Señales alentadoras que hacen presagiar una normalización de los mercados de la eurozona


En los últimos meses se han detectado señales alentadoras de recuperación y normalización en las condiciones de los mercados financieros de la eurozona, lo que ha dado a los inversores razones para ser optimistas y para pensar que la peor fase de la crisis financiera y de deuda pública ha quedado atrás. Entre ellas, Fidelity Worldwide Investment señala que la huida de capitales ha cambiado de tendencia, la mejora de la confianza en los bancos de la periferia ha ayudado a reducir los desequilibrios, los rendimientos de los bonos de los países periféricos han caído con fuerza, la bolsas de la eurozona han cobrado impulso y los bancos europeos han devuelto voluntariamente algunos de los préstamos de emergencia del BCE, por lo que en realidad el balance de la autoridad monetaria se ha reducido recientemente.

Según explica la gestora en un informe, el factor más importante que subyace a la mejora de las condiciones financieras es el ahora famoso compromiso de Mario Draghi de hacer “lo que sea necesario” para salvar el euro, reforzado en septiembre por el anuncio del programa OMT (todavía a estrenar). “Estos pasos han hecho que los inversores se preocupen menos por la posibilidad última de una ruptura del euro. Al mismo tiempo, las operaciones LTRO han ayudado a mejorar la liquidez interbancaria, lo que ha hecho que algunos bancos hayan comenzado a devolver los préstamos baratos de emergencia que recibieron, lo que explica por qué el balance del BCE (en contraste con el de otros grandes bancos centrales del mundo) se ha contraído recientemente. Desde los máximos de mediados de 2012 en 3,1 billones de euros, se ha reducido aproximadamente un 5%”.

Pero, ¿qué explica esta mejora? Una de las causas clave de la crisis de la eurozona ha sido la falta de competitividad económica de los países de la periferia europea, evidenciada por sus elevados déficits por cuenta corriente. “Se ha señalado que una consecuencia beneficiosa de la ralentización económica en los países de la periferia sería una corrección de estos desequilibrios. Las cuentas externas de los países de la periferia muestran ahora cierta mejoría en su competitividad; de hecho, un suceso notable pero poco publicitado fue que todos esos países de la periferia anunciaron pequeños superávits por cuenta corriente en el tercer trimestre de 2012”.

Draghi ha sugerido que ahora podríamos ver un “contagio positivo” gracias a la mejora de las condiciones financieras que podría crear un ciclo virtuoso de recuperación, lo que se refleja en el aumento de la confianza de los inversores, las empresas y los consumidores. “A pesar de las señales alentadoras, gran parte de los indicadores económicos de la eurozona siguen dando muestras de debilidad y para que los progresos se consoliden y confirmen, tendremos que ver muchas mejoras en la economía real. La política y los políticos seguirán siendo importantes fuentes de riesgo. Por ejemplo, un factor de riesgo a corto plazo que podría traer consigo importantes reveses son las próximas elecciones generales en Italia”, aseguran los expertos de Fidelity.

Implicaciones para la inversión

Ya han aparecido algunas señales alentadoras de que la normalización financiera ha repercutido en la mejoría de la confianza de los inversores. “Si los inversores piensan que esta mejora de las condiciones en los mercados financieros se extenderá a la economía real de Europa, entonces tendríamos un buen argumento a medio plazo para incrementar la exposición a la renta variable de la eurozona. A pesar de la reciente racha alcista, la renta variable europea sigue estando relativamente barata atendiendo a las medidas históricas, como se aprecia en indicadores como el PER y las rentabilidades por dividendo superiores a lo normal”.

Por sectores, en Fidelity consideran que la normalización financiera va a beneficiar a aquellas áreas que se vieron más perjudicadas por la crisis financiera y de deuda, fundamentalmente los bancos. En este sentido, Sven Oestmann, analista senior de renta variable en la gestora, cree que la normalización observada es claramente positiva para el sector bancario europeo. “Hemos salido del circulo vicioso y la confianza se está recuperando. Los costes y la disponibilidad de financiación han mejorado espectacularmente y el menor miedo a un acontecimiento extremo ha provocado una reducción en el coste implícito del capital. Creo que los bancos europeos siguen siendo inversiones muy atractivas a largo plazo, aunque las condiciones son todavía inestables".

Christian von Englebrechten, gestor de carteras de renta variable europea, se muestra convencido de que las medidas del BCE están trayendo consigo la normalización de los mercados financieros y eso también debería dar un creciente apoyo a la economía real. “Dado que los inversores han tenido dudas y mantienen un posicionamiento cauto, soy optimista y creo que habrá más ganancias bursátiles”. Por lo pronto, los mercados europeos ya han registrado importantes avances desde el compromiso de Draghi para proteger el euro, por lo que las valoraciones ya no son tan atractivas como antes. Como resultado de la selección de valores, Sam Morse, también gestor de carteras de renta variable europea en la firma, sobrepondera servicios financieros al considerar que las empresas que tiene en cartera cuentan con una valoración atractiva y potencial para incrementar el dividendo de forma considerable.

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