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“Se ha avanzado en competencia tanto en productos para el retiro como en la fase de acumulación”


“Aún existen importantes desafíos”, avisa Solange Berstein al evaluar la salud del sistema de pensiones chilenos. La ex Superintenta de Pensiones y fichada por Novaster como presidenta del consejo asesor para Latinoamérica, analiza el estado y los retos de las pensiones locales en entrevista con Funds People Latam. “El sistema de pensiones en Chile ha tenido importantes cambios en los últimos años, el principal fue la reforma promulgada el año 2008. Hoy el sistema de pensiones tiene un carácter integral que incluye mecanismos de protección y de ahorro para el financiamiento de la vejez, invalidez y muerte”, asevera.

Berstein, que estará en julio en el LSE Global Pensions Programme en Miami, avisa que hay todavía desafíos que se deben afrontar en Chile, “sobre todo en el nivel de las pensiones de personas de ingresos medios que no están protegidas por el pilar solidario y que tampoco generan suficiente ahorro para alcanzar sus expectativas”.

Para llegar a esta calificación, considera que “se ha avanzado bastante” con el sistema previsional, introduciendo mejoras en el modelo de capitalización y con el pilar solidario. Así, opina que se ha mejorado con “la estructura de las inversiones de los fondos de pensiones. Hoy las carteras de inversión están bastante diversificadas y los retornos alcanzados son adecuados al compararlos a nivel internacional”.

Por otro lado, considera que a pesar de las críticas, “se ha avanzado en materia de competencia tanto en el mercado de productos para el retiro como en la fase de acumulación”. En el primer caso, “el mecanismo electrónico de ofertas de montos de pensiones da mayor transparencia y mejores oportunidades a quienes se pensionan”. Respecto a la fase de ahorro, “la licitación de cartera ha permitido que hoy exista una alternativa significativamente más barata para los afiliados al sistema”. Otro avance al que alude Solange Berstein está “en materia de solidaridad, dando mayor protección a los más vulnerables a través del pilar solidario”.

Sin embargo, durante el año 2013 el sistema previsional fue campo de batalla electoral, y se sucedieron las propuestas de cambios de todo tipo. El proceso continúa con Michelle Bachelet, que ha creado una comisión de expertos para analizar posibles reformas. “Los sistemas de pensiones tienen que responder a grandes desafíos en un contexto de aumento de longevidad y mayores necesidades y exigencias por parte de la población. Las críticas en muchos casos provienen de la situación real de las personas y en ese sentido es importante hacerse cargo de ello. En la medida en que se generen diagnósticos técnicos que permitan abordar los problemas reales de las personas al día de hoy, sin dilapidar el futuro de las generaciones venideras, estas críticas serán adecuadamente canalizadas hacia un mejor sistema”, arguye la ex superintenta.

Una de las críticas más recurrentes se centra en la competencia. Aunque Berstein asegura que se ha avanzando, reconoce que “podría ser mayor”, y de hecho “se han implementado medidas para contribuir a aquello”. La más importante, indica, “es la licitación de nuevos afiliados. Su impacto sobre el sistema todavía no se refleja plenamente, ya que parte del efecto debería provenir de la mayor conciencia de la población en lo que se refiere a comisiones. Con todo, las comisiones no son la única variable de competencia y el indicador de calidad de servicio que publica la Superintendencia también ha contribuido a mayor competencia en esa dimensión. Respecto a la rentabilidad, esta ha sido la variable sobre la cual mayor competencia ha existido desde los inicios del sistema, aun así es importante ir evaluando si esto contribuye al logro del objetivo final que es mejores pensiones”.

Aunque en cuestión de rendimientos, apenas hay dispersión entre las AFP en ningún multifondo. Se produce un efecto manada en las inversiones, con equipos de inversión replicando las apuestas de los otros jugadores. “No necesariamente es perjudicial por definición. Ya que si todas las administradoras invierten de manera similar, pero es la forma en la cual se logra alcanzar el nivel de retorno y riesgo indicado para los futuros pensionados, esto no debería ser un problema”. Sin embargo, “si este comportamiento en bloque lleva a un equilibrio distinto, eso sí puede generar consecuencias no deseables. Es importante la regulación y supervisión de los fondos de pensiones, así como también el rol que juegan las políticas de inversión y los comités de inversiones de las AFP”.

No obstante, los resultados globales son muy positivos, según asegura siempre la Asociación de AFP (AAFP), que recuerda que dos tercios del patrimonio que gestionan las entidades son producto de la rentabilidad acumulada. “Este es un ámbito siempre susceptible de mejoras, se ha avanzado bastante y la rentabilidad efectivamente se puede afirmar que ha sido adecuada”, considera la presidenta del consejo asesor de Novaster para Latinoamérica. Sin embargo, “es un aspecto inminentemente dinámico en que es importante innovar y adelantarse a lo que pueda ir pasando a futuro. Se debe mantener el régimen de inversiones al día respecto a los instrumentos financieros en que se pueda invertir, las condiciones bajo las cuales se invierte y la forma más adecuada de controlar los riesgos con una visión de inversionista de largo plazo”.

A pesar de lo anterior, la tasa de reemplazo también ha sido señalada como insuficiente para mantener el poder adquisitivo y el nivel de vida de los afiliados chilenos. “Las tasas de reemplazo están por debajo de las expectativas de las personas, sobre todo de quienes tienen ingresos medios. Esto se debe principalmente a la baja densidad de cotizaciones y el aumento en las expectativas de vida. Sin embargo, en comparaciones a nivel internacional (Pensions Outlook, OECD) no parecen de las más bajas”. Con todo, prosigue Berstein, “es importante que siempre que se hable de tasas de reemplazo se combine este análisis con la sustentabilidad de los sistemas, ya que una elevada tasa de reemplazo podría eventualmente no ser financiable a futuro, dependiendo de las características del sistema y de los países en los cuales éstas se insertan. En el caso de Chile no existe un problema de sustentabilidad, pero si se considera que el nivel es menor al deseable, lo que genera espacio para elaborar propuestas que vayan en la dirección correcta sin poner en peligro la sustentabilidad futura”.

“Prestigio a nivel internacional”

La Superintendencia de Pensiones, que ha evolucionado en los últimos años. “Se ha avanzado hacia un enfoque de supervisión basado en riesgos, lo que permite tener una visión integral de las instituciones fiscalizadas. Así, se puede actuar de manera preventiva dedicando los recursos fiscalizadores hacia aquellas áreas de mayor vulnerabilidad relativa en cada administradora”, explica Solange Berstein, ya ex mandataria del supervisor. “Esto ha resultado en una fiscalización eficiente donde una fuente importante de información son los reclamos de las personas, los que se analizan de manera sistemática para actuar de manera temprana”, agrega.

Más allá de las reformas que puedan producirse en materia previsional, Berstein recuerda que la Superintendencia de Pensiones “ha sido una institución técnica de prestigio a nivel internacional y ese es el rol que debería continuar teniendo”. En cuanto a la creación de la AFP pública que propone Bachelet con el objetivo de incentivar mayor competencia y aumentar la cobertura, considera que “el impacto dependerá de cómo esta AFP se implemente”.

En donde sí podría haber hueco para regulación es en asesoría de pensiones. “Los asesores en materia de inversión pueden tener un impacto importante sobre las personas y sus decisiones, en un contexto de información asimétrica entre quien provee la asesoría y quien la recibe. Están sujetos a regulación y fiscalización en algunas otras jurisdicciones. Esto sería una materia a explorar en el caso de Chile, ya que la Ley solo contempla el caso de asesoría previsional personalizada”.

Haciendo balance de sus ocho años al frente de la Superintendencia de Pensiones, indica que las mayores dificultades estuvieron asociadas con “los problemas financieros que se enfrentaron tanto el mercado nacional como el internacional durante los últimos años”. Mientras que en el otro lado de la balanza, considera que la parte más positiva de su legado está en “la participación de la Superintendencia en la reforma que se llevó en 2008. Esta fue una reforma muy positiva en muchos aspectos, no solo por la incorporación del pilar solidario sino también por otra infinidad de medidas que han ido mostrando su impacto a través de los últimos años. Entre ellos: la licitación de afiliados, la licitación del seguro de invalidez y sobrevivencia, la incorporación de los trabajadores independientes o el ahorro previsional voluntario para la clase media”.

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