The winner takes it all


Algo tan manido es lo que está ocurriendo de forma cada vez más clara entre los distribuidores y con más fuerza aún entre productos y gestoras. Abba nunca pensó que una canción al más puro estilo ¿Y quién es él? podía encerrar tanta verdad. Suena poco original, pero no hay más que ver la evolución de los últimos años y cómo la concentración se está acelerando. La consolidación bancaria y la sobrerregulación han servido de acicate, haciendo que los grandes sean cada vez más grandes, y la inversión se esté canalizando en los llamados fondos estrella. Obviar que hay productos que hacen la diferencia, que justifican abrir una oficina local, es negar lo evidente. Cada vez hay más gestoras con oficinas locales y posiblemente con menos profesionales de la inversión seleccionando fondos eso sí, con responsabilidades y capacidades mucho mayores. Abba AM es una mujer despechada que se pregunta por qué sus fondos no son atractivos y los otros sí, en vez de hacer la pregunta adecuada: ¿Qué están buscando los distribuidores? ¿Cómo hacer que me quieran? Una respuesta que muchos intentan simplificar mirando la bola de cristal, señalando el próximo activo de moda, como si las alpargatas no se fueran a llevar este verano, en favor de los náuticos. Lo que los distribuidores quieren es que se les escuche y que la gestora entienda sus retos. La estrategia de una gestora debería estar basada en este enfoque, debería leer la situación porque “the winner takes it all, the loser standing small”. No lo digo yo, lo dice Abba. O como dice el Dios-no-lo-quiera-próximo-Presidente de EE.UU.: “escucho con atención a la gente que cree tener razón, pero prefiero hacer caso a la gente que tiene resultados”. La respuesta no está en el viento, sino que la tienen los distribuidores y los grandes tienen cada vez más respuestas.

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