Saxo Bank: "El Ibex refleja una ausencia de crecimiento a largo plazo y no es el caso"


España es el tercer país más endeudado del mundo, por detrás de Japón y Reino Unido y, para Saxo Bank, el problema, a diferencia de lo que ocurre con Grecia, está sobre todo en el sector privado. Fue una de las tesis de Peter Garnry, estratega de renta variable del banco danés, en una presentación en la que habló de las perspectivas del banco para el segundo trimestre del año  (ante la actual volatilidad, prefiere ofrecer perspectivas a más corto plazo), titulada “El gran ejercicio de malabarismo”, haciendo referencia a las actuaciones de los políticos ante fuerzas que empujan en direcciones opuestas y que habrá que manejar -en forma de crecimiento en EEUU y crecimiento cero en la eurozona, con ralentización en China-. Y cuyas decisiones de expandir la política monetaria, “de emitir moneda como solución para todo”, tendrán sus consecuencias.

 

Durante la presentación, Garnry explicó cómo, en una situación en la que “España ha pasado al centro de la ansiedad”, podría haber problemas si las rentabilidad de su deuda pública a 10 años superaran el 7%. “La cuestión es si la economía española puede aguantar financiándose a estos niveles, aunque lo positivo es que el Gobierno cubrió gran parte de la financiación que necesita a principios de año, cuando las tires estaban más bajas”, comentó, explicando que, en este sentido, aún tiene margen de maniobra. “Lo que preocupa es que el Gobierno central podría tener dificultades para imponer su presupuesto de austeridad en las comunidades autónomas”, afirmó, dudando así del cumplimiento de los objetivos de déficit. Con todo, aseguró que, ante el fuerte apalancamiento del sector privado, la prima debería ser mayor en la deuda corporativa.

 

El experto calificó la situación de la economía española de frágil, con problemas acuciantes como el alto nivel de desempleo, aunque reconoció que los datos de paro no reflejan la situación real debido al peso de la economía sumergida, y pronosticó que subirán algo más para estabilizarse y bajar, al igual que en décadas pasadas. También mencionó sus perspectivas de una contracción en el crecimiento mayor al 1% para este año, y de crecimiento cero en 2013 en términos reales, así como la necesidad de reestructuración de un sector financiero en el que “el riesgo lo constituyen los bancos regionales, no BBVA o Santander”, pues el mercado está más preocupado por los bancos italianos o franceses que por estos dos grandes, capaces de financiarse con fórmulas como las cédulas y de obtener ingresos diversificados. “El modelo financiero seguirá los mismos pasos que en otros mercados, como Dinamarca. En Suecia, son cuatro bancos los que se reparten una cuota del 90%”, comentó.

 

Como parte de la solución, mencionó la necesidad de seguir flexibilizando el mercado laboral y de arreglar la situación desde la economía local, debido al poco carácter exportador de la misma. Con todo, y aunque es cauto, el experto confía en que España supere la crisis y por eso considera que la divergencia entre el Dax y el Ibex es exagerada, pues “no refleja la verdadera situación de la economía”. “La situación actual es distinta a la de marzo de 2009, cuando el mercado alcanzó mínimos. Los actuales niveles del Ibex reflejan una situación de ausencia de crecimiento a largo plazo, pero a partir de 2013 puede haber sorpresas positivas”, explicó, indicando que el descuento es excesivo, aunque no descarta más corrección en el corto plazo. “Con todo, la bolsa se mueve hacia un territorio donde ya se podría estar viendo lo peor, contando también con las agresivas políticas del BCE durante los próximos años”, afirma.

 

En general, Saxo Bank defiende que la renta variable global está históricamente barata, aunque tendrá que lidiar con la volatilidad. Por eso supone una oportunidad de inversión a largo plazo, pues podría producirse una vuelta de las actuales valoraciones a su media histórica, si bien podría tardar algunos años. Con todo, y aunque las compañías globales están en mejor forma que hace 3 años, duda que los beneficios sean el próximo catalizador, debido a la dificultad de expansión de márgenes que tienen las compañías (ante los últimos recortes de costes, sólo pueden incrementarlos a través del impulso de las ventas, algo difícil). En España, mostró preferencia por Inditex, pues “la probabilidad de ser un ganador mañana es mayor si eres un ganador hoy y la compañía lo es”, negando que esté cara. De hecho, debido a la situación económica, recomienda a los inversores españoles diversificar las carteras.

 

Europa: riesgo potencial pero ya ha visto lo peor

En el resto del mundo, cree que Europa seguirá siendo el mayor lastre potencial para la recuperación económica, pues el BCE sólo gana tiempo con sus políticas para que los países “pongan sus casas en orden” y sus inyecciones de liquidez están siendo acaparadas únicamente por los bancos, sin traducirse en la economía real, cuando su función principal debería ser evitar la contracción de crédito. Un hecho que les preocupa al igual que la huida de los depósitos desde la periferia europea hacia los países core. Con todo, piensan que Europa vivió su peor momento en el último trimestre del año pasado y, aunque podría haber contracción en el primer trimestre de 2012 y crecimiento nulo en el segundo, a partir de ahí la economía ganará tracción y terminará el año con crecimiento cercano a cero.

 

Con respecto a EEUU, hablan de buenos datos de empleo, a pesar de los temores de impacto negativo de la crisis europea en su economía y dicen que es más probable incluso que EEUU saque a Europa de su crisis. Así, EEUU podría crecer un 2% este año. Eso sí, lo que podría parar la recuperación en América es una crisis del sector bancario en el Viejo Continente. Para Saxo Bank, el principal riesgo es que el gasto en el consumo se expande a un ritmo menor al que lo hacía en otras épocas.

 

Con respecto a China, Garnry habló de un soft landing con los datos disponibles, pues para un duro aterrizaje cree necesaria una crisis en el sector bancario o inmobiliario y estima un crecimiento del 7,5% este año, aunque reconoce que los datos disponibles a veces son confusos e insuficientes.

 

Con respecto a las divisas, apuesta por la caída de yen y euro frente al dólar, y es negativo con respecto al dólar australiano: “El dólar australiano es el que menos nos gusta de las principales divisas, al ser la que más tiene que perder en relación con el aterrizaje de China y su valoración actual. Asimismo, el yuan chino podría perder fuerza también, al cambiar las condiciones comerciales de China y por la reducción de los flujos de entrada de capital”, dicen. También señalan el encarecimiento de materias primas como el petróleo como uno de los principales riegos para la economía, ante las tensiones políticas y en la oferta, pues Arabia Saudí es el único país con capacidad de expandir su producción. Con respecto al oro, creen que seguirá siendo apoyado por las políticas monetarias de los bancos centrales y podría moverse hacia los 2.000 dólares.

 

Fuente: Saxo Bank

Empresas

Lo más leído