Tendencias de inversión del futuro para beneficiarse en el presente: comprar desde el sofá


“Hay pocas veces en las que se puede fechar con exactitud un punto de inflexión, si bien puede que el 9 de enero de 2007 sea una de dichas ocasiones. Ese fue el día elegido por Steve Jobs para presentar lo que con el tiempo representaría una de las mayores historias de éxito del sector empresarial estadounidense: el iPhone”. Así comienza el análisis de los expertos de Capital Group, bajo el esclarecedor título “La revolución que viene”. La gestora ha querido aportar su granito de arena dentro de la investigación de lo que se ha venido en llamar las megatendencias del futuro, ideas de inversión cuyas raíces están en cambios estructurales que afectan a toda la sociedad y que se desarrollan en el largo plazo. Los expertos de la firma han publicado un informe en el que analizan dos elementos que ya están marcando un punto y aparte en los hábitos del consumidor del siglo XXI: la irrupción de los smartphones y el auge del comercio electrónico. 

“Si bien el iPhone no lo cambió todo, sin duda sirve como ejemplo de producto que fue rápidamente adoptado y que alteró radicalmente las pautas de comportamiento de millones de personas en todo el mundo. A veces dicha dinámica se representa gráficamente como una curva con forma de S, que simboliza el incremento exponencial de las ventas de un producto o servicio”, continúan los expertos. El año pasado, las ventas de smartphones superaron los 1.000 millones de unidades en todo el mundo. Asimismo, como constatan los expertos de la firma, “las ventas de smartphones superaron a las de teléfonos con funciones tradicionales, más básicos y, por regla general, más baratos”. 

Paralelamente, se han incrementado exponencialmente los usos a los que están destinados, sustituyendo a otros dispositivos electrónicos (cámaras de fotos, agendas electrónicas, navegadores…). “La singular funcionalidad de los smartphones está generando nuevas experiencias de usuario y nuevas formas de creación de valor. Hay muchas empresas cuyo negocio sería mucho menor sin la proliferación casi por doquier de los móviles inteligentes”, apunta  Brad Barrett, analista de inversión para la firma. 

“Todo apunta a que las tabletas serán la próxima sensación. Los envíos de tabletas alcanzaron los 184 millones de unidades en 2013, más del triple que en 2011”, explican desde la firma. Los expertos de Capital Group detectan que “el rápido auge de las tabletas está agregando una nueva dimensión al comercio electrónico. Algunos datos apuntan a que las tabletas pronto podrían generar más tráfico hacia los sitios de comercio electrónico que los smartphones”. Se trata de una tendencia que ya ha sido bautizada como “compras desde el sofá”. 

No obstante, el rápido crecimiento de la demanda de estos dispositivos de nueva generación no ha destronado al ordenador personal, que para muchos sigue siendo el dispositivo preferido para comprar por internet. Aunque las estimaciones varían, se calcula que el 80% del comercio electrónico se lleva a cabo desde un ordenador de mesa. Sin embargo, el porcentaje de tráfico originado hacia los sitios de comercio electrónico desde los PC está descendiendo, al igual que el número de envíos. En 2010 se vendieron 358 millones de unidades de PC, y desde entonces dicha cifra ha seguido una trayectoria descendente año a año. El año pasado las ventas cayeron hasta los 322 millones de equipos”, indican los analistas de la gestora. Paralelamente, los envíos de smartphones en todo el mundo se dispararon el año pasado, y se han más que duplicado desde 2011. En conjunto, el año pasado se vendieron 1.800 millones de móviles. De ese total, el 55% fueron smartphones.

La hora del comercio electrónico

En opinión de los analistas de Capital Group, tecnología (gracias al desarrollo de smartphones y tabletas) y demografía van a ser los dos aliados del comercio electrónico. “A medida que los consumidores se han acostumbrado a comprar a través de dispositivos móviles, las estadísticas reflejan un aumento tanto de la frecuencia con la que la gente compra a través de dichos dispositivos como de la cuantía de las compras”, señalan. 

El argumento demográfico tiene que ver con la generación de nacidos entre 1982 y 2001, conocida como la Generación del Milenio o Millenials. Es un grupo que está entrando en su “mayoría de edad” en términos de gasto, que es nativo en Internet y las operaciones en línea. “Tienen el potencial de impulsar las ventas electrónicas en el futuro próximo, y, a medida que sus ingresos crezcan al cumplir años, probablemente seguirán consolidando aún más el nivel del comercio electrónico”, vaticinan desde la gestora. “El comercio electrónico aún tiene un gran margen de crecimiento, tanto en los mercados desarrollados como emergentes, y sigue ganando cuota como porcentaje de las ventas minoristas totales” declara Emme Kozloff, analista de inversión.

En términos de competencia con los ahora viejos usos y costumbres, la tesis de los expertos es que “el comercio electrónico no representa una amenaza para los modelos minoristas, pero esta transición podría tener un tremendo impacto en los establecimientos tradicionales”. Realizan otra predicción en este punto: los comercios minoristas tradicionales (basados en el tráfico físico) que no se adapten al nuevo entorno, probablemente deberán reducir el tamaño de sus tiendas y contarán con menos empleados y menos inventarios. “Algunas podrían incluso desaparecer. De hecho, la tasa de crecimiento de los centros comerciales de EE.UU. se ha ralentizado durante los últimos años. Sin duda, esto se debe en parte a la recesión, pero a medida que más y más consumidores apuesten por las compras en línea, el mundo de las ventas físicas podría ver declinar su importancia”, explican en el informe.

China como caso de estudio

El documento elaborado por los analistas de Capital Group se detiene en el estudio del caso concreto de China, cuyo mercado minorista se ha convertido en uno de los más digitalizados del mundo en cuestión de pocos años. “Aunque las compras en línea se encuentran aún en una fase embrionaria, las ventas minoristas online (e-tailing) generaron ventas superiores a los 190.000 millones de dólares en China en 2012, y puede que esto sea solo el comienzo”, explican desde la firma. Ya en 2011 las ventas por internet en China, 120.000 millones de dólares, superaron a las registradas en Japón (107.000 millones de dólares) y Reino Unido (56.000 millones de dólares). Las previsiones a partir de un estudio de comercio electrónico realizado en China por el McKinsey Global Institute apuntan a que las ventas por Internet en el país alcanzarán los 650.000 millones de dólares en 2020. 

La mejor noticia posible es que todavía existe un gran potencial de desarrollo de esta tendencia en el país: “Aunque China cuenta con la población conectada a Internet más grande del mundo, con 130 millones de conexiones de banda ancha residenciales, ello representa una penetración de tan solo el 30%”, indican desde la firma. El análisis termina con otro dato aportado por McKinsey: para 2020, el tamaño del 'e-tailing' chino equivaldrá a la suma de los mercados actuales de EE.UU, Japón, Reino Unido, Alemania y Francia, con una dimensión cercana a los 650.000 millones de dólares.

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