Sarasin Alén quiere impulsar la ISR en España


“La sostenibilidad no es una inversión filantrópica. A algunos clientes les digo que, si no les gusta el término sostenibilidad, se le puede llamar simplemente sentido común. Las empresas que actúan con una visión de los retos que presenta el futuro estarán mejor preparadas para comportarse mejor que el resto del mercado”, afirma Erol Bilecen, director de Sarasin Sustainable Investments, la gestora de Inversión Socialmente Responsable (ISR) del banco privado suizo Bank Sarasin.



Bilecen ha venido a Madrid a presentar sus fondos y a resaltar las bondades de la ISR ante potenciales clientes españoles. España está a la cola de Europa en ISR. La inversión en productos sostenibles representa menos del 1% del total invertido en fondos en España. Según datos de Eurosif, mientras que en Europa la ISR ha crecido en tasas anuales superiores al 40% en los últimos años, en España el aumento apenas supera el 10%.



“España es un caso único, aunque es verdad que hay otros mercados en los que el desarrollo de la ISR también ha sido muy lento. En cada mercado, el impulso a este tipo de inversiones puede venir de sitios distintos. En Francia fue el sector público el que guió el camino. La demanda de los inversores puede ser otro factor determinante y el hecho de tener una gran entidad comprometida con este tipo de inversión puede acabar arrastrando al resto del mercado. En España, por ejemplo, BBVA ha dado pasos importantes, al impulsar y presidir el foro Spainsif, y eso podría ser un incentivo para que despegue la ISR”, comenta Bilecen.



En España, Sarasin Alén (la alianza estratégica entre Bank Sarasin y Alén Gestión Patrimonial) comercializa en exclusiva los fondos de Bank Sarasin. Su gama sostenible está compuesta por 17 productos, entre los que se incluyen fondos de renta fija, mixtos, de renta variable, sectoriales y de capital riesgo. De ellos, nueve fondos están registrados en España, entre los que destacan el Sarasin New Power Fund, el Sarasin OekoSar Equity Global, el Sarasin Sustainable Bond y el Sarasin Sustainable Water Fund. Algunos productos incluyen varios temas de inversión y otros se enfocan en un solo tema concreto.



Bank Sarasin tiene 20 años de experiencia en ISR. Su filial Sarasin Sustainable Investment cuenta con un equipo de 48 personas, encabezado por Andreas Knörzer, y maneja un patrimonio de 6.600 millones de euros. Además, gestiona mandatos para más de 50 clientes institucionales entre los que se encuentran entidades como Zurich, Allianz, Union Investments, planes de pensiones de varios países y el fondo de reserva de las pensiones de Francia.



“No es que creamos que la sostenibilidad es necesaria. Es que estamos totalmente convencidos de ello”, explica Bilecen. La gestora incorpora varios temas centrales de inversión como la energía, el agua, la movilidad, los servicios sanitarios, el consumo sostenible y la sociedad del conocimiento. En Bank Sarasin, algunos sectores se excluyen por completo del universo de inversión, como el de armamento, tabaco, o la energía nuclear. “Evitamos sectores que añaden riesgos específicos. Pero esto significa excluir sólo el 11% de las compañías que forman parte del MSCI World. En total, analizamos unas 2.300 empresas y de ellas surge un universo invertible de unos 850 valores.



Los productos sostenibles de Sarasin han sido capaces de batir a sus índices de referencia, en muchos casos de manera sostenida. Además, lo hacen con una volatilidad sólo ligeramente superior. “En nuestros fondos sostenibles no hemos sufrido un solo impago desde que estalló la crisis”, destaca Bilecen.

Sus productos de ISR Incorporan un análisis extrafinanciero, que revisa el impacto y los riesgos ambientales y sociales relacionados con una compañía y su negocio. Se analizan tanto los productos como los procesos de producción y se contempla el negocio desde una perspectiva de largo plazo. “Queremos controlar los riesgos. Y no se trata sólo de riesgos financieros. Para nosotros la sostenibilidad consiste en reducir los riesgos y aprovechar las oportunidades de inversión”, señala Bilecen.

La quiebra de Lehman Brothers les hizo ver que el sector financiero también presenta buenas oportunidades para la inversión con criterios sostenibles. “Habrá cambios significativos. Ahora hay gente que intenta volver a los días felices, pero esos tiempos no volverán y el sector tendrá que acometer modificaciones importantes. Hay actividades, como las microfinanzas, que presentan buenas oportunidades para el futuro”, explica.



Según el director de Sarasin Sustainable Investments, la crisis ha hecho que haya más gente dispuesta a escuchar cuando se habla de ISR. “La población mundial aumentará en 1.000 millones de personas en los próximos doce años. Incluso si no se cree en el cambio climático, el crecimiento demográfico es un argumento suficiente para defender la necesidad de la inversión sostenible”, comenta.

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