UBS Global AM: "Las empresas de mercados emergentes necesitan mejorar su propuesta de valor"


Después de haber actuado como motor del crecimiento mundial durante los últimos años, los mercados emergentes vivieron un 2013 difícil en el que las bruscas correcciones y las fuertes salidas de capitales dejaron al descubierto los desequilibrios acumulados por ciertas economías emergentes. “La lección que hemos aprendido en 2013 para los mercados emergentes es similar a la que aprendimos en 2008 para Europa: el mercado no es homogéneo y conviene ser muy selectivos con los valores en los que se invierte”. Así lo cree Uwe Röhrig, estratega sénior de renta variable en UBS Global Asset Management, quien durante su última visita a España analizó las oportunidades que presenta ahora mismo la renta variable asiática y de mercados emergentes.

Röhrig señala que, en 2013, los países con los mayores déficits por cuenta corriente fueron los que peor comportamiento registraron, y las divisas emergentes también se depreciaron, con la notable excepción del renminbi. “No obstante, los datos económicos empiezan a mejorar: las balanzas por cuenta corriente y las balanzas comerciales se están recuperando, y la deuda externa se mantiene en niveles moderados, incluso en China”. Aunque no parece probable que los emergentes vuelvan a registrar tasas anuales de crecimiento cercanas al 10% en el futuro, el experto opina que, a medio-largo plazo, la tesis estructural de inversión en estos mercados se mantiene sólida.

Entre los factores positivos que respaldan esta idea, Röhrig destaca las favorables tendencias demográficas, el crecimiento de la clase media y su influencia sobre el consumo, las mejoras de productividad, las tendencias de urbanización y el hecho de que las valoraciones se mantengan por debajo de sus propias medias históricas y por debajo de los niveles de mercados desarrollados. Por el contrario, los factores que amenazan el crecimiento de los mercados emergentes incluyen el aumento del coste de los insumos y la desaceleración económica−que podrían reducir la competitividad de estas economías−, la incertidumbre que generan las reformas estructurales previstas, la vulnerabilidad ante los flujos de capital y un crecimiento descontrolado del crédito.

“La inversión en mercados emergentes ha dejado de ser satélite”, afirma Röhrig. “Ahora que la renta variable de mercados emergentes es una clase de activo madura, el abanico de inversión es mucho más amplio”. No obstante, el experto destaca que “en los últimos años, las acciones de mercados emergentes no se han comportado tan bien como sus respectivos países: aún no hemos visto crecimientos de beneficios similares al crecimiento del PIB y eso ha dañado el sentimiento. Las empresas de mercados emergentes necesitan mejorar su propuesta de valor para los inversores”, concluye.

‘Small caps’ y China

Röhrig apuesta por las empresas de pequeña capitalización para aprovechar las mejores oportunidades de inversión en mercados emergentes, mediante fondos como el UBS (Lux) Equity SICAV - Asian Smaller Companies. “Me encantan las ‘small caps’ porque son empresas que suelen centrarse en la innovación y que ofrecen un interesante perfil de crecimiento. Muchas son empresas familiares y, en general, son bastante líquidas”.

Como explica el experto, “los mercados emergentes están viviendo una transformación que pone el énfasis en la demanda interna, y una buena forma de aprovechar esa tendencia es mediante las pequeñas capitalizadas, que están más centradas en sus mercados locales: cubren el 90% de la exposición a mercados emergentes y pueden ofrecer mejores rentabilidades que las empresas más grandes”.

Prueba de ello es que el índice MSCI de pequeñas y medianas empresas asiáticas (ex Japón) ha generado rentabilidades a 10 años anualizadas de casi el 11%, superiores a las de las empresas más grandes del MSCI del área de Asia ex Japón (9,5%) y a las del MSCI World Small & Mid Cap (9,3%). Además, registran un menor apalancamiento financiero, lo que se traduce en menos deuda y en balances más saneados, y han experimentado un mayor crecimiento del BPA en los últimos tres años (del 40,7% frente a 3,6% en el MSCI Asia ex Japón y 12,6% en todo el mundo).

Por países, Röhrig se decanta por China, donde cree que las reformas proyectadas por el gobierno tendrán éxito, aunque probablemente encontrarán algunos baches en el camino. “Los inversores tienen que dejar de obsesionarse con el crecimiento del PIB chino”, afirma. En la casa suiza ven oportunidades interesantes en sectores que se benefician de favorables tendencias estructurales, como el sector sanitario y el de consumo discrecional, y plasman esta visión en el UBS (Lux) Equity Fund - China Opportunity, fondo que reúne cerca de 60 ideas de alta convicción y que muestra un sesgo hacia las empresas de pequeña y mediana capitalización.

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