“Todo lo que decimos hoy sobre los convertibles es lo que llevamos diciendo durante 15 años”


Con una inevitable subida de tipos a la vista, las gestoras siguen centradas en ofrecer soluciones a sus clientes conservadores. Una de estas alternativas para los temerosos de dar el salto a la renta variable pueden ser los bonos convertibles, “una manera defensiva de construir exposición a renta variable”, como los define Alain Eckmann, director global de bonos convertibles en UBS Global AM. Sin embargo, a pesar del entorno actual, Eckmann defiende que esta opción de inversión no es oportunista: “Todo lo que digo hoy es lo que llevamos diciendo durante los últimos 15 años”.

El gestor explica que los bonos convertibles pueden ser una buena opción para proteger la inversión en distintos entornos de mercado. “Si va todo mal, consigues tu cupón y te devuelven tu dinero a vencimiento, por lo que tienes un posicionamiento defensivo. Y si no, se pueden cambiar los bonos por acciones, que ahora resulta más atractivo porque la bolsa está ganando valor”. 

Teniendo en cuenta que detecta en sus clientes dos tipos de temores, por un lado “el miedo a perderse la fiesta” y, por el otro, “el miedo a llegar tarde a la fiesta”, el experto califica esta estrategia como “una extremadamente buena proposición de valor en tiempos malos para el mercado”. Además, explica que estos instrumentos cuentan con la ventaja competitiva de ofrecer un perfil de rentabilidad riesgo más atractivo que el de la suma de factores a los que están expuestos: renta variable, crédito, cambios de volatilidad y cambios en los tipos de interés. 

Tomando la evolución del índice MSCI World Total Return Hedged (en euros), Eckmann hace notar que los bonos convertibles han ofrecido más retornos que bonos y acciones desde la creación del indicador en 1993 (7,4% frente al 6,4% de acciones y el 5,5% de fondos), y con menor riesgo que las acciones (10,4% frente al 14,9% de la renta variable), por lo que los retornos son más atractivos si se tiene un horizonte de inversión de largo plazo. 

Un punto a favor de los bonos convertibles es que el mercado ha ido ganando profundidad a lo largo de los últimos años. Eckmann considera que actualmente es “lo suficientemente grande como para construir una cartera diversificada”. Y a mayor diversificación, menor impacto de una posible quiebra. Este activo ha experimentado un incremento de emisiones en el último año –ya superan los 80.000 millones de dólares según datos de UBS Global AM-, siendo las de mayor tamaño las lanzadas en Estados Unidos, como por ejemplo la de Microsoft este año. Eckmann cree que si no se han visto más emisiones de las habidas puede haber sido en parte porque al estar los tipos tan bajos, las empresas han preferido financiarse emitiendo bonos convencionales. Por lo que la subida de tipos podría ser otro argumento a favor de los convertibles. 

El gestor también se detiene en el análisis de los problemas que presenta esta clase de inversión. “El mercado está dividido entre los bonos de alta calidad y caros, y los bonos más complicados pero con un precio más atractivo. En momentos convulsos los primeros se pueden volver más caros, y los segundos muy baratos”. 

Por otra parte, el director del departamento de bonos convertibles de UBS Global AM también subraya que, aunque los tipos sigan estando bajos una temporada, tanto la renta variable como la renta fija están viviendo sendos procesos de duración. Para reducir riesgos, ha optado por minimizar la duración media de su cartera 1,5 años. 

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