TREA: "el sell-off del 2013 fue una llamada de atención para muchos gestores de deuda emergente"


Sin duda, la deuda emergente ha sido el activo más cuestionado del 2013. Y una vez iniciado el tapering, se sigue analizando como reacciona el activo ahora y como lo hará en un futuro. A causa de ello, Rohit Gadkar, gestor de renta fija emergente y high yield de TREA Capital Partners, y gestor del fondo TREA 3G Credit Opportunities, defiende que la deuda emergente continúa siendo más interesante que la renta fija de países desarrollados “dado el alto nivel de diferencial frente a esta última, a consecuencia de los malos resultados obtenidos en 2013”.

Gadkar cree que muchas de las “malas noticias” relativas al activo ya han sido descontadas durante el año pasado, y dada la estabilización de los tipos, considera que “está en buena posición para obtener buenas rentabilidades, teniendo en cuenta su alto carry’”. En deuda emergente, tanto soberana como corporativa, ve como dos factores de apoyo a "la limitada necesitad de emitir deuda en 2014, y por otro lado, que las expectativas acerca de las tasas de impago continúen siendo bajas”.

Una vez dejado atrás el 2013, es momento de reflexión. Para el gestor, "el sell-off del año anterior fue una llamada de atención para muchos gestores de deuda emergente", que han cambiado su cartera a posiciones más defensivas y en liquidez, para absorber las salidas de flujos. Pero Gadkar no descarta que una situación similar pudiera volver a ocurrir, “algo ciertamente posible”, no obstante, piensa que los riesgos son más bajos ahora, especialmente desde que la Reserva Federal ha comenzado con el proceso de tapering y ha reforzado sus expectativas de mantener los tipos bajos. A pesar de ello, cree que si continúan fuertes las salidas de flujos, y se reduce la alta liquidez, se podría “ver cierta presión en el activo”.

Aquí es donde aparece para el gestor el primero de los riesgos potenciales para la renta fija emergente, ya que de esta manera, “los gestores tendríamos que vender emisiones de la cartera para poder atender a los reembolsos”, indica. Sin embargo, y desde su punto de vista, esto es un fenómeno más retail, y su opinión es que los inversores institucionales están todavía relativamente infraponderados en deuda emergente, y no han sido los que están reasignado su cartera por el ciclo reciente. Por último, cree que otro riesgo para la deuda emergente sería que los tipos americanos aumenten de manera incontrolada, lo que podría dar lugar a nuevas distorsiones en los precios.

Argentina y Venezuela

“Creo que hay dos situaciones interesantes a las que mirar en 2014, llamadas Venezuela y Argentina”, indica el gestor, que ve como en el primero la situación política y de fundamentales económicos continúa deteriorándose, dejando al país en una encrucijada. Sin embargo, como señala, “con el yield de sus bonos acercándose en el corto plazo a altos niveles, creo que se esta volviendo muy interesante, ya que mi base es que no haya una situación de default en 2014”.

Por otro lado, Argentina, “tiene una situación también única”, apunta. “Aunque su panorama fundamental siga estropeándose, se ha producido un rayo de esperanza en el lado político, con la reciente victoria del partido de la oposición en las últimas elecciones”, explica. No obstante, es consciente de que las elecciones nacionales no son hasta 2015, “un largo tiempo en términos de mercados”, puntualiza. A pesar de ello, considera que el yield del bono compensa adecuadamente al riesgo, especialmente en algunas provincias como Buenos Aires.

Posicionamiento de cara al 2014

A la hora de seleccionar países favoritos, Gadkar es conciso, “es difícil hace una declaración genérica acerca de cuales son los países que mejor o peor lo harán”, ya que según explica el gestor, “hay muchos buenos motivos dentro de países malos, y viceversa, dentro de la deuda emergente corporativa”. Sin embargo, en un país donde si ve que se pueden presentar oportunidades interesantes en este año sería Brasil. Considera que habrá más presión en las compañías de este país, que podrían eventualmente dar oportunidades interesantes en el mercado de valores distressed o high yield.

Desde el punto de vista puramente soberano, “que no es su foco en el fondo”, concreta Gadkar, cree que países como México, Filipinas y Corea cuentan con solidos fundamentales, aunque considera que la yield de estos países es baja, y no habría excesivo potencial ahí. Prefiere mercados fronterizos o periféricos como Belice y Honduras en Centro América, o Mozambique en África, “donde se puede ver una mayor compresión de los diferenciales en la búsqueda de rentabilidad de los inversores”.

La deuda corporativa high yield es para Gadkar, el mejor lugar donde estar, eso sí, “siempre que tu estómago sea capaz de aguantar cierta volatilidad”. Los diferenciales y el potencial de retorno superior de este tipo de deuda son para el, los dos pilares en los que se basa su apuesta, sin embargo, cree que es más importante invertir mediante un enfoque flexible en el que “el gestor sea capaz de distinguir entre las emisiones corporativas buenas o malas mediante un proceso de inversión riguroso”. 

El fondo en cuestión, TREA 3G Credit Opportunities, acumula en su clase cubierta una rentabilidad en el último año, según datos de Morningstar, del 4,47%.

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