Todo lo que usted tiene que saber en estos momentos sobre China


La Bolsa china ha experimentado una fuerte recuperación tras el cambio de gobernantes, la reducción de los riesgos internacionales y el movimiento general de salida de los bonos y regreso a la renta variable en todo el mundo. En Fidelity Worldwide Investment esperan más ganancias de la mano de nuevas reformas del mercado y más esfuerzos gubernamentales para reorientar la economía que más crece del mundo hacia el consumo interno, al considerar que las valoraciones están todavía en niveles próximos a sus mínimos históricos. Eso sí: hay que andarse con cuidado porque los peligros acechan. “Los inversores deben estar atentos a posibles señales de recalentamiento en algunos sectores, especialmente el inmobiliario, ya que el endurecimiento de la política monetaria dañaría los beneficios empresariales”. Al menos, a corto plazo.

Según explica la gestora en un informe, aunque la transición de China hacia una ‘sociedad más armoniosa’ y unos salarios más altos puede generar algunas presiones a corto plazo en los beneficios empresariales, a más largo plazo colocará al país en una senda que le permitirá alcanzar un crecimiento económico más equilibrado e impulsará los beneficios en un amplio conjunto de valores tradicionales y no tradicionales relacionados con el consumo. “En concreto, sectores como los medios de comunicación y la publicidad, algunas empresas de Internet, juego, alimentación y bebidas y algunas empresas de transporte están cobrando impulso. Las aseguradoras son otra apuesta atractiva por el aumento de la riqueza y por la mejora de las perspectivas comerciales”, aseguran desde la entidad.

Si bien los inversores deben distinguir entre la recuperación cíclica que se está produciendo y algunas de las tendencias estructurales que intervienen actualmente, y que pintan un panorama más complejo, en Fidelity creen que el cambio de actitud hacia el mercado es inequívoco. En este sentido, las pruebas de que la economía china está experimentando una recuperación cíclica se habrían visto reforzadas por un incremento del 10,3% (por encima de las previsiones) en la producción industrial en diciembre y un aumento del 20,6% en la inversión en inmovilizado en 2012. Los beneficios de las empresas industriales con ingresos en su negocio principal superiores a los 20 millones de yuanes crecieron un 3% interanual en los once primeros meses de 2012 y un 22,8% interanual en noviembre.

Además de los datos económicos más positivos, la elección de nuevos gobernantes en China el año pasado eliminó la incertidumbre en el mercado y reforzó las expectativas de nuevas reformas en los próximos meses y años. “Las perspectivas más brillantes de las acciones chinas también han encontrado apoyo en una serie de medidas tomadas por las autoridades para limitar la oferta e impulsar la demanda de acciones. Guo Shuqing, presidente de la Comisión Reguladora de los Mercados de Valores de China, señaló durante el Asian Financial Forum que las autoridades podrían multiplicar por diez el cupo para la inversión extranjera en sus mercados bursátiles”.

Esto se produjo después de una serie de reformas, como por ejemplo una relajación de las restricciones a la inversión extranjera en julio de 2012 por la cual los inversores institucionales cualificados pueden tener ahora hasta un 30% (frente al 20% anterior) de las acciones de una empresa cotizada en el país y, en diciembre de 2012, una relajación de las reglas que deben cumplir las empresas chinas para cotizar en el extranjero (manteniendo cerrado el mercado de las salidas a bolsa nacionales).

Otra circunstancia positiva para las acciones chinas ha sido la caída de popularidad de los productos de gestión de patrimonios en un contexto marcado por el descenso de los rendimientos y algunas debacles muy sonadas. En un esfuerzo por diversificar sus ingresos a partir de su negocio tradicional de préstamos y depósitos, muchos bancos de China continental comenzaron a ofrecer productos de gestión de patrimonios e intentaban seducir a los inversores con retornos de entre el 5 y el 7%. “Sin embargo, la falta de transparencia sobre dónde se invertían los activos, algunos escándalos de gran repercusión relacionados con ventas abusivas y el simple hecho de que los rendimientos dejaron atrás sus máximos se han traducido en una menor demanda de estos productos, así como en una reorientación del interés de los inversores hacia las bolsas”.

En contraposición a estos catalizadores para las acciones, los inversores también deben tener en cuenta algunos obstáculos. “El más importante tal vez sea la transición impulsada por los gobernantes chinos para alejar a la economía de la inversión y dirigirla hacia el consumo. Aunque creemos que es un factor positivo a largo plazo, supone que, al menos a corto plazo, el crecimiento anual del PIB probablemente sea inferior a las tasas de dos dígitos observadas en la pasada década. En el ámbito empresarial, la aceptación de un mayor ritmo de crecimiento de los salarios y los costes de amortización de la deuda si los tipos de interés subieran de nuevo son factores que impactarían negativamente sobre las compañías”.

Un mercado atractivo por valoración

No obstante, en el cómputo global en Fidelity consideran que los motores a largo plazo de China, combinados con la actual recuperación cíclica del país y la reducción de los riesgos políticos en la eurozona y Estados Unidos, convierten a la renta variable china en un destino atractivo para la inversión en 2013. “Atendiendo exclusivamente a la valoración, la renta variable china, que cotiza con un PER previsto a 12 meses en torno a 10,7 veces, está barata desde un punto de vista histórico. A pesar de que los valores cíclicos (como bancos y materias primas) han registrado un pronunciado rebote en la última racha alcista, creemos que en la próxima fase los inversores probablemente roten hacia valores más relacionados con el consumo que deberían beneficiarse de la transición económica de China en esa dirección”.

“A medida que siga mejorando el ciclo económico, los fundamentales probablemente se impongan, lo que en última instancia favorecerá probablemente a los gestores activos que seleccionan valores con un proceso de inversión ascendente para distinguir a los ganadores y a los perdedores”. Aunque los nuevos gobernantes de China probablemente avancen con las reformas de forma ordenada, esperamos que la liberalización de diversos sectores siente las bases para una mayor competencia y una nueva oleada de crecimiento del sector privado.

“Ahora que ha concluido el proceso de cambio de gobernantes en el país, probablemente se pongan en marcha medidas para imprimir una nueva dirección a la economía china. En concreto, se prevé que la liberalización de diferentes sectores, como los servicios financieros, las telecomunicaciones y la energía, romperá el monopolio de las empresas estatales y creará las condiciones para una competencia más justa con el fin de revitalizar el sector privado", afirma Raymond Ma, gestor del Fidelity Funds–China Consumer Fund (en la imagen).

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