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Schroder ISF BRIC, una apuesta en los emergentes


Hay analistas que tienen la teoría – que nosotros compartimos – de que la recuperación económica se producirá antes en los países emergentes, y concretamente en las economías más grandes y dinámicas.

Las economías emergentes tienen una alta capacidad de adaptación a los cambios bruscos de ciclo. Para ellas es la norma y no la excepción. Por eso están más preparadas para hacer frente a estos procesos cuando, como es el caso, se producen a nivel global. Además, en la situación actual, cuentan con la ventaja de que su sistema bancario no tiene el lastre que suponen los activos tóxicos o, como en el caso español, la excesiva dependencia del sector inmobiliario. En consecuencia sus bancos están en mejor posición para volver a engrasar con crédito el sistema productivo y a financiar el consumo.

También hemos hecho mención al tamaño de esas economías. El motivo es muy claro: dado que en todas son importantes las exportaciones, y las exportaciones se ven negativamente afectadas por la debilidad de sus clientes de las economías avanzadas, las mejor situadas para hacer frente a la caída de las exportaciones son las que, además de exportar, tienen un fuerte componente de consumo interno. Y que, además, una buena parte de sus exportaciones lo sea a otras economías emergentes. Países como China, Brasil o India cumplen estas premisas.



Así, el fondo ideal para este tipo de inversiones sería un fondo BRIC, cuyas iniciales responden a los países donde centran sus inversiones: Brasil, Rusia, India y China.



El fondo seleccionado, Schroder ISF Bric, da un peso importante a las economías que hemos mencionado anteriormente como mejor preparadas para el escenario de “recuperación emergente” al que hacemos referencia. Invierte en China/Hong Kong (un 40% de su patrimonio), Brasil (31,4%), Rusia (14%) e India (13%). Además, sus gestores, Allan Conway y Waj Hashmi, cuentan con más de 10 años de experiencia en el sector y un buen historial en cuanto a la relación riesgo (volatilidad)/beneficio (revalorización). La volatilidad anual del fondo se sitúa 3 puntos porcentuales por debajo de la del índice de referencia MSCI Bric (volatilidad del 38%, frente al 41,5% del índice), mientras que su rentabilidad se equipara a la de este indicador. Gracias a ello, el fondo de Schroders cuenta con las máximas calificaciones otorgadas por las firmas de rating.



En cuanto a la selección de empresas, nos parece adecuada la estrategia de algunos gestores de centrarse en las que dependen más del consumo interno o la inversión en infraestructuras que en la exportación, por los motivos comentados anteriormente. Este es en cierta medida el caso del fondo seleccionado, con inversiones en empresas como Companhia de Bedidas das Americas, Companhia de Concessoes Rodoviarias, Industrial & Commercial Bank of China, Bank Bradesco, Ping An Insurance, Housing Development Finance o China Life Insurance.



Sin olvidar el alto riesgo que implica la inversión en mercados emergentes, pensamos que el fondo Schroder ISF Bric reúne todas las características necesarias para invertir en la idea de que la recuperación económica será más fuerte y se producirá antes en los países emergentes que en las economías avanzadas.