Tres fondos para invertir en renta variable global


TRIBUNA de Yusuf Durmaz, analista de Allfunds Bank. Comentario patrocinado por Allfunds Bank.

El universo de la renta variable global es vasto y diverso por naturaleza y abarca infinidad de estilos y procesos, así como un creciente número de fondos que invierten en temas específicos con un enfoque mundial. La mayoría de los gestores de renta variable global tradicional comparan el comportamiento de sus fondos con el índice MSCI World, mientras que aquellos que amplían su universo de inversión para incluir a los mercados emergentes suelen usar el MSCI All Country World (MSCI AC World) como referencia. El MSCI World incluye cerca de 1650 empresas grandes y medianas de 23 mercados desarrollados, que representan aproximadamente el 83% de la capitalización de mercado ajustada por el capital flotante (free-float) de cada país. Por su parte, el índice MSCI AC World está compuesto por unas 2490 empresas de 23 mercados desarrollados y 24 emergentes. En Allfunds Bank Investment Research clasificamos los fondos globales en cuatro categorías: Global Blend, Global Growth, Global Value y Global Small & Mid Cap. Las categorías Blend, Growth y Value están referenciadas al MSCI World, mientras que la categoría Small & Mid Cap se compara con el índice MSCI World Small Cap.

Los cinco principales mercados del MSCI World suponen aproximadamente el 82% del índice y son EE.UU. (58,9%), Japón (8,6%), Reino Unido (6,7%), Francia (4,0%) y Alemania (3,7%). Los principales sectores son el financiero (18,1%), tecnologías de la información (16,2%), salud (12,3%), consumo discrecional (12,1%), industriales (11,5%), consumo básico (9,1%), energía (6,3%), materiales (5,1%), inmobiliario (3,1%), suministros públicos (3,1%) y servicios de telecomunicaciones (2,9%).

En los últimos tres años, la robusta recuperación que ha experimentado la economía estadounidense se ha traducido en un comportamiento de mercado considerablemente superior al de los mercados emergentes o Europa. En lo que llevamos de año (hasta el 30 de septiembre de 2017), las rentabilidades han favorecido a estas dos regiones, aunque también han resultado positivas en EE.UU. y Japón (aprox. del 15% en términos de dólar). Los rendimientos de los fondos globales también se han visto influidos por sus asignaciones sectoriales y por estilo de inversión. Los sectores orientados al crecimiento, como consumo discrecional o tecnología, se han comportado muy bien gracias a las favorables dinámicas que registran los beneficios empresariales, mientras que el sector Financiero se ha beneficiado de los anuncios, por parte de los principales bancos centrales, de la retirada progresiva de los programas de expansión cuantitativa (QE) y las subidas de los tipos de interés de referencia. Las acciones que se comportan como bonos (bond proxies), tan habituales en los sectores de consumo básico, telecomunicaciones o Inmobiliario, se han quedado rezagadas a consecuencia de las subidas de tipos, mientras que el mal comportamiento del sector energético se explica por los temores sobre el exceso de oferta petrolera. En general, los estilos de crecimiento (growth) y calidad (quality) han superado al valor (value).

El First Eagle Amundi Internacional Fund invierte en empresas de todo el mundo con un enfoque de preservación de capital y retorno absoluto positivo. El equipo gestor prioriza los criterios de valor para identificar empresas que coticen con un importante descuento (en torno al 35-50%) con respecto a su valor intrínseco. El resultado es una cartera compuesta por entre 120 y 160 acciones muy diversificadas. Gestionado por la gestora de activos neoyorquina First Eagle, el fondo tiende a generar una rentabilidad significativamente superior durante mercados bajistas y puede invertir hasta el 10% de la cartera en oro (acciones y ETC) y hasta un 33% en efectivo cuando escasean las oportunidades de valor. Por el contrario, el fondo aprovecha las correcciones de los mercados de renta variable para usar el efectivo a medida que se amplía el conjunto de oportunidades.

El Ardevora Global Equity Fund sigue una estructura de inversión de 150/50 con una exposición neta del 100%. La cartera de posiciones largas (long) del fondo invierte en 150-200 valores equiponderados y la cartera de posiciones cortas (short), en 50-100 valores equiponderados. Lanzado en 2011, el fondo está gestionado por el equipo de inversión core de Ardevora que lideran Jeremy Lang y William Pattison. La cartera es el resultado del proceso de inversión desarrollado internamente por la gestora. Este proceso, que sigue un enfoque de finanzas conductuales, se propone identificar anomalías de precios a largo plazo que respondan a sesgos mostrados por el equipo directivo de la empresa, los inversores o los analistas. La cartera long del fondo muestra un sesgo hacia las acciones de calidad y la cartera short concentra más acciones de menor calidad y beta más alta, por lo que la beta del fondo tiende a ser inferior a uno. El fondo tiende a estar infraponderado en empresas de gran capitalización y en megacapitalizadas porque el espacio de las empresas medianas le ofrece más ideas de inversión. También evita los valores financieros por la falta de visión con respecto a los sus cuentas. Ardevora cuenta además con otro fondo (el Ardevora Global Long-only Equity Fund) que invierte únicamente en la cartera long del Global Equity (150/50) Fund.

El Vontobel Global Equity Fund aplica una filosofía de «crecimiento de alta calidad a precios razonables» para construir una cartera concentrada bottom-up de empresas de todo el mundo, sin limitar el tracking error con respecto al índice de referencia (el MSCI All Country World). El fondo sigue un enfoque bottom-up disciplinado y de alta convicción que se materializa en una cartera concentrada de 50-70 acciones de crecimiento de alta calidad que cotizan con un descuento considerable con respecto a la valoración fundamental estimada por Vontobel. La estrategia no está referenciada a ningún índice y se espera que el alfa proceda principalmente de la selección de títulos. El tamaño de las posiciones oscila entre el 1% (mínimo) y el 7% (máximo). Tras identificar empresas de calidad, el gestor invertirá únicamente cuando considere que el precio resulta lo suficientemente atractivo conforme a un modelo normalizado de descuento de beneficios a cinco años, manteniendo un amplio margen de seguridad. El análisis pone el énfasis en la visibilidad y la sostenibilidad de los beneficios a largo plazo.

 

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