Pautas para distinguir a las empresas con mayor capacidad de supervivencia a la uberización de la economía


Start-ups como Airbnb o Uber están contribuyendo en un periodo revolucionariamente corto de tiempo a la disrupción de negocios tradicionales. Sin embargo, dentro de la industria de gestión de activos el proceso de incorporación de estas fuerzas disruptivas al análisis fundamental se está implementando a distintas velocidades. “Identificar los sectores vulnerables a disrupciones similares y comprender las exposiciones correspondientes y las respuestas estratégicas se está volviendo cada vez más vital, dada la escala y velocidad con la que el cambio se puede desarrollar”, afirma Solange Le Jeune, analista ESG de Schroders.

Conociendo a los competidores emergentes

La analista se fija en primer lugar en la evolución de las start-ups en los últimos años, especialmente de aquellas cuyo modelo de negocio se basa en la creación de una comunidad de usuarios destinada a compartir bienes y servicios. Según Le Jeune, esta clase de negocios “reciben más financiación del capital riesgo que cualquier otra categoría, sobrepasando en los últimos años a las plataformas de redes sociales”. La experta indica que se han invertido en el sector 23.000 millones de dólares desde 2009, de los cuales 20.000 millones se han invertido en los últimos dos años. Actualmente, el conjunto de start-ups están valoradas en 219.000 millones de dólares (datos de Credit Suisse de 2015).  “Esto crea una poderosa fuerza disruptiva que fuerza a la búsqueda en las partes marginales de muchos sectores”, afirma la analista desde Schroders.

Solange Le Jeune recuerda la dificultad de obtener exposición directa a este tipo de empresas vía fondos, dado que muchas de ellas no cotizan en bolsa y no siempre hay visibilidad sobre sus beneficios u operaciones. “Nuestro principal foco es, por tanto, sobre la habilidad de las compañías para defender sus posiciones competitivas, y potencialmente guiar las oportunidades de crecimiento que se presenten si son capaces de adaptarse lo suficientemente rápido”.

De hecho, la analista indica que el impacto de las empresas basadas en compartir se está haciendo claro en algunos segmentos donde empezó antes la tendencia, al obligar a redefinir las proyecciones sobre tasa de crecimiento y rentabilidad en la próxima década. “Para sectores como el hotelero o el de transporte, las previsiones de crecimiento empleadas en las valoraciones ya se han desplomado”, comenta a modo de ejemplo. Citando datos de Credit Suisse, la analista indica que Airbnb podría podría crecer un 5% hasta 2020 (ahora la compañía representa el 1% de la oferta hotelera global). Según Barclays, las empresas que buscan compartir transporte, combinadas con tecnologías para conducción autónoma, podrían contribuir a una caída de hasta el 40% de la demanda de automóviles.

Sin embargo, los efectos del cambio no son tan obvios en los sectores donde no ha emergido un gran jugador, donde la penetración de negocios basados en nuevas tecnologías es más baja o simplemente donde el cambio de comportamiento es más lento. “Sin embargo, esperamos que los modelos basados en compartir aparecerán en una gama mucho más amplia de mercados de lo que se ha visto hasta la fecha, con impactos proporcionales sobre las industrias correspondientes”, señala la analista. En Schroders han identificado una serie de mercados que probablemente afronten la disrupción tecnológica, entre los que incluyen equipamiento para viajes, deportes, joyería de lujo y accesorios, ropa y calzado.

Cómo sobrevivir a la disrupción

“La prioridad de las compañías preexistentes es identificar las formas en las que los nuevos jugadores podrían minar los modelos tradicionales de negocio e invertir ellos mismos para explotar esos cambios”, comenta la analista. Considera que, en este sentido, “la economía de compartir es similar a cualquier otra amenaza disruptiva, facilitada por la penetración en alza y la comodidad de los intercambios online”.

Le Jeune pone como ejemplo de este esfuerzo adaptativo al sector asegurador. Empresas de nueva creación como Heyguevara, Bought by Many o Friendssurance están desarrollando pequeños grupos cautivos de gente que intenta mantener bajo el número de partes para que sus cuotas sean más bajas en los próximos años. Entre tanto, muchas aseguradoras consolidadas están buscando respuestas, como por ejemplo “buscar la forma de personalizar el análisis de riesgo mediante el uso de smartphones propios que monitoricen el comportamiento al conducir o incluso patrones de comportamiento para saber cuándo la casa se queda vacía”.

La analista indica que las empresas de nueva creación suelen atacar las partes más débiles del sector en el que quieren operar “ofreciendo mejores servicios, precios más bajos o ambos”, para poder captar cuota de mercado. Por tanto, otra forma que tienen las empresas consolidadas de defenderse de los recién llegados consiste en la construcción de una marca muy reconocible y de cuidar la relación con los clientes, para atajar la fuga de consumidores.

La tercera vía que propone la analista para la supervivencia de las compañías ya establecidas consiste en “adquirir competidores emergentes una vez que alcancen una escala que pueda funcionar, pero suele ser costoso y difícil de ejecutar sin un compromiso de inversión en el nuevo negocio y la integración en las líneas de negocio existente”. Pone como ejemplos de éxito la compra de YouTube por parte de Google o la adquisición de Skype por Microsoft.

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