Tesorería, bonos corporativos y activos ilíquidos, las claves de Diaphanum para proteger sus carteras


Diaphanum ha presentado sus perspectivas para la segunda mitad del año, para el que sobrepondera un trío de activos para proteger sus carteras: tesorería, bonos corporativos y activos ilíquidos. Esas son las claves de la entidad para "reducir la volatilidad de la cartera y aprovechar oportunidades", arguyen.

La tesorería ha sido una de sus recomendaciones durante los últimos meses. Además, apuesta por invertir en bonos corporativos aprovechando el aumento de los diferenciales, en un entorno donde los bancos centrales están introduciendo liquidez en estos mercados y los gobiernos también tomando medidas encaminadas a proteger el tejido empresarial y evitar las insolvencias. "La relación retorno/riesgo de estos activos sigue siendo atractiva y cuenta con recorrido", justifican desde la entidad.

Además de esto, Diaphanum apuesta por los activos ilíquidos (una proporción de entre el 5% y el 15% del patrimonio invertido en este tipo de activos), porque ofrecen una descorrelación real de los mercados financieros con la finalidad de aumentar la rentabilidad y dar estabilidad a la cartera. La entidad considera que “renunciando a la liquidez inmediata se pueden encontrar activos que dan rentabilidad muy atractiva, si se mantienen a vencimiento”. Por otro lado, opta por una posición neutral en los fondos de gestión alternativa, centrando la inversión en los de baja volatilidad y expectativas de retorno reducido.  

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Previsiones

Los expertos de la entidad pronostican una fuerte recuperación de cara a 2021, tras el impacto de la pandemia en este ejercicio, que provocará una recesión en todo el mundo, aunque advierten de que, "si se produjera un nuevo cierre de la economía mundial, provocaría nuevos episodios de caídas de activos de riesgo".

Debido a la incertidumbre que acecha los mercados, Diaphanum pronostica una caída del beneficio por acción para 2020 del 22% en el caso del S&P y del 30% en Europa, según el consenso del mercado, pero con una previsión de crecimiento muy alto para 2021 y 2022. Javier Riaño, miembro del equipo de inversiones de la entidad, señala que “mantenemos la apuesta por renta variable, aunque con un toque más conservador, sobreponderando sectores con mayor predictibilidad de resultados como tecnología, salud o consumo no cíclico, y zonas de alto crecimiento, emergente asiático

Materias primas y divisas

En su informe sobre perspectivas, Diaphanum señala que el colapso de la demanda y el aumento de producción provocaron una caída histórica en el precio del petróleo. Posteriormente, con la reapertura y la reducción de oferta por la OPEP, ha vuelto a niveles más razonables, pero todavía bajos. Con todo, la entidad pronostica que vuelva a situarse en 50/60 dólares por barril.

En el caso del oro, prevén que pueda revalorizarse ante el temor por la expansión monetaria de los bancos centrales, un debilitamiento del dólar, los tipos de interés reales en negativo y el aumento de la demanda acompañado de un escaso crecimiento de la oferta. Así, cree que se producirá un repunte de las materias primas industriales en la medida en que se absorba el exceso de capacidad de producción y se reactive la economía. En cuanto a las divisas, la entidad mantiene los objetivos previos a la pandemia, dólar descubierto a niveles de 1,20 euros y vender la libra a niveles de 0,85 euros.

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