Solo un 19% de los inversores vendió sus fondos o acciones en plena crisis del COVID-19


Según el Informe de ING sobre el "Comportamiento de los inversores españoles ante los movimientos del mercado", la opción mayoritaria por la que se han decantado los inversores en las caídas del mercado de marzo ha sido mantener sus inversiones (solo se han tenido en cuenta fondos y acciones, no inversiones en cuenta corriente). Así lo ha hecho el 64% de ellos, mientras que un un 19% vendió y un 17% invirtió, según se desprende de esta encuesta.

Precisamente, aquellos que vendieron sus posiciones se sitúan en la franja de edad más joven (25-34 años), que además es el grupo que menos peso tenía en la muestra. "Se caracterizan porque son los más vulnerables, con ingresos más bajos en el COVID-19" y tomaron esta decisión, según ING, movidos por la "intraquilidad", ha dicho Francisco Quintana, director de Estrategia de Inversión de ING, durante la presentación del informe.

El 46% de los que han vendido han depositado su dinero en la cuenta corriente. "Había miedo y los inversores querían tener un colchón financiero ante lo que pudiera pasar", ha asegurado Quintana.

Por su parte, más de seis de cada diez decidieron mentener sus inversiones. Un perfil que corresponde con una mujer de entre 50 y 65 años. Mientras los que han vendido tienen entre 35 y 49 años, invierten periódicamente y lo hacen cuando ven oportunidad y tienen bastantes conocimientos para tomar sus propias decisiones de inversión, arguyen en el informe.

Perspectivas

Según el estudio, los inversores se muestran más optimistas respecto al crecimiento de los mercados bursátiles mundiales que con la economía española. El 40% considera que los mercados crecerán en los próximos cinco años. De ellos, el 35% piensa que será un crecimiento entre el 1% y el 10% anual y el 6% cree que la subida será superior al 10%. En palabras de Quintana estos datos "demuestran que los inversores son cada vez más conscientes de que la economía y la bolsa no se suelen mover acompasadas".

Sin embargo, sobre el crecimiento de la economía, el 35% se muestra pesimista: el 13% considera que el PIB caerá en España entre el 1% y 2% anual, mientras que el 22% cree que se producirán caídas superiores al 2% anual en los próximos cinco años.

Lo que sí está claro es que los inversores españoles intentarán ahorrar más en el futuro. El 72% de la muestra afirma que, a raíz de esta crisis, intentará ahorrar más, considerando que la inversión seguirá siendo una de las vías para conseguir rendimiento de sus ahorros. Un 39% de aquellos que quieren ahorrar más dice que invertirá más en fondos o acciones. En este porcentaje predominan aquellos inversores que han continuado invirtiendo en fondos y acciones durante la crisis del coronavirus y en menor medida aquellos que han mantenido sus posiciones. Por su parte, el 78% meditará más sobre sus inversiones de lo que lo hacía antes.

Perfil muy conservador

El informe revela el perfil tipo de inversor español: son cautelosos, asumen riesgos solo a veces e invierten con un horizonte temporal superior a dos años. En concreto, un 83% invierte a medio o largo plazo y solo un 17% lo hace por un periodo de dos años o menos. Además, el 73% se definen a sí mismos como cautelosos. De este modo, un 61% asumen riesgos solo a veces, mientras que el 12% evita correr cualquier riesgo. Por el contrario, solo el 27% dice que no le importa correr riesgos.

En cuanto a las pautas de inversión, tres de cada diez (el 29%) invierten y después no vuelven a mover el dinero, frente al 71% que continúa invirtiendo más allá de la primera operación. De ellos, el 50% invierte de forma recurrente (bien de manera periódica o cuando tienen dinero).

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