Tecnologías limpias, la inversión del futuro que está germinando en el presente


Ser ecológico es moderno. Tendencias estructurares tales como la rápida urbanización y el crecimiento de la población, acompañadas por cambios en las tendencias demográficas, configurarán el futuro de las ciudades. Dada la necesidad de mejorar constantemente la calidad de vida y la competitividad económica, las tecnologías ‘limpias’ nos ayudarán a ser más eficientes con los recursos y más respetuosos con el medio ambiente.

Los habitantes de las ciudades, en particular la creciente clase media, están demandando infraestructuras eficientes. En consecuencia, las tendencias cambiantes de la demanda de los consumidores, combinadas con unas normas y estándares más estrictos, están impulsando una mejor eficiencia energética, la reducción de emisiones y mejoras en la calidad de agua, alimentos, bienes y servicios. Las empresas enfocadas en tecnologías ‘limpias’ son susceptibles de beneficiarse de estos desarrollos, así como sus inversores, mientras que las ‘no limpias’ podrían tener problemas para generar interés.

Tecnologías limpias: "los cuatro fantásticos"

Dado que el espectro de las tecnologías limpias abarca un espacio muy amplio, es importante centrarse en los subtemas más prometedores. Creemos que hay cuatro áreas principales en las cuales los inversores podrían beneficiarse de las tendencias actuales y futuras:

1. Tecnología de la construcción y la iluminación; mega ciudades hechas para el hombre

Nuestra imagen de China se define a menudo por su rápido proceso de urbanización, en particular por la velocidad a la que se construyen los nuevos rascacielos. Esta tendencia va a continuar. En efecto, se espera que el número de ciudades chinas con un millón de habitantes o más sea superior a 200 a lo largo de esta década. Para poner este dato en perspectiva, comparémoslo con las 35 ciudades de este tamaño que hay en toda Europa. Los edificios consumen actualmente alrededor del 40% de la energía global y emiten un 30% de las emisiones de dióxido de carbono. Más específicamente; la calefacción, refrigeración e iluminación suponen hasta el 60% del consumo de energía de un edificio. El coste de este alto consumo de energía, combinado con unos estándares más estrictos, ha hecho de la accesibilidad y la sostenibilidad las principales preocupaciones de las empresas y hogares.

Una forma de abordar estas cuestiones es a través del aislamiento de techos, suelos, paredes y tuberías. Esto podría disminuir la pérdida del calor en un 75%, un concepto que está ganando fuerza sobre todo en los países desarrollados. Con el continuo crecimiento en el mercado de asilamientos para edificios, es solo cuestión de tiempo que esta tendencia se extienda hasta los mercados emergentes. Mientras tanto, en los países desarrollados se están poniendo en práctica unos estándares de construcción más estrictos, lo que respalda aún más a los proveedores de materiales de aislamiento energéticamente eficientes y de tecnologías para la construcción.

En cuanto a la iluminación, la clásica bombilla con más de cien años de antigüedad tiene ya los días contados. Los diodos emisores de luz (LED), un dispositivo semiconductor que emite luz de alta calidad cuando una corriente eléctrica pasa a través de él, son la mejor alternativa a las bombillas tradicionales. Aunque la cuota de mercado de los LED, que superan a la bombilla de luz en términos de eficiencia, longevidad, resistencia, y tamaño, se encuentra aún en niveles muy bajos, está creciendo de forma espectacular.

Los LED se están utilizando en aplicaciones tan diversas como pantallas, faros de automóviles, publicidad, iluminación en general, señales de tráfico y flashes de cámaras. La mejora en el ratio oferta/demanda, debido al fuerte crecimiento de la demanda de iluminación LED a medida que los precios bajan - una bombilla LED cuesta menos de 10 dólares -, y el comportamiento lógico de los participantes de la industria, después de dos años de exceso de oferta, hace que las perspectivas para esta industria sean muy alentadoras.

2. Movilidad y transporte masivo. "Regreso al futuro" en EE.UU.

Atrás quedan los días en los que tomar el tren para viajar alrededor de Estados Unidos era la única opción, inmortalizada en clásicos del cine como "Con faldas y a lo loco", donde una orquesta de chicas viaja a Florida en coche cama. Sin embargo, hay claras señales de que está surgiendo en Estados Unidos una nueva era de transportes en ferrocarril. China, que ya es un mercado enorme, ha hecho importantes esfuerzos para construir una red de transporte colectivo de alto rendimiento. En concreto, ha anunciado recientemente medidas de estímulo económico que incluyen un programa de casi 25 millones de dólares para la construcción de su sistema ferroviario. Por no mencionar que ya cuentan con el sistema ferroviario más veloz del mundo y además ahora se está planeando aumentar la velocidad de su sistema de metro en 50 ciudades. En la mayoría de las economías emergentes también podemos encontrar planes de mejora similares.

Desarrollar sistemas eficientes de transporte con menor impacto medioambiental es una prioridad en el sector del  transporte. Por ejemplo, el transporte público y privado consume más del 50% del combustible mundial y emite el 30% de las emisiones mundiales de CO2.Lo que es más, con la movilidad privada en una clara tendencia al alza, la circulación de personas y mercancías a través de los continentes continúa sin disminuir. Esto plantea desafíos que el transporte a partir de combustibles fósiles no puede resolver de ninguna manera. Por lo tanto, hay una clara necesidad de un sistema de transporte público efectivo, limpio y barato.

Fabricantes de sistemas ferroviarios  como CSR Corp, Bombardier, Ansaldo STS, operadores ferroviarios como MTR Corp, East JapanRailway, Norfolk Southern, UnionPacific, o proveedores de sistemas de transporte ‘inteligente’ como la compañía alemana INIT AG – un proveedor de soluciones para planificar, operar y optimizar el transporte público por ejemplo, con información en tiempo real para los pasajeros o billetes electrónicos – son claros beneficiarios de esta tendencia.

Caballeros, enciendan sus motores de bajo consumo

Mientras tanto, la industria del automóvil y de la aviación ha dado grandes pasos para mejorar la eficiencia del combustible. Los fabricantes de automóviles están realizando importantes investigaciones en las áreas de tecnologías para la conducción tradicional y de motores híbridos que combinen por ejemplo, gasolina y motores eléctricos.

Poco a poco se ha introducido una tendencia hacia la reducción, es decir, se reduce el motor mientras que se mantiene el rendimiento original, ya que hasta dos tercios de la energía suministrada (un depósito lleno de gasolina representa el 100% de la energía suministrada) se pierde por el motor debido a la fricción, el calor y el ruido. Hoy en día, un motor moderno puede producir la misma potencia con cuatro cilindros que antes se producía con seis. Grandes empresas activas en áreas relacionadas con el transporte de bajas emisiones como BorgWarner, Maxwell Technologies y Denso están asistiendo a un rápido crecimiento de sus ingresos. Además, las entidades que son capaces de proporcionar tecnologías sofisticadas pueden conseguir márgenes más altos.

Otras innovaciones relacionadas con la reducción de las emisiones perjudiciales incluyen el aumento en los componentes eléctricos en los vehículos. Por un lado, esto significa hibridación, es decir, convertir el frenado en energía eléctrica, que a su vez puede ser utilizada para la aceleración. Por otro, tiene que ver con el reemplazo de varias bombas de aceite hidráulicas por pequeños y eficientes motores eléctricos, por ejemplo, para la dirección asistida del coche. En este contexto, el desarrollo de baterías está jugando un papel cada vez más importante.

Los primeros coches eléctricos producidos en masa por Telsa y BMW han hecho mucho ruido. El potencial de mercado en Europa para este tipo de vehículos es considerable, ya que el 80% de los desplazamientos hechos en automóvil son de menos de 25 kilómetros. Hay que tener en cuenta que se ha sobreestimado el coste y las dificultades para construir la necesaria infraestructura de recarga, pues la red eléctrica ya está en marcha y cada vez más centros comerciales se han dado cuenta de que las estaciones gratuitas de carga son un buen reclamo para los clientes. Sin embargo, Roma no se construyó en un día, y el establecimiento de una red nacional de "alimentación" que abarque hogares, ciudades, y las principales autovías de circulación será un proceso largo.

Si los vehículos eléctricos triunfan o no, también dependerá de las condiciones legales.Las medidas destinadas a promover los coches eléctricos van desde subsidios directos sobre el precio de compra - por ejemplo en Estados Unidos - a los derechos de libre acceso para los coches eléctricos (por ejemplo, la zona de bajas emisiones en Londres) y los permisos especiales para conducir en los carriles de bus y taxi.

Caucho sintético, cabalgando sobre el éxito

Una tecnología que está generando cada vez más interés en el mercado automovilístico son los cauchos sintéticos de alto rendimiento. Estos materiales permiten un mayor rendimiento cuando se incorporan a los neumáticos en áreas como la sujeción en condiciones de humedad, niveles de ruido y consumo de combustible. En 2012, la Unión Europea introdujo el etiquetado obligatorio en los puntos de venta para llantas nuevas y de repuesto. Esto  ha estimulado la sustitución de productos de goma por otros de alto rendimiento. Este etiquetado ya se ha puesto en marcha recientemente en Japón, y se está debatiendo en países como Estados Unidos, China, México y Brasil. La compañía alemana Continental es una de las empresas más destacadas que operan en este campo.

3. Red inteligente, como evitar los apagones

La idea detrás de la nueva política energética de Alemania, llamada ‘Energiewende’, es la de reducir la dependencia de la capacidad de generación de origen nuclear o basada en el carbón, a partir de la construcción de una red de fuentes de energías limpias de menor tamaño y descentralizadas. Las llamadas energías renovables. Una condición previa para el éxito de esta transición hacia sistemas de energías ‘limpias’ es la modernización de la red eléctrica, un área que está actualmente asistiendo a una ola de innovación desde el espectro de alto voltaje a bajo voltaje. Por ejemplo, la construcción de las autopistas de la electricidad basadas en la tecnología de transmisión de corriente continua de alta tensión (HVDC) que pueden transportar eficientemente la electricidad producida en los parques eólicos marinos de Alemania hasta los consumidores del sur del país. HVDC es la tecnología favorita para la larga distancia, soluciones de transmisión de punto a punto no sólo en la primera economía europea, sino también en EE.UU. y China, dos mercados que ofrecen interesantes oportunidades de crecimiento.

Hacer la red eléctrica inteligente nos conducirá a una gestión más eficiente de la infraestructura de red. De hecho, la reciente implantación de tecnologías de información y comunicación en el área de redes inteligentes puede provocar una revolución en la industria. Esto fortalece la seguridad de la fuente de energía y posibilita una mejor integración de energía procedente de fuentes renovables, mientras que permite al consumidor reducir el consumo durante las horas punta y, por tanto, ahorrar dinero. Empresas líderes que combinan el marketing y las capacidades tecnológicas imprescindibles para las redes inteligentes como, Schneider, Siemens y ABB – pero también nuevas start-up tecnológicas– están dedicando la mayor parte de sus esfuerzos de investigación a este segmento de la industria. Dentro de las compañías que ofrecen soluciones técnicas que son relevantes dentro del campo de las infraestructuras de red se encuentran el fabricante italiano Prysmian, o la norteamericana Mastec, que está jugando un papel clave en la modernización de la infraestructura de transmisión eléctrica de Norteamérica.

4. Tratamiento del agua, filtrando los líderes de la tecnología

La cuestión sobre como transportar agua desde lugares donde es abundante hasta regiones donde escasea ha inspirado siempre a los ingenieros. Algunas soluciones como los acueductos romanos todavía sobreviven, mientras que algunas propuestas como nuevos cauces entre Siberia y Asia central nunca llegaron a materializarse. Sin embargo, los esfuerzos actuales se centran en la preservación, el uso eficiente y el tratamiento del agua más que en su transporte a larga distancia.

Desde una perspectiva global, el 70% del consumo de agua dulce en el mundo corresponde al sector agrícola, mientras que la industria consume un 20% y el sector privado un 10%. Debido al crecimiento de la población y el incremento de las clases medias, la demanda global de agua dulce ha crecido de forma estable a una tasa anual del 4% al 6%. Durante el siglo XX, la población mundial se ha triplicado, mientras que el consumo de agua se ha multiplicado por seis. A escala global habría suficiente agua para abastecer a todos. El problema reside en la desigual distribución de recursos. China, por ejemplo, tiene el 21% de la población mundial, pero solo un 7% de sus suministros renovables de agua. Estos desequilibrios ya están causando a día de hoy graves problemas de abastecimiento.

Sin embargo, el abastecimiento de agua no es el único problema. Otra cuestión importante es la contaminación. Tanto en mercados desarrollados como en emergentes, hay una búsqueda constante de nuevas tecnologías para filtrar los contaminantes que ensucian el agua. Para poner esto en perspectiva tomemos por ejemplo el caso de China. Las autoridades de Lanzhou afirmaron recientemente que el agua corriente de la compañía francesa VeoliaWater contenía 118 mg/L de benceno, un nivel mucho más alto que el permitido en el agua potable que es de 10 mg/L. También se produjeron incidentes similares en Chongming, Hangzhou y Zhenjiang en febrero de 2014, 2013 y 2012, respectivamente.

Desde una perspectiva más técnica, los desafíos incluyen infraestructuras que están obsoletas o, en algunos casos, inexistentes. A esto se añade el hecho de que sólo el 5% de todas las aguas residuales -a menudo agua contaminada por fertilizantes- está siendo tratada, según estimaciones de la Organización Mundial de la Salud. Esto ha llevado a determinados países con problemas potenciales en cuanto al agua, sobre todo China e India, a realizar grandes inversiones en sistemas básicos de tratamiento de aguas.

¿Qué significa esto para los inversores que desean participar en un mercado de 600.000 millones de dólares? En nuestra opinión, los sistemas de tecnología de alta calidad para el filtrado, desalinización y análisis de aguas ofrecen las oportunidades más interesantes, frente a los sistemas de tuberías y bombas de baja calidad. Entre las principales compañías especializas en tecnologías como la desalinización por ósmosis inversa, la filtración y la ultrafiltración y  los sistemas ultravioletas para desinfección, podemos citar Danaher, Xylem, Pall, Pentair y Roper.

¿Qué significa esto para los inversores?

Respaldadas por sólidas tendencias estructurales hacia las tecnologías ‘limpias’, todo apunta a que las compañías capaces de ofrecer productos y soluciones eficientes e innovadores seguirán consiguiendo rentabilidades superiores a la media de la industria. Las compañías exitosas en cada uno de estos segmentos generalmente disfrutan de tasas de crecimiento más altas y de márgenes superiores, lo que les permite defender o expandir su posición en la industria.

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