Skandia: El Tío Sam necesita aprender del sufrimiento europeo


Según John Ventre, gestor de cartera de Skandia Investment Group, EEUU ha de aprender del sufrimiento europeo, ya que Europa le ha dado una lección de cómo el “la actuación política inmediata, decisiva y radical puede darle un giro al ánimo y la confianza del mercado”. “Por fin, la política europea va un paso por delante. Ahora es el turno de América. Los legisladores estadounidenses han de aprender del ejemplo europeo, dejar a un lado sus intereses políticos y encontrar rápidamente una solución al techo del endeudamiento”, comenta. 

 

“Las cinco etapas del duelo son la negación, la ira, la negociación, la depresión y la aceptación. El reconocimiento por parte de los responsables de la zona euro de que la insolvencia griega era inevitable es la prueba de que finalmente han llegado a la etapa de la aceptación y pueden empezar a avanzar”, algo que desea haga también EEUU. 

 

Ventre analiza el resultado de la cumbre del pasado jueves, que cree que supone un cambio para Europa debido a algunas razones fundamentales. Entre ellas, el Banco Central Europeo continuará aceptando los bonos insolventes griegos como garantía en sus operaciones de mercado. El gobierno griego hace tiempo que está en bancarrota, pero el temor fundamental del mercado de que la participación del sector privado en el impago provocase la quiebra efectiva del sistema financiero griego se ha resuelto. 

 

En segundo lugar, el fondo de estabilidad podrá utilizarse para recapitalizar directamente a los bancos, “lo que supone una gran noticia para España, porque su sistema bancario podría verse directamente respaldado, sin necesidad de que el gobierno tuviese que intervenir. Recuerden que la deuda soberana española con respecto al PIB es actualmente bastante baja, y mucho menor que la alemana, de manera que si España no tiene que recapitalizar sus bancos tiene, en realidad, un balance sólido”. 

 

En tercer lugar, porque el valor actual de los plazos de renovación para los inversores del sector privado parece mejor del que mostraban en el mercado los bonos afectados y que llevó a la celebración de la cumbre. 

 

Por último, hacer que los pagos de la deuda sean más asequibles, no sólo para Grecia sino también para Portugal e Irlanda, reduce sustancialmente la probabilidad de necesitar futuros rescates.