“Si suben los tipos, subirán los costes y la financiación a través de bonos convertibles tendrá más sentido”


Por el buen comportamiento de esta clase de activo en lo que va de ejercicio y el renovado interés de los inversores por estos instrumentos, puede afirmarse que los fondos que invierten en bonos convertibles son uno de los activos del momento. Lèonard Vinville es el responsable en M&G Investments del fondo M&G Global Convertible Funds y está de visita en Madrid, donde ha tenido una jornada maratoniana para poder hablar de su fondo. ¿Qué tiene de especial esta clase de activo para atraer tanto el interés de los clientes?

Vinville señala que los convertibles son “un instrumento de corto plazo, cuya vida esperada es bastante corta, entre tres y cinco años, lo que los hace menos sensibles a cambios en los tipos de interés”. También le favorece su condición de híbrido entre renta fija y renta variable: “Al poder convertirlo en acciones, esta opcionalidad le hace estar menos correlacionado con los tipos de interés”, añade el gestor. Vinville abunda en esta explicación: “El instrumento se vuelve más sensible a la renta variable cuando sube la bolsa y funciona más como renta fija cuando va mal”. 

Gracias a estas características, el gestor muestra su convencimiento de que este tipo de activo se puede dirigir a distintos perfiles de inversores, desde los de renta fija más conservadores a aquellos que están preparando el salto hacia la renta variable, así como los inversores de bolsa que buscan lo que él denomina “flujo de protección del bono”, para blindar su cartera en momentos de alta volatilidad y caídas en los mercados. 

El escenario que maneja Vinville para el mercado es de un incremento de emisiones en algún momento entre 2014 y 2015. “El mercado de renta variable se está volviendo más eficiente, lo que permite a los directores financieros emitir deuda con un coste de financiación menor mientras que la liquidez es más elevada”, explica. En base a esta afirmación, el gestor señala que “lo que podría pasar el año que viene si suben los tipos es que aumenten los costes de financiación y, por tanto, la financiación a través de bonos convertibles tendrá más sentido al existir formas más baratas de financiarse”. “Al mismo tiempo, tenemos la combinación de subidas de tipos de interés y de la renta variable, por lo que veremos muchas emisiones en el mercado”, añade. 

Habitualmente, el gestor distribuye su cartera en una proporción del 80% u 85% en renta fija y el resto en coberturas. Pero en la actualidad, debido precisamente al tono alcista de los mercados,admite haber reducido a cero su exposición a opciones para cubrir el riesgo de la cartera. Actualmente, la volatilidad implícita de su fondo se encuentra entre el 28% y el 29%. 

Liquidez al alza

Una de las “pegas” que se suele poner habitualmente a esta clase de inversión es su menor profundidad de mercado, al ser relativamente más nueva que otras estrategias de renta fija. No obstante, el gestor de M&G defiende la necesidad de comparar en términos absolutos y relativos. En la parte relativa, Vinville observa que “los bonos convertibles son más líquidos que el high yield”, gracias a su opción de conversión en acciones “Cuando estás invirtiendo en un bono convertible, el grado de inversión actúa como un sesgo de sensibilidad hacia la renta variable”. El gestor se extiende en su explicación, argumentando que la liquidez del activo depende de más factores: la calidad crediticia del emisor, en la liquidez subyacente a las acciones y en el tamaño de la emisión de bonos convertibles (cuanto mayor, más líquido). “Hay instrumentos relativamente líquidos y ciertamente más líquidos que el mercado de high yield y, si los comparas con la bolsa, más líquidos que las small caps y mid caps”. 

“Por el momento el mercado no está gastando” continúa Vinville en su disquisición sobre la profundidad del mercado de bonos convertibles. “Veremos un mercado que tiene un tamaño decente, pero que se puede hundir entre un 2% y un 3%. Hay muchas emisiones, pero también hay muchos bonos llegando a su vencimiento, y por tanto no se está gastando”, examina el gestor, que apunta que esta diferencia se notará más en el mercado estadounidense que en el europeo, donde aún se están produciendo emisiones y además no se están viendo muchas conversiones forzosas. 

También ve estable o reduciéndose ligeramente el mercado asiático, con la excepción de Japón, donde observa que “el mercado está realmente desapareciendo a un ritmo muy rápido”. Esto es debido al rally alcista en la bolsa nipona y por la conversión forzosa de muchos bonos convertibles, así como muchos vencimientos que no se han renovado con nuevas emisiones, ya que el nivel ha estado muy bajo. 

Vinville no cuenta con ninguna restricción en particular a la hora de seleccionar bonos para su cartera, que es global. Con la excepción, quizás, de la capitalización, pues para evitar problemas de liquidez no se fija en compañías que capitalicen menos de 1.500 millones de dólares. Explica que las compañías que le gustan son aquellas que tienen un modelo de negocio comprensible y articulado, que les permite entender el perfil de crédito de la compañía y la calidad de sus activos. Asimismo, se fijan en la manera que tiene la compañía de crear valor para sus accionistas, por lo que siguen atentamente la valoración de sus acciones. 

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