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Schroders ISF EUR Corporate Bond, la necesidad de una correcta selección


Ángel de Molina, analista de Tressis, selecciona este fondo. Tras el estallido de la actual crisis, la constante en los inversores ha sido la búsqueda de la calidad, entendida como seguridad. Pero ni siquiera muchos de los activos tradicionalmente seguros se encontraron en 2007 y 2008 a salvo de las turbulencias financieras. En particular, la renta fija corporativa ha sufrido el mayor castigo en todas sus formas, desde el “High Yield” hasta el “Investment grade”, y el único refugio parecía ser el tesoro. Con el paso del tiempo, parece que esta situación tiende a revertirse por la sobre-valoración de muchos activos gubernamentales y una aparente mejora en las condiciones crediticias.



A pesar de la citada mejora, conviene tener presente que el escenario macroeconómico sigue deteriorándose a pasos agigantados, y que tarde o temprano esto se reflejará en las empresas, y por tanto, en los impagos o “defaults” (el peor enemigo de los inversotes de renta fija).



Los diferenciales de la deuda corporativa han alcanzado sus máximos históricos desde la gran depresión, esto es un hecho objetivo. Si desde su punto de vista las medidas adoptadas por los gobiernos a nivel global, y las que están dispuestos a adoptar, evitarán la temida depresión, las oportunidades que ofrece la deuda corporativa pueden llegar a ser compensadas con los riesgos a correr.



Para los inversores con esta visión, nuestra selección es Schroders ISF EUR Corporate Bond. La casa británica gestiona productos de renta fija desde hace más de 50 años, y dispone de un equipo de analistas de crédito de los más numerosos del mercado, por lo que sus recursos les sitúan en una buena situación. Si algo es fundamental a la hora de invertir en este tipo de activos, es la calidad en la selección de activos subyacentes de las carteras, y ésta es una de las habilidades del equipo gestor del fondo de Schroders, tanto por número de analistas como por experiencia.



El fondo invierte principalmente en emisiones de renta fija corporativa de alta calidad (“Investment grade”) emitidas en divisa euro.







La construcción de la cartera es consecuencia de la combinación de tres factores: asset allocation, análisis de las compañías y estudio de la duración. Se trata de una cartera muy diversificada con el fin de evitar riesgos (actualmente tiene unas 400 posiciones)



Como índice de referencia emplea ML Euro Corporate Bond Index, y su objetivo principal es superarlo en 75 puntos básicos en cada ciclo de mercado. Su otro objetivo es situarse en el primer cuartil de su categoría en cualquier periodo de tiempo, y así lo vemos a 1 mes, 6 meses, uno, tres y cinco años.







Con el fin de obtener rentabilidades adicionales a la que ofrece el índice, el equipo gestor (bajo la responsabilidad de Adan Cordery) puede tomar posiciones en otro tipo de activos. Por ejemplo, puede realizar apuestas de +/- 2 años sobre la duración de su índice, y puede invertir una parte de su cartera en “High Yield”, deuda emergente o convertibles. También puede utilizar futuros como cobertura de la cartera o para tomar posiciones con más riesgo. Hoy por hoy, el fondo tiene una posición del 8% en High Yield y su apuesta en duración es neutral respecto al índice.







En este entorno de mercado las oportunidades hacen que el crédito llegue incluso a eclipsar a la renta variable en términos de rentabilidad – riesgo. Sin embargo, el precio de estas oportunidades puede llegar a ser muy alto. Consideramos imprescindible la selección de compañías mediante un concienzudo análisis para evitar estos riesgos, junto con la diversificación de la cartera. Desde nuestro punto de vista, el fondo de Schroders cumple con los requisitos para obtener un buen rendimiento en función del riesgo asumido.





Análisis elaborado por Angel de Molina, analista de
 

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