Todo lo que necesita saber sobre la renta fija emergente y aún no le han contado


A medida que se van agotando las oportunidades en otras partes del universo de renta fija, la deuda emergente está empezando a ganar más predicamento entre los gestores de fondos. ¿Toda? No esencialmente. Urban Larson, especialista sénior en productos de deuda emergente en Standish, filial de BNY Mellon IM, analiza las oportunidades de inversión que ofrece el sector e indica las últimas tendencias y desarrollos a los que se enfrenta todo inversor en la clase de activo, dando respuesta a siete preguntas clave.

¿Dónde están las oportunidades?

El equipo de Standish ha detectado el mayor número de oportunidades en Brasil, Perú, Rusia y Sudáfrica, aunque Larson puntualiza que también están encontrando “potencial de revalorización en la deuda de emisores supranacionales denominada en dólares”. “Estas agencias ofrecen una buena rentabilidad mediante bonos de alta calidad que tienden a ser menos volátiles”, añade el especialista sénior de producto. A continuación, desgrana los motivos por los que Standish percibe oportunidades en cada uno de los países mencionados. 

Empezando por Brasil, destacan el potencial en la deuda privada denominada en dólares, al considerar que presenta unos diferenciales bastante atractivos con respecto a la deuda pública. Los otros activos donde ven valor son el real y en la deuda local brasileña, “sobre todo en los bonos indexados a largo plazo”. La expectativa de inflación de la filial de BNY Mellon IM para Brasil es que el entorno “no será tan negativo como el que descuenta actualmente el mercado, y por consiguiente prevemos un repunte de los tipos de interés reales”. 

Los gustos son muy parecidos en Perú, dado que también les gusta la deuda privada denominada en dólares, la divisa y los tipos locales. “El país sigue gozando de unas magnitudes económicas muy sólidas y atrayendo un volumen significativo de inversión extranjera directa”, concluye Larson. En cambio, dentro de Sudáfrica sólo perciben valor en la deuda local. Del más delicado de estos países, Rusia, sostienen en Standish que a pesar de la crisis con Ucrania mantiene unos sólidos fundamentales “gracias a su robusta posición fiscal y a su superávit por cuenta corriente, respaldados por los altos precios del petróleo”. 

¿Deuda en divisa local o en divisa fuerte?  

“Las rentabilidades de ambos índices de referencia son atractivas y superan la de la deuda high yield de los mercados desarrollados, lo cual constituye una anomalía histórica”, subraya Larson. La decisión que ha adoptado Standish, dentro de la estrategia –que define como oportunista- del BNY Mellon Emerging Markets Debt Opportunistic Fund consiste en sobreponderar ligeramente la deuda emergente local, “ya que detectamos valor tanto en las divisas emergentes como en los tipos locales de estos mercados”. La duración local es superior a la del índice, pero inferior a la del indicador de la deuda denominada en dólares, que está más expuesta a subidas de las rentabilidades de la deuda pública estadounidense. 

¿Qué divisas son más interesantes en términos de riesgo/rentabilidad? 

Una de las divisas emergentes que más gustan a los expertos de Standish es el peso mexicano, porque consideran en primer lugar que su valoración es muy atractiva, y que además México se beneficia tanto de la recuperación de Estados Unidos como de la futura apertura de su sector energético a la inversión privada, “dos factores que deberían respaldar al peso”, remacha Larson. 

El zloty polaco es la segunda divisa que destaca por lo atractivo de la ecuación rentabilidad/riesgo. “Polonia es el país de Europa Central y del Este más susceptible de beneficiarse de la recuperación de la eurozona, dados sus vínculos con Alemania y la solidez de sus fundamentales” argumenta el especialista en este caso. 

La tercera divisa a la que dedica unas palabras es el naira nigeriano, por valoración, por verse impulsada por los altos precios del petróleo y por la gestión activa de la política cambiaria que está realizando el banco central nigeriano. Las otras divisas que están teniendo en cuenta en la gestora son el real brasileño, el renminbi chino, la rupia india y el peso filipino. 

¿Deuda emergente corporativa o soberana?

La visión del representante de Standish es que el crédito sigue presentando potencial alcista a pesar de haber batido a la deuda pública el año pasado. “Tenemos especial confianza en la deuda corporativa de países sólidos con calificación de grado de inversión como México o Chile, donde los diferenciales respecto a la deuda soberana ya son muy estrechos”, explica. Larson añade que, además, en países como México, Colombia y Rusia los gestores también pueden encontrar bonos corporativos en divisa local lo suficientemente líquidos como para poder invertir en ellos. “Actualmente sobreponderamos la deuda privada en ambas estrategias, la oportunista y en dólares”, añade. 

Desde un punto de vista de riesgo económico y geopolítico, ¿qué mercados emergentes e instrumentos de deuda parecen más preocupantes? 

Para el experto, el mayor riesgo para los mercados emergentes es que repunte la rentabilidad de la deuda pública estadounidense. Para protegerse de este riesgo, las carteras oportunista y en dólares presentan una duración inferior a la del índice en instrumentos del Tesoro americano. Tampoco cuentan con posiciones en bonos asiáticos de calificación elevada, porque consideran que los diferenciales son tan estrechos que apenas proporcionan un colchón frente a una subida de los tipos en EE.UU. 

La otra decisión que han tomado ha sido evitar los países cuyos activos tengan un precio que no refleje adecuadamente el riesgo que conllevan: Líbano, Argentina y Ucrania son tres ejemplos.

¿El mercado de renta fija emergente ha alcanzado un punto de inflexión o seguirá registrando más flujos de salida?

En Standish empezaron a ver entradas de clientes institucionales ya en febrero, y constatan que esta tendencia se reforzó desde comienzos de abril. “Ciertos datos aislados nos llevan a pensar que la mayor parte de las salidas recientes eran principalmente de inversores minoristas”, señala Larson. 

¿Qué efecto tendrán la política monetaria estadounidense y el “tapering” sobre la deuda emergente en 2014? 

El especialista sénior de producto afirma que en Standish creen que el rendimiento de los treasuries ha superado su valor razonable, y anticipan nuevas subidas en los próximos 6 a 12 meses, a medida que la Reserva Federal vaya retirando gradualmente el QE3, lo que a su vez podría ser una fuente de volatilidad generalizada en los mercados de renta fija, y afectaría tanto al rendimiento de las divisas como a la deuda emergente. 

“Los bonos emitidos en dólares presentan una correlación más directa con las rentabilidades de la deuda pública estadounidense que los denominados en moneda local, que se ven impulsados en mayor medida por factores locales.”, recuerda Larson. No obstante, no descarta que las divisas emergentes pudieran sufrir cierta volatilidad ante una subida de los tipos estadounidenses. 

El experto introduce un último matiz a modo de recordatorio: “La retirada del QE por parte de la Fed está plenamente descontada por los mercados y reflejada en las rentabilidades de la deuda emergente, mucho más elevadas hoy en día que hace un año”.

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