¿Sufrirá Roma la tragedia ateniense?


El acuerdo adoptado por el Consejo Europeo la semana pasada se ha traducido en mejores condiciones de mercado para el riesgo soberano. Tal y como analiza Adam Smears, gestor y responsable de investigación de Skandia Investment Group, los diferenciales de los CDS italiano cayeron desde 331 puntos básicos hasta 250 poco después del anuncio. Sin embargo, el mercado parece que está poniéndose de nuevo nervioso, con los diferenciales volviendo a crecer en los últimos días hasta el entorno de los 290 puntos básicos, lo que indica el mantenimiento de las preocupaciones.

El movimiento en los CDS es una señal importante que lleva a centrarse de nuevo en Italia, según apunta Adam Smears. "El país tiene una sustancial cantidad de deuda y podría tener problemas para afrontarlo si la situación en la eurozona se vuelve problemática, así que cuando los spreads italianos se mueven, debemos estar atentos", comenta.

La deuda frente al PIB italiano es muy alta (en torno al 119% del PIB), por lo que supone la mayor parte de las preocupaciones de los mercados. Smears añade que la deuda de Roma es más alta que la de Irlanda (96%), Portugal (93%) o incluso Grecia (140%).

Sin embargo, como señala Smears, existen algunas diferencias clave: así, el presupuesto italiano es del 4,5% del PIB y se espera que mejore, lo que indica que no es tan precario como podría pensarse. Además, el Parlamento italiano ya aprobó un paquete de austeridad de 40.000 millones de euros. Así, el déficit presupuestario es lo suficientemente bajo como para beneficiarse del crecimiento económico actual y la inflación, lo que significa que la deuda frente al PIB no se incrementará, y las reducciones presupuestarias mejorarán esta trayectoria. "Por lo tanto, creemos que el último cambio en el sentimiento no se refleja en un deterioro de los fundamentales del país", indican desde Skandia.

Aun así, para el gestor de la gestora, nada de lo que ha ocurrido hasta ahora es en realidad muy nuevo, ya que la mayoría de los factores que influyen en Italia estaban al comienzo de la crisis de la Eurozona.

El problema, según detalla Adam Smears, reside en que el sentimiento de los inversores ha llevado a los más pesimistas a volver a examinar la situación en Italia. Las preocupaciones que rodean a Italia se han impulsado más por las noticias que salen de Atenas que de la propia Roma, asegura. Otro aspecto que subraya Smears es que Italia tiene un gran problema de deuda, pero su perfil de vencimiento es más largo que el otros mercados.

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