Temor al contagio


Finalmente los mercados americanos no han tenido más opción que ceder a la presión bajista de los mercados, y es que, tras meses aguantando las incertidumbres provenientes del viejo continente, algunos indicadores macroeconómicos estadounidenses han ido perdiendo fuerza, acabando la semana pasada con el ascenso de la tasa de desempleo por primera en 11 meses del 8,1% al 8,2%, surgiendo así el temor de un posible contagio de los males que azotan al viejo continente. Por esta razón, los norteamericanos se están mostrando más cautelosos, en términos de inversión, recogiendo parte de las ganancias generadas entre los meses de octubre y marzo, por si la corrección sucedida en las últimas semanas se convirtiera en un cambio de tendencia en el fuerte canal alcista iniciado el pasado otoño.

Ahora que acaba de comenzar el mes de junio, surgen numerosas dudas sobre lo que deparará esta temporada estival a los mercados norteamericanos, pero no crean que este vaya a ser un verano singular, ya que con las elecciones presidenciales de noviembre, acercándose sigilosamente, es de imaginar que el equipo del actual presidente no se va a dejar ganar tan fácilmente. Si bien es cierto que los inversores están mostrando su descontento al gobierno ante una posible ralentización de su economía, si indagamos más profundamente se puede apreciar que los americanos aun tienen razones para estar contentos. Para ello nos basamos en un análisis realizado por la prestigiosa firma de brokerage Edward Jones del pasado viernes llegando a las siguientes conclusiones:

- Los ciudadanos norteamericanos continúan consumiendo a pesar de haberse producido un ligero estancamiento en la recuperación de su economía, que ha ido creciendo a un ritmo moderado en los últimos meses. El trabajo es el motor clave de los ingresos de los ciudadanos, que a su vez impacta en los gastos de los mismos y, destacar, que el gasto del consumidor representa el 70% de la actividad económica de Estados Unidos, por lo que hay que resaltar que, aún habiéndose registrado una reducción en la creación de empleo el pasado mes de mayo, los ingresos por hora trabajada ascendieron un 0,1% y, en su conjunto, han crecido un 1,7% respecto al año pasado. Asimismo, el último dato revelado sobre el gasto de los consumidores muestra una ligera subida del 0,3% en el pasado mes de abril y, según el Wall Street Journal, este avance aún siendo leve sugiere que el consumo sigue apoyando el crecimiento económico.

- Las compañías americanas continúan manteniendo niveles record de efectivo en sus balances, de ahí que muchas de ellas estén aprobando programas de recompra de acciones y de reparto de dividendos entre sus accionistas. A tal respecto, según datos de Standard & Poor´s en 2011, 320 compañías del S&P 500 elevaron sus dividendos y en los primeros cinco meses del 2012, 181 compañías han realizado la misma operación, lo que muestra una mejora del sector empresarial estadounidense y a la vez beneficia a los inversores de renta variable.

- La economía estadounidense ha pasado dificultades mientras ha ido recuperándose en los últimos años, pero es de destacar que actualmente la primera economía del planeta está produciendo un 6,7% más que desde que tocase fondo y cayese en recesión en el segundo trimestre de 2009. Adicionalmente, a pesar de todas las preocupaciones que han vuelto a surgir en las últimas semanas y, en especial, después del decepcionante dato de empleo anunciado el pasado viernes, la tasa de desempleo ha conseguido situarse en los 8,2% desde que tocase máximos en octubre de 2009 (10,2%).

Por tanto comienza el mes de junio, antesala de la nueva estación estival, con el sentimiento unánime por parte de los expertos de esperar que no se repitan las caídas producidas durante el mismo periodo en 2010 y 2011, aunque dado el contexto de inestabilidad económico mundial es lógico que surjan dudas al respecto. Sin embargo, esperemos que los inversores de RV americana no dejen influirse por el sentimiento de negativismo que se respira en el mercado y consigan centrarse en los avances registrados en los últimos meses. No obstante, es fundamental que, para calmar el ambiente, la Reserva Federal sea coherente con su audiencia en sus próximas declaraciones dando un mensaje más conciso en torno a qué posición van a tomar respecto al uso o no de nuevas medidas de estímulo para asegurar no alimentar la incertidumbre de los mercados.

A nivel bursátil, no queda duda alguna que un nuevo QE o una Operación Twist 2 serían opciones a considerar para evitar que se repitan las caídas producidas durante el periodo estival de 2010 y 2011, aunque no creemos que el FOMC vaya a aprobar nuevas medidas de estímulo tan fácilmente especialmente por el efecto que tendrían sobre la inflación. Además no debemos olvidar que la Fed debe guardarse un as bajo la manga para asegurar el crecimiento del país el año que viene, ya que si finalmente en 2013 se producen la subida de impuestos y recortes de gastos automáticos para reducir el déficit, la economía estadounidense podría entrar en recesión durante el primer semestre de 2013, aunque se prevé después acelere su crecimiento en la segunda parte del año.

No obstante, por hoy nos quedamos con los acontecimientos más importantes que puedan impactar a los mercados bursátiles en el corto plazo. En los próximos meses nos centraremos en que postura tomará el gobierno estadounidense en preparación a la llegada del próximo año.

 

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