“Si quieres gestionar retorno absoluto, tienes que ser muy disciplinado”


La estrategia con la que Ignis Asset Management ha llegado a España es la de ofrecer al cliente productos de inversión diferentes capaces de dar respuesta a los problemas a los que se enfrenta actualmente el inversor. Uno de esos vehículos de inversión en los que desde la gestora británica están empezando a hacer un especial hincapié es el Ignis Absolute Return Credit Fund, producto de retorno absoluto de crédito que, según explican, se aproxima al mercado de una manera diferente, lo que le permite tener una fuerte descorrelación con el resto de productos que el inversor tenga en cartera. “No es un fondo para reemplazar a otro, sino para combinar con otros”, afirman.

Pero, ¿qué es lo que hace a este producto diferente? En una entrevista concedida a Funds People, Chris Bowie, gestor del fondo, lo explica. “Nuestro fondo presenta dos características muy significativas que lo hacen muy especial. En primer lugar, que presenta siempre una duración de cero. Esto lo logra mediante la ejecución de operaciones con pares. Toda posición larga tiene que tener su contrapartida en una posición corta. Tomamos, por ejemplo, una posición larga en un bono corporativo que nos gusta y otra posición corta, en aquel bono que no nos gusta y donde vemos un potencial para la depreciación de su precio.

Todo ello se enmarca dentro de una estrategia que es siempre ‘market neutral’, más habitual en renta variable pero algo casi inédito en renta fija, segundo rasgo identitario de este producto que lo hace distinto. “La dirección en la que avance el mercado no importa, lo que en realidad genera la rentabilidad es la variación relativa de los dos componentes que conforman la posición”. La cartera está compuesta habitualmente por una cesta formada por al menos 10 de sus mejores ideas de posiciones con pares. Observando las correlaciones históricas, el gestor busca generar rentabilidad a partir de las oscilaciones en el valor relativo a través de la ampliación o la reducción de diferenciales.

“El fondo es puro alfa. No hay beta”, explica el experto. Toda la estrategia se implementa sobre el mercado de deuda corporativa internacional, independientemente de que sea con grado de inversión o high yield. Dos tercios de la cartera está invertida en Europa, mientras que un tercio se destina a Estados Unidos. Siempre utiliza el mercado de CDS para construir sus estrategias, ya que entiende que es el único mercado realmente líquido en el mercado de renta fija corporativa. “Controlar el riesgo es nuestra gran obsesión. Para mitigarlo, nos apoyamos en los stop loss. Si una posición le hace perder al fondo 50 puntos básicos, se liquida automáticamente. Es crucial ser disciplinado”. 

Para construir sus posiciones, analizan cuidadosamente la correlación histórica entre las pares. Una de las estrategias más exitosas que al gestor le ha dado un mejor resultado ha sido ponerse largos en Telecom Italia y cortos en Post NL. “Necesitamos mercados en los que haya volatilidad, en los que los spreads se estén ampliando y estrechando continuamente. Para nosotros, un aspecto muy importante es el gap. Cuando éste es muy grande, puedes ganar mucho por un lado y perder poco por el otro. El agregado es lo que realmente cuenta. Nuestro objetivo es conseguir una rentabilidad de EONIA más 3%”, revela Bowie.

“Gestiono un fondo en el que, en un rally del mercado, no vamos a ganar tanto como el mercado. Sin embargo, el rally en renta fija ya ha pasado”, asevera. No tienen una visión macroeconómica: la selección se hace desde un puro análisis bottom-up, tratando de entender el negocio de cada compañía. “No hacemos una distinción entre países que nos gustan y países que no, sino entre compañías que nos gustan y compañías que no. Los analistas tienen que identificar si se va a producir algún cambio en los próximos tres meses, si las cuentas que presente la empresa van a ser mejores o peores de lo esperado por el mercado. Se trata de encontrar los catalizadores que hagan pensar en un cambio”.

El uso de los derivados favorece –en su opinión- su estrategia, al permitirle realizar una gestión activa con bajos spreads y elevada liquidez. “Cuando creemos que la tendencia entre los pares es a converger, podemos mantener la posición durante mucho tiempo, hasta que alcance el objetivo. Si no se trata de una historia de convergencia, el tiempo medio que se mantiene una posición en cartera es de tres meses. De media, construimos o deshacemos una posición por semana”. En este sentido, Bowie especifica que, “a la hora de tomar una posición, la correlación entre la posición larga y la corta tiene que ser al menos del 50%, normalmente entre 60%-80%, ya que, de lo contrario, no habría suficiente potencial de obtener rentabilidad”.

Para el gestor, el control del riesgo es crucial. “Si quieres gestionar retorno absoluto, tienes que ser muy disciplinado. A nosotros todos los días nos llega nuestro informe que nos indica cuál es el riesgo que asumimos en nuestra cartera. Si bien en las últimas semanas hemos incrementado ese riesgo, podemos presumir de ser un fondo de baja volatilidad. Tenemos un objetivo máximo del 6% aunque, entre mayo y agosto, periodo en el que ha habido una elevada volatilidad en el mercado como consecuencia del anuncio de la Fed, la volatilidad en ningún momento ha superado el 3%. Por calidad del activo subyacente, invertimos desde AA hasta BB y también algo en B. Nunca en activos CCC”.

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