"Seguimos con una actitud cautelosa en los países periféricos"


Se acerca la recta final de 2012 y la mayoría de los gestores, en Europa y fuera de ella, coinciden en una afirmación: "Este ha sido un año complicado". Con más de veinte años de experiencia en renta fija, Marie Suzanne Mazelier, gestora del SG Oblig Corporate 1-3 de Amundi, corrobora esta opinión. Sin embargo, a su juicio la zona euro, aún cuestionada desde el plano internacional, ha evitado el peor escenario posible. "Hay que esforzarse por romper el círculo vicioso. La economía no puede mejorar si no mejoran los bonos", expresa Mazelier.

Su estrategia de deuda corporativa a corto plazo se basa en una inversión en bonos de compañías con fundamentales de buena calidad (investment grade) con vencimientos inferiores a tres años. Busca generar una rentabilidad sólida con una volatilidad limitada, es decir, con un perfil riesgo/beneficio atractivo gracias a la combinación de alta calidad crediticia y exposición limitada a duración. "No vamos a invertir en bonos con una madurez superior a tres años". A corto plazo es donde Mazelier cree que se encuentran las mejores oportunidades para los inversores por tratarse de un entorno más seguro.

"Seguimos siendo cautelosos con los países periféricos aunque somos optimistas con su evolución de cara a los próximos meses", sugiere la experta. A pesar de ello, el fondo sí mantiene posiciones en Italia (un 5%) y en España (un 2%). En el caso de España, aunque en una proporción pequeña y controlada, tiene posiciones en BBVA y Santander (en el sector financiero) y en Telefónica e Iberdrola.

Liquidez y grado de inversión son dos de las palabras que acompañan a Mazelier en su gestión. "Debemos mantener un alto nivel de liquidez en nuestro producto porque lo consideramos clave", destaca la gestora. Además, el recorte de los tipos del BCE ha empujado a los bancos a invertir su liquidez, generando de esta forma un fuerte apetito por los títulos a corto plazo. También es muy importante la valoración del bono. La cartera se compone de una alta calidad crediticia, junto con una diversificación eficiente.

El SG Oblig Corporate 1-3 se lanzó en 1998 y desde su creación ha obtenido una rentabilidad interanual positiva incluso durante los períodos de incremento de tipos de interés o los momentos de ampliación histórica del crédito, subraya Mazelier. Para el perfil de riesgo de hoy, es un producto que se ha comportado muy bien y es el adecuado para ese inversor que busca cierta rentabilidad sin asumir demasiados riesgos, concluyen desde Amundi.

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