Solo hay un camino


TRIBUNA de José Luis García Carralón, director de Negocio Institucional de Abante.

Para los proyectos de gestión y asesoramiento financiero en España, y parafraseando al muy añorado Sir Winston Leonard Spencer Churchill, “no tengo nada más que ofrecer que sangre, esfuerzo, sudor y lágrimas”.

Pero hay también esperanza:

  • Esperanza… de vida. El gran tema de nuestro tiempo en las sociedades occidentales tiene que ver con el envejecimiento de la población, con el aumento de la esperanza de vida y las implicaciones que esto conlleva para la sostenibilidad del Estado de Bienestar. El progreso económico y los adelantos científicos y médicos hacen que no solo vivamos más años, sino que gocemos de más y mejor salud durante (mucho) más tiempo. Pronto empezaremos a hablar dentro del sector financiero del riesgo de longevidad y de cómo prepararnos para afrontar esta situación. Ni el Estado -con un sistema de pensiones que inevitablemente habrá que reformar- ni sus bonos (atención al riesgo de la renta fija) van a resolvernos la papeleta. La iniciativa "Ahorra Ahora", de Inverco, va por esa línea, pero sería deseable un mayor esfuerzo divulgativo por parte de organismos públicos y privados.
  • Esperanza en que la gente se conciencie sobre que el asesoramiento es hoy más necesario que nunca. El entorno de tipos de interés misérrimos al que nos enfrentamos tiene visos de convertirse en estructural. Los tipos bajos están para quedarse y ya no hay soluciones fáciles.’Automedicarse’ nunca tuvo tanto riesgo y/o coste de oportunidad.
  • Esperanza, porque los proyectos de gestión están ganando cada vez más tamaño y notoriedad. Los titulares que se están generando estos días por el movimiento de gestores imagino que provocan que más y más clientes finales tomen conciencia de que hay “alguien” con nombre y apellidos a los mandos de nuestros ahorros. Y a lo mejor más y más gente se empiece a preguntar por qué unos son más reconocidos que otros. Poco a poco es posible que indaguen y se den cuenta de que los resultados a largo plazo son muy dispares. La irrupción del conocimiento que se genera a través de las redes sociales puede ser otro elemento dinamizador. El asombroso éxito de la iniciativa Smart Social Sicav en Finect es el mejor exponente de la popularidad que puede llegar a alcanzar un instrumento de inversión colectiva.
  • Por último, esperanza (y anhelo) por tener una regulación sensata que promueva y proteja el asesoramiento financiero. Espero que MIFID II pueda generar un cambio de modelo dentro de nuestro sistema y que sea un revulsivo para potenciar los modelos basados en asesoramiento. Con una industria, la bancaria, en plena reconversión industrial, observamos cómo mucho talento se está orientando hacia modelos más alineados al cliente.

Según una encuesta realizada recientemente por Inverco, solo un tercio de las personas sabía que es un gestor profesional el encargado de gestionar su fondo de inversión. ¡No es el presidente del banco ni el director de la oficina ni el que le atiende en ventanilla!

Como clientes, tenemos que preocuparnos, pero sobre todo, ocuparnos, y cuanto antes nos demos cuenta de que hay vida fuera del depósito o del fondo garantizado, mejor nos irá. Buscar consejo profesional acreditado parece un primer paso sensato. Como asesores, debemos de enfrentarnos a la pregunta, a veces incómoda, de cuál es el valor añadido que aportamos a los clientes. Y como gestores, solo sobrevivirán a largo plazo los que sean capaces de generar rentabilidades diferenciales y consistentes o directamente, renuncien a ello, proporcionado soluciones indexadas de bajo coste.

Solo hay un camino. Y está lleno de curvas. Pero quizás por ello nunca hemos sido tan necesarios. Empiezo y termino con Churchill. En el desarrollo de los modelos de gestión y asesoramiento financiero en España, “soy optimista. No parece muy útil ser otra cosa".

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