, cuando los datos económicos fueron mediocres, cada año la rentabilidad de los bonos cae, un signo de que el apetito por el riesgo estaba al alza”, hacen notar ambos economistas. Esto les lleva a sentenciar que “aparentemente, al mercado no le importan tanto los datos. Grandes sucesos como la geopolítica o la crisis de la deuda soberana dominaron los movimientos”.

En cambio, McCallum y Moretti observan que lo único que realmente ha importando a los mercados en este tiempo ha sido el rumbo de las políticas monetarias. “Lo que quizá ha sido más inusual entonces es lo poco que parece que la política monetaria haya sido afectada por las subidas y bajadas de los datos económicos”, concluyen en este apartado. Creen que se podría culpar de esto a la magnitud de la crisis económica: “La caída fue tan grande, y las repercusiones para los mercados tan enormes, que los bancos centrales fueron obligados a adoptar reacciones monetarias extremas que rápidamente alcanzaron los límites más bajos. Una de las maneras para estimular más era que se comprometieran con mantener los tipos de interés bajos en el largo plazo. Esto es lo mismo que decir ‘ignoraremos los datos económicos por un tiempo’. Ahora, cinco años después, esta política está cerca de su final y los bancos centrales van a empezar a prestar más atención a los datos”.

La crisis también ha influido en este cambio de patrón que detectan McCallum y Moretti a un nivel más técnico: al materializarse entre el cuarto trimestre de 2008 y el primero de 2009, contribuyó a distorsionar factores de ajuste estacional, por lo que se inflaron los datos correspondientes al cuarto y al primer trimestre y consecuentemente se deprimieron los del segundo y el tercero.

“Estos efectos estacionales se difuminarán finalmente. Los bancos centrales tendrán finalmente que empezar a tener en cuenta el flujo de los datos económicos. Por lo que el patrón que se ha seguido en los últimos cinco años puede no seguir el año que viene. Pero nadie pensó tampoco que podría continuar los dos últimos años”, concluyen los expertos de la gestora suiza.

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