Santander haciendo sus deberes: ¿el siguiente será Bankinter?


El Banco Santander anunció ayer, en pleno proceso de reestructuración y saneamiento  del sector financiero,  la absorción de Banesto y Banif, con el claro propósito de ahorrar costes para conseguir plusvalías. Esta medida supondrá el cierre de 700 sucursales de las 1.700 con las que Banesto cuenta en la actualidad.

Sin duda, es de destacar el paso que afronta la entidad, en donde se producirá un ajuste de plantilla sin incluir un ERE, recolocando a los trabajadores de Banesto en otras divisiones y fomentando las bajas incentivadas. Esta medida supone reforzar la buena fama de la que goza la entidad en los mercados internacionales, en donde se pone de manifiesto que cada vez habrá menos jugadores en el sector financiero tras todos los excesos producidos en el pasado.

Queremos aprovechar la ocasión para destacar de forma notoria la buena gestión que ha llevado a cabo Emilio Botín, muy por delante de la banca española en sus decisiones. Siempre decimos que, actuando con esfuerzo e internacionalización en la toma de decisiones, se obtienen resultados satisfactorios. Toda la labor que ha llevado el grupo presidido por Emilio Botín justifica la gran fama internacional que tiene en la actualidad. Lo que venimos avisando desde hace cinco ejercicios empieza a coger forma real con la decisión adoptada ayer. El sector financiero se encontraba totalmente sobredimensionado, con la mala praxis de dar cabida en sus cuerpos directivos a políticos que no sabían hacer bien su trabajo. Todo exceso tiene sus consecuencias: eliminar a los  competidores para que sobrevivan sólo los más fuertes.

El objetivo es ahorrar 520 millones a partir del año 2015 ganando cuota de mercado rediseñando el negocio de banca privada, en crisis tras la falta de regulación al sector. Desde Aspain 11 Asesores Financieros EAFI, consideramos acertada la apuesta afrontada por Emilio Botín, ya que no sólo supone una estrategia idónea para el banco, sino que, por añadidura, dará mejor soporte, tanto a clientes con más de 15.000 oficinas en todo el mundo como accionistas. El canje consistirá en recibir 6,3 títulos del Banco Santander por cada 10 que se tuviera en Banesto, lo que supone una prima de casi el 25%.

Con la decisión adoptada ayer, se pone fin a Banesto, con más de 110 años de historia y que, desde hace menos de dos décadas, está en manos del grupo que preside Emilio  Botín. Se deja atrás el momento más complicado de su recorrido, cuando fue intervenido en diciembre de 1993.

Anteponer los intereses de los accionistas

Nuestra recomendación es clara. Aunque en el corto plazo sufran las acciones del Banco Santander, es una reestructuración satisfactoria, ya que somos partidarios de llevar a rajatabla el lema “mejor prevenir que curar”. Ya podrían aprender los demás directivos del sector financiero, ya que, por la vinculación familiar en la dirección de la entidad, se anteponen los intereses de los accionistas a pelotazos de última hora.

Estamos viviendo el mayor proceso de fusión del sector financiero, en donde sólo quedarán diez entidades en pie, con el lastre de los errores del pasado. A esta circunstancia, queremos desde el punto de vista constructivo, señalar que no se ha definido bien el banco malo, y muy a nuestro pesar, estamos de acuerdo con la decisión adoptada por parte del BBVA de no entrar en el accionariado del Sareb.

No obstante, seguiremos fuera del sector financiero hasta que veamos el momento óptimo de entrada. Debemos actuar todos en conjunto y, a veces, se da la sensación de que actuamos a impulsos. El rescate a España es necesario; la eliminación de entidades, prioritario, y el no pago a los proveedores por parte de la Administración Pública, bochornoso.

Pero queremos lanzar un mensaje de optimismo. Se empiezan a hacer los deberes, tarde, pero ya sabemos el rumbo que debemos adoptar.

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