Terremoto en los mercados: las gestoras responden (III)


Los últimos acontecimientos ocurridos en los mercados exigen un profundo análisis, algo que siguen tratando de ofrecer las principales gestoras. En esta tercera entrega de comentarios de las entidades a la rebaja de calificación crediticia a EEUU y a la crisis periférica en Europa, desencadenantes de un auténtico terremoto bursátil, ofrecen su visión casas como BNY Mellon, Fidelity, M&G Investments y MFS IM.

BNY Mellon AM: Tom Higgins, estratega macroeconómico global de Standish, parte de BNY Mellon AM, asegura que EEUU está dolido después de que S&P recortara su calificación crediticia. En un comentario, el experto pronostica que las rentabilidades de los bonos del Tesoro subirán con toda probabilidad a largo plazo, afirma Higgins. Además, considera que la economía estadounidense sigue estando en un estado frágil, y que no puede descartarse una segunda recesión. Sobre la crisis de deuda en Europa,  comenta que pese a todos los rescates todavía han de tomarse las medidas decisivas.

Fidelity: Desde la gestora defienden que el sentimiento inversor no ha estado tan posicionado en la sobreventa desde el colapso de Lehman Brothers en octubre de 2008 y que normalmente, a lecturas de sobreventa extrema como ésta suelen seguir unos mejores comportamientos de las bolsas en los siguientes seis meses. Por eso optan por mantener la cabeza fría cuando todos la pierden, pues creen que un sentimiento de sobreventa extremo puede ser buen momento para comprar. Es la opinión de sus más destacados gestores: así, Anthony Bolton, de renta variable china, afirma que “la historia muestra que la volatilidad de mercado extrema como la que estamos experimentando ahora mismo debería ser vista como un momento de oportunidades en lugar de un momento para ponerse a la defensiva”. Para Nick Price, gestor de bolsa emergente, “vemos el entorno actual como una oportunidad real de comprar algunos negocios realmente buenos a unos precios excelentes. Esto es exactamente lo que hemos estado haciendo en estos últimos días”. Por su parte, John Ford, responsable de inversiones de Asia-Pacífico, afirma que “la bajada de rating de la deuda de EEUU y sus consecuencias pueden ser un gran impulso para la renta variable de los mercados emergentes asiáticos, debido a las atractivas valoraciones y los fundamentales relativamente fuertes”. Por último, Trevor Greetham, director de fondos multi-activos, señala que “las señales positivas más fuertes vienen del índice VIX y del momentum de precios a un mes, pero el sentimiento inversor privado y el número de operaciones de compraventa también señalan a una oportunidad de compra del tipo contraria al mercado”.

M&G Investments: Ben Lord, cogestor del M&G Global Dynamic Allocation Fund de M&G Investments, se plantea tras la reciente rebaja de calificación a EEUU si la deuda pública seguirá siendo el activo seguro que debería ser en un escenario de aversión al riesgo y concluye que no, y que el próximo activo seguro podría ser el crédito de alta calidad. “Los recientes movimientos desde los activos de riesgo hasta los bonos públicos tradicionales han llevado sus rentabilidades a mínimos históricos, pero la duda es si los inversores continuarán comprándolos en un escenario de aversión al riesgo, más cerca del comienzo que del final de la crisis de deuda soberana del mundo desarrollado”, comenta, lo que significa que los bonos del Tesoro ya no son el activo libre de riesgo que una vez fueron. “En términos relativos los riesgos son bajos pero en términos absolutos, son crecientes”, afirma, mencionando la reciente rebaja de calificación crediticia a EEUU y el rally de las rentabilidades.

Lord dibuja así dos escenarios: en primer lugar, si se produce una unión fiscal en Europa, la transferencia de riqueza de los países más poderosos a los más débiles provocaría ventas masivas de los bonos de países como Alemania; pero si dicha unión no pasa los trámites parlamentarios, dichos bonos seguirían siendo los más seguros del mundo, con rentabilidades de en torno al 1%. El experto también plantea si los planes de austeridad soportarán dichos bonos o si el bajo crecimiento que traerán consigo harán lo contrario, por lo que las posibilidades son varias. “Eso no me parece propio de activos libres de riesgo”, comenta. En este escenario donde los activos que tradicionalmente eran seguros ya no lo son, considera que dado el reciente ensanchamiento de diferenciales de deuda, algunos valores de deuda corporativa de alta calidad y con grado de inversión vuelven a ofrecer atractivas valoraciones. “Quizá, sólo quizá, el nuevo lugar seguro podría estar en el universo de crédito de alta calidad, baja beta, con exposición internacional y poco apalancado”, afirma.

MFS IM: Desde la gestora MFS, creen que la última rebaja por parte de S&P fuerza a plantearse numerosas preguntas, como en qué punto de la historia nos encontramos: si se trata de una recesión temporal, como ocurrió con la Gran Depresión de los años 30 o la estagflación de los 70, o si el episodio es emblemático de un declive fundamental y secular de EEUU en el sistema financiero global. “Si se pidiera a alguien escribir una historia para describir el declive de la estatura económica de EEUU, empezando por el año 2000, probablemente no encontraría un caso mejor, juntando todo lo acaecido desde entonces: dos burbujas –la tecnológica y la inmobiliaria-, políticas fiscales, monetarias y regulatorias relajadas, la rebaja de rating a la deuda pública del país y más posibles en el futuro y el potencial declive el dólar entre las divisas mundiales”.

Para MFS IM, está claro que los problemas que afronta la economía de EEUU hoy han estado fraguándose durante un tiempo y la formulación de soluciones no es fácil bajo estas circunstancias. “Si hemos aprendido algo de los retos de la crisis de deuda soberana que afronta Europa es que la percepción puede rápidamente convertirse en realidad. Dicho esto, algunos de los daños a la credibilidad de EEUU como deudor podrían estar ya hechos”, dicen en la firma. Los expertos creen que la fe en la capacidad de sus políticos para tomar prudentes decisiones ha sido sacudida por la exhibición del debate de deuda, con una clara división de intereses.

“El mercado ha fallado en castigar a los deudores que perdieron de vista sus obligaciones con respecto a sus acreedores. Mientras es demasiado pronto para determinar si el acuerdo actual será suficiente como para reafirmar a otros acreedores y a las agencias de rating, está claro que se necesita hacer más para colocar a EEUU en el camino de la sostenibilidad de deuda. Los políticos necesitarán demostrar una mayor disposición a trabajar de forma conjunta para restaurar la fe en el Gobierno de EEUU”, apostilla la gestora.

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