Si yo fuera... ministro de Trabajo


¿Cuántas veces nos hacemos mentalmente y en un círculo reducido esta suposición? Hoy voy a hacer un “si yo fuera...” ministro de Trabajo, aunque, a lo mejor, pueda parecer, tal como se dice hoy en día, "políticamente incorrecto".

Ya tenemos la reforma del mercado laboral en funcionamiento. ¡Cuánta falta que hacía! El tiempo nos dirá si sirve o no para crear empleo, pero lo que sí consigue es, al menos, homologar un poco nuestro mercado de trabajo con los socios de Europa. Ahora hay que hacer frente al paro. Los datos que hereda la nueva ministra de Trabajo son escalofriantes, más de 5 millones de parados! El 23,6% de la población activa, casi tres millones cobrando las diferentes prestaciones y subsidios de desempleo......

Continuando con el “si yo fuera...”, lo primero que haría sería analizar dónde estamos, cómo hemos llegado y que podemos hacer para bajar este número tan absolutamente irracional. Si bien es cierto que la situación económica es la que es, nulo o bajo crecimiento del PIB, crisis en el sector inmobiliario, motor de la ocupación, etc. etc., es totalmente necesario bajar estos datos estadísticos y ponerlos en la realidad urgentemente. ¿Cómo hacerlo? Os propongo una pequeña reflexión, en voz interior: pregúntense si serían capaces de decir tres nombres de personas de su círculo más próximo (familiares, amistades, trabajo, amigos de amigos, etc.) que cumplieran alguno de estos cinco supuestos:

- He perdido el puesto de trabajo. Como tengo dos años de paro, voy a aprovecharlo y cuanto se acabe ya buscaré trabajo.

- He perdido el puesto de trabajo. Cobro el paro y hago “trabajitos”. Me gano mejor la vida que antes.

- He perdido el puesto de trabajo. Estoy cobrando el paro. Me han ofrecido un trabajo pero me pagaban menos que lo que cobro de subsidio. Les he dicho que no me interesa.

- He perdido el puesto de trabajo. Cobro el paro. Está muy complicado encontrar trabajo. Aprovecho esta ocasión para ir al extranjero, viajar y perfeccionar, por ejemplo, el inglés. Alguien ya me sellará por Internet.

- He perdido el puesto de trabajo. Cobro el paro, pero he empezado a trabajar en una empresa que me pagan en "negro" y cuando se acabe el paro me contratarán fijo.

Ahora ya tenemos las personas, mentalmente, localizadas. Yo he encontrado tres! ¿Y tú? Sólo tenemos que hacer una pequeña multiplicación para situarnos. ¿Adónde quiero llegar? Pues que se debe controlar a quien "disfruta" del subsidio de paro y el que realmente necesita este subsidio. Máxima protección a estos últimos, pero mano dura con los que lo "disfrutan".

¿Cómo lo haría? Primero alquilaría a los ayuntamientos correspondientes los polideportivos y espacios poli funcionales que se han construido durante estas últimas décadas con el dinero de todos y que casi no se utilizan. Los transformaría en grandes aulas. Ingresos para los ayuntamientos. En segundo lugar, convocaría a todas las personas censadas y que cobran el subsidio de paro, con asistencia obligatoria, a las 8:00 horas de cada mañana en el polideportivo que le corresponda hasta las 14:00 y de 16:00 a 18:00. En un primer momento impartiría un programa básico, sencillito, de educación para la ciudadanía y cultura general. Ingresos para las empresas de formación que los impartan. Quien tenga más de una ausencia, sin justificar, por supuesto, deja de cobrar el subsidio.

Otra opción para los que no se quieran formar o ellos se consideren formatos sería hacerles ir cada día a las 8:00 a una oficina pública (ayuntamiento, comunidad autónoma, ...) para recibir encargos sociales tales como: "La Sra.. Pepita de 82 años que vive sola; vaya a su casa a hacerle compañía, hablar con ella, ver la TV con ella, jugar a cartas con ella ... hasta las 12:00 que tendrá que volver aquí para recibir otro encargo de este tipo".

Estoy seguro de que mermaría de manera espectacular el tanto por ciento tan escandaloso con que he empezado el artículo y se asimilaría un poco más a la media de los países de nuestro entorno. Desde el punto de vista económico estoy totalmente seguro de que los gastos en que incurriríamos con todo esto serían mucho más pequeños que el ahorro que obtendríamos por los subsidios que se dejarían de pagar.

A partir de aquí MÁXIMA PROTECCIÓN A LOS PARADOS Y POLÍTICAS ECONÓMICAS ENCAMINADAS A LA CREACIÓN DE EMPLEO.

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