Tres factores que hacen que 2013 pueda ser un buen año para la bolsa


La renta variable mundial se encuentra bajo presión tras las elecciones en Estados Unidos y con el abismo fiscal como una de las principales preocupaciones. “Desde luego, no podemos decir cuándo ni cómo se llegará a una solución, pero está claro que los inversores y los equipos directivos de las empresas se enfrentan a un nivel de incertidumbre superior al normal. Y se deben tomar medidas. Esta incertidumbre ha contribuido al retroceso de la renta variable, pero también nos prepara para un mejor comportamiento de esta clase de activo en 2013”, asegura Richard Skaggs, estratega senior de Renta Variable de Loomis Sayles, boutique de Natixis Global Asset Management.

Según el experto, el argumento favorable a la renta variable descansa sobre tres puntos fundamentales. El primero: las valoraciones de la renta variable son, en su opinión, muy razonables, no solo en Estados Unidos sino también en gran parte del mundo. “Muchos mercados de renta variable importantes cotizan dentro de un rango de 11-14 veces los beneficios de este año, un nivel que parece barato en comparación con otras alternativas. Por ejemplo, el S&P 500 cotiza a menos de 14 veces el beneficio operativo de este año, y a menos de 13 veces los beneficios estimados de 2013. En comparación con los múltiplos PER medios a largo plazo, las valoraciones de los títulos podrían mantener estos niveles en condiciones de incertidumbre, y posiblemente subir cuando se aclare el panorama”, indica.  

En segundo lugar: los dividendos están creciendo con fuerza. “Cuando 2012 llega a su fin, los dividendos del S&P 500 han crecido alrededor de un 15% frente a los del año pasado. Suponiendo que Estados Unidos continúe creciendo en 2013, a nuestro juicio es posible un aumento de los dividendos del 10% o más.  Los dividendos crecientes son un componente esencial de la rentabilidad a largo plazo, especialmente durante este periodo de tipos de interés nominales excepcionalmente bajos”, asegura Skaggs.

A su juicio, las empresas estadounidenses cuentan con una gran capacidad para aumentar la distribución de dividendos, ya que estos solo representan alrededor del 30% del beneficio operativo en este momento. “Por supuesto, la claridad en relación con el tratamiento fiscal de plusvalías y dividendos es un tema urgente para los inversores estadounidenses en las negociaciones sobre el abismo fiscal”, señala el estratega senior de Renta Variable de Loomis Sayles.

Y, tercer punto: si bien el crecimiento de los beneficios se ha desacelerado desde los dos dígitos de los últimos años, Skaggs considera que 2013 será otro año con crecimiento del beneficio por acción del S&P 500. “Para el próximo año esperamos un crecimiento cercano al 5%, lo que respalda el argumento de inversión a favor de la renta variable. Si bien las economías mundiales pueden no estar lo bastante fuertes como para dar impulso a la mayoría de las empresas, esperamos que muchas continúen comportándose bien y damos más importancia al análisis fundamental específico de cada valor”. 

Con la moderación del crecimiento y con unas valoraciones de los títulos de renta variable globales relativamente comprimidas, en líneas generales el experto de Loomis Sayles reconoce preferir las compañías estadounidenses de gran capitalización con franquicias mundiales líderes y perspectivas de crecimiento relativamente constante de los beneficios y con capacidad financiera para aumentar los dividendos de los accionistas.

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