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Subirse al carro de los ganadores del rebote


“Tras el pesimismo extremo del último año, los mercados pueden darse la vuelta y con esa posibilidad en mente, conviene explorar los activos que históricamente se han visto favorecidos en un periodo de recuperación: las pequeñas compañías internacionales. En este universo se incluyen valores no estadounidenses de menos de 2.000 millones de capitalización”. Edwin Lugo, responsable en Franklin Templeton del equipo de pequeñas compañías de crecimiento fuera de EEUU, explicó en su reciente visita a Madrid que es el momento de apostar por estas compañías. Como ejemplo puso el periodo posterior a la crisis de 2001. En 2003, las pequeñas acciones internacionales subieron un 62,14%, frente al 47% de las small caps de EEUU y al 39,1% del conjunto de valores internacionales.



Varios atractivos destaca Ed Lugo en torno a estas empresas. El primero, la valoración. Frente a un PER de 10,8 veces de las small caps de EEUU, las pequeñas compañías de fuera de EEUU se valoran a 6,17 veces. Además, el inversor se beneficia de un mayor crecimiento, al presentar un aumento del beneficio por acción del 24% en los tres últimos años, frente al 14% de las empresas de EEUU, y un nivel de deuda inferior al de sus homólogas, del 25% y 30%, respectivamente. Todo esto se traduce en un mejor comportamiento de estas compañías en la década pérdida para la renta variable, con revalorizaciones anuales medias del 3,33% en los diez últimos años, frente a caídas del 0,65% anual del conjunto del mercado.



Lugo también destaca la mejor diversificación que se logra con estos valores, al contar con una correlación del 60% frente al S&P 500 en los últimos 16 años, frente al 78% del conjunto del mercado. El menor seguimiento que se realiza de estas compañías es otra de las ventajas, con un número de firmas que realizan el análisis de estos valores muy inferior al de las grandes empresas.



Al diseñar la cartera de sus fondos, aplica un estilo de selección de compañías, en el que utiliza enfoques de valor y de crecimiento. “Creemos que una cartera concentrada en compañías de crecimiento y alta calidad que se negocie a precios atractivos ofrece resultados por encima de la media en un ciclo completo de mercado”, dice Lugo. En este sentido, sus fondos toman posiciones entre 25 y 45 valores. En la actualidad están entre 25 y 30. Tres son los elementos que tienen en cuenta al buscar compañías: que cuenten con una ventaja competitiva que les permita crecer a largo plazo; una calidad en su balance y capacidad de generar cash flow, y una valoración atractiva que les permita una rentabilidad anual del 10% en periodos de cinco años. Al gestionar, no realiza estrategias con divisas ni se pone stop loss, “una estrategia problemática en épocas de volatilidad”.



Su fondo Franklin European Small-Mid Cap Growth está sobreponderando las compañías británicas, suizas e irlandesas e infrapondera las italianas, españolas y suecas. Además, toma posiciones en empresas asiáticas con negocio en Europa, como los fabricantes de componentes para móviles. Por sectores, apuesta por el consumo, mientras que no tiene bancos en cartera. El fondo gana un 22% en 2009.






 

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