Saxo Bank: La mejor cartera de inversión ¿con o sin bancos?


Peter Garnry, analista de mercado de Saxo Bank, se pregunta en un artículo si una cartera de inversión sin bancos es mejor que otra que incluye valores financieros. El artículo se titula La mejor cartera de inversión ¿con o sin bancos? y se reproduce a continuación:
 


Nos preguntamos si los inversores se benefician en función del riesgo ajustado al no incluir acciones de compañías financieras en sus carteras de inversión. En primer lugar, para responder a esta pregunta debemos partir de ciertas suposiciones básicas referidas a una estrategia de inversión alternativa. Antes de entrar en detalles, la conclusión resulta bastante clara: al excluir las acciones de compañía financieras, los inversores no obtienen ningún rendimiento adicional sobre sus inversiones que resulte significativo, positivo y ajustado al riesgo.

 

La exclusión de las acciones de compañías financieras no agrega valor ponderado en función del riesgo. En la primera parte de nuestro análisis de los sectores, demostramos que, en términos comparativos, desde 1993 las acciones de compañías financieras han generado un bajo rendimiento ponderado en función del riesgo. Entonces, ¿qué pasaría si las acciones de compañías financieras se excluyeran de una cartera de mercado (definida como una cartera integrada por 9 del total de 10 sectores que integran el GICS con sus respectivos rendimientos ponderados por capitalización en el tiempo) y comparáramos esto con la cartera de mercado (Índice Total de Retorno de S&P 500)? Nuestro pronóstico fue un mejor rendimiento y una volatilidad menor.

 

Más abajo se pueden observar los resultados con la cartera de mercado que no incluye acciones de compañías financieras, con un rendimiento anualizado de 8,5% desde 1993 en comparación con un 8% correspondiente al índice S&P 500; por lo tanto una prima activa anualizada de 0,5 por ciento. Las otras dos carteras son carteras equiponderadas: 1)una cartera de mercado que no incluye acciones de compañías financieras y TI y 2) una cartera equiponderada integrada únicamente por acciones del sector energético, de artículos básicos de consumo y de servicios de salud – los tres mejores sectores según el Ratio de Información descrito en la primera parte de nuestro análisis. Curiosamente la cartera de mercado que no incluye acciones de compañías financieras muestra una volatilidad anualizada apenas inferior (15,0% frente a un 15,5%) en comparación con el índice S&P 500 y por lo tanto un Ratio de Sharpe apenas superior (0,24 frente al 0,21).

 

Según la ratio de información, nuestra cartera de mercado sin acciones de compañías financieras tiene 0,22 en comparación con cero correspondiente al índice S&P 500, dado que utilizamos dicho índice como referencia. Algunos considerarían que esto es correcto. Pero ¿es significativo? No lo es. Una prueba de T pareada entre la cartera de mercado sin acciones de compañías financieras y el valor medio del índice S&P 500, revela estadísticas muy bajas de apenas 0,0787 (valor p = 0,9373). Dicho de otra forma, no podemos rechazar la hipótesis de que la diferencia de valores medios es igual a cero. Por lo tanto, los inversores no se benefician al excluir las acciones de compañías financieras si comparamos una cartera de mercado que contiene a todos los demás sectores con sus ponderaciones al mercado. En breves palabras: las otras dos carteras de la gráfica anterior tampoco tenían un alfa significativo, a pesar de la cartera equiponderada integrada por acciones de los sectores de energía, bienes de consumo, y servicios de salud con un rendimiento anualizado de 11,2 por ciento y por lo tanto una prima activa anualizada (alfa) de 3,2 por ciento. ¿No vale la pena reflexionar acerca de esto?

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